56 SEMINCI. Sección Oficial: ‘Shan zha shu zhi lian’ (‘Amor bajo el espino blanco’) nos devuelve al Yimou más íntimo

Las críticas de David Pérez “Davicine”
Shan zha shu zhi lian (Amor bajo el espino blanco)
Muchos espectadores olvidan con facilidad que entre todos los espectáculos pintorescos como Hero o La maldición de la flor dorada, e incluso las ceremonias olímpicas, que Zhang Yimou ha dirigido durante la última década, sigue siendo un cineasta de gran versatilidad. Yimou regresa a la SEMINCI, tras bastante tiempo sin verse sus películas en Valladolid, con Shan zha shu zhi lian (Under The Hawthorne Tree / Amor bajo el espino blanco), película que supone el regreso del director a su cine más íntimo, social, pausado, melancólico, y crítico, tal y como fueran películas anteriores suyas presentadas en este mismo Festival: Semilla de crisantemo, La linterna roja, Ni uno menos y Happy Times.
Basada en la novela del mismo título del aclamado autor Ai Mi, de la que se han vendido tres millones de ejemplares desde su publicación en 2007, ha sido seleccionada por la revista semanal Asia Weekly como la Mejor Novela del Año en lengua china y muy aplaudida por otros autores, críticos y lectores en todo el mundo.

La última obra de Yimou nos situa en plena República Popular China durante la Revolución Cultural. Jing, una universitaria de la ciudad, es enviada a un remoto pueblo de montaña para someterse a un programa de ‘reeducación’. Jing es la personificación de la inocencia, pero a su padre lo han encarcelado por ser un ‘contrarrevolucionario’, con lo que su madre no tiene más remedio que mantener ella sola a sus tres hijos. Jing sabe que no sólo su propio futuro, sino también el de su familia, dependen del veredicto de las autoridades sobre su proceso de ‘reeducación’. Pero su comportamiento cauteloso y discreto llega a su fin cuando se enamora de Sun, el atractivo hijo de un oficial de alta graduación. Los dos pertenecen a mundos completamente distintos, por lo que su amor no sólo es imposible, sino también peligroso. Sin embargo, la atracción que los une resulta ser más fuerte que estos impedimentos. En un primer momento, Jing se resiste a las insinuaciones de Sun, pero éste no se rinde ni siquiera cuando la chica regresa a la ciudad. La pareja no tardará en implicarse en una relación apasionada, aunque clandestina. De repente, Sun desaparece. Algo habrá cambiado en él cuando regrese. Jing tendrá entonces que replantearse sus ideas sobre el amor, el honor y la lealtad. Y tendrá que defender sus convicciones.
La pareja protagonista está formada por dos jovenes novatos en el mundo del cine, lo que no ha impedido que muestren una gran química en pantalla, siendo ambos los que llevan el peso de la película, y repitiendo lo que ya hiciera Yimou en Ni uno menos, seleccionando actores no profesionales.
El camino a casa, que lanzó a la joven actriz Ziyi Zhang a la edad de 20 años, se acerca más a esta película en espíritu, aunque esta última es una película mucho más ascética visualmente. Si Amor bajo el espino blanco consigue hacer lo mismo con la estudiante de ballet de 18 años Zhou Dongyu aún está por verse, pero es justo decir que es una posibilidad, pues la actriz posee una sonrisa encantadora, un don para mostar sus sentimientos, un bello rostro, y la capacidad tan difícil de encontrar estos días de convencer al público de su absoluta ingenuidad sexual.
En el libro ella es una joven de 16 años de edad con un físico espectacular y más egoista, mientras que en la película ella es delgada y linda, pero también sincera y de carácter fuerte, arrancando una historia de amor potencialmente trágica después de mostrar el amor a primera vista. Los lectores del libro pueden sentirse un poco decepcionados por esta reimaginación del personaje, pero en el propio universo de la película tiene sentido absoluto, gracias a la dirección contenida de Yimou y la buena química con su compañero de reparto, el otro recién llegado, Shawn Dou, de 21 años de edad, que hace de chico guapo, objeto del amor, pero no aporta ninguna cualidad especial a la parte del novio que no se han visto en otros dramas sobre el primer amor.
Yimou prefiere mostrarnos la parte del cortejo y las dificultades que encuentran con las diferencias sociales entre ambos, pues la familia de la chica está pasando por apuros económicos, consecuencia de sus diferencias con el gobierno actual, mientras que el chico, con un buen puesto de trabajo, puede permitirse el lujo de regalarle productos de primera necesidad. Lo mejor de todo es que, a pesar de tener un tono de crítica social, el director prefiere centrarse en esa historia de amor y dejar a un lado la situación de China en aquellos momentos.
Quizás, algo destacable de la película, y que en primera instancia puede chocar, son los cambios de plano, las partes escritas que sirven de prólogo entre algunas escenas, y las cortinillas entre ellas, pero al estar basada en una novela, sirve de separación entre los capítulos, aportanto un toque romántico, incrementadose por la maravillosa fotografía de Zhao Xiaoding, que ya trabajó con Yimou y fue galardonado con un Oscar por La casa de las dagas voladoras. Escenas que se desarrollan en una secuencia completa, como la que Jingqiu pasa una noche con Jianxin en el hospital, consiguen aumentar la sensación de intimidad emocional que impregna la película.
Una gran película, inocente y pura, que hará que deseemos que nuestro primer amor hubiera sido tan dulce e inocente como el de ellos, y consigue que pensemos en ella durante bastante tiempo, siendo difícil de olvidar, llegando a nuestros corazones.

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