56 SEMINCI. Inauguración: Una gala repleta de humor… pucelano

Tal y como os hemos venido comentando estos últimos días, ha arrancado la 56 Edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, y lo hizo ayer con una alfombra roja por la que desfilaron todas las estrellas que ayer os comentamos, para dar paso a la gala celebrada en el teatro Calderón, que comenzó con un breve espectáculo de varios miembros de la banda de música que acompañaría la misma, otorgando banda sonora propia a todo la ceremonia. Un violinista, al que seguiria un saxo, y un tambor, entonaron la banda sonora de la película Amarcord, hasta que el maestro de ceremonias hizo acto de presencia: Leo Harlem, conocido monologuista vallisoletano.
El primero de los monólogos con los que Harlem amenizó la ceremonia nos explicaba, en clave de humor, los motivos que hacen a la Seminci ser un gran festival, obviamente adornado con su particular sentido del humor, y mostrando, en clave de asaltos de boxeo, los distintos patrocinadores, y como no podía ser menos, bajo la atenta banda sonora de Rocky, con el tema Eye of the tiger.

El director Bigas Luna, padrino de esta edición del festival, hizo su aparición a ritmo del tema de Nino Rota que en su día acompasó la más mítica película de Francis Ford Coppola, y se encargó de leer la carta del director en la que Angulo comparó su trabajo y el de su equipo con el de “buscadores de bocados” de un cine ‘gourmet’. El esfuerzo de todo el equipo consigue el objetivo de todos ellos de tener una semana de “cine de autor” para visionar los trabajos de los grandes del septimo arte, pero que tembién permita a los jóvenes emplear el festival de “trampolín”. Estamos ante un cine “sano, que alimenta y no repite”, tanto para el “cinéfilo como para el consumidor ocasional”.
Era de esperar que la carta tuviera grandes citas a la gastronomía, pues estamos en una ciudad donde la cultura de la tapa está todavía a la orden del día, y entre los patrocinadores tenemos marcas como Tierra de sabor, dedicada a la promoción de los alimentos de la comunidad. Y, obviamente, que mejor detalle para Bigas Luna que recibir de Harlem un jamón, en clara referencia a la famosa película que protagonizaron Penélope Cruz y Javier Bardem.
Ledicia Sola, habitual presentadora de la Seminci desde hace tres años, presentó al actor Colm Meaney y a la actriz María Adánez, quienes han venido a presentar, respectivamente, su largometraje y cortometraje que en busca de la Espiga de Oro que se concede como premio en la Sección Oficial. Sola presentó posteriormente a los miembros del Jurado Internacional, y dio paso a unas palabras de agradecimiento de su presidente, el ruso Kirill Raszlogou.
De los largometrajes de la sección oficial habló el actor Cold Meaney, protagonista de El perfecto desconocido, y de los cortometrajes la actriz María Adánez, que se estrena en la dirección.
Para presentar de los ciclos un trío de excepción. Sophie Auster (hija del novelista americano Paul Auster) habló de Punto de Encuentro, Guillén Cuevo de Tiempo de Historia y Roberto Enríquez de Spanish Cinema. Fotogramas de las películas de las tres secciones se mostraron en pantalla acompañadas a ritmo del Fortunate Son de Creedence Clearwater Revival.
Como siempre hubo tiempo para el recuerdo, para rememorar a todos aquellos que nos han dejado este año: directores como Sidney Lumet o Blake Edwards,  actores como Peter Falk o Pete Postlethwaite y actrices de la talla de Elizabeth Taylor, María Isbert o Jane Russell son algunos de los nombres que desfilaron por la pantalla grande, abriendo el camino al sentido homenaje dedicado a Luis García Berlanga.
Harlem, tras este breve inciso, dio paso al director Fernando León de Aranoa, que celebra sus 15 años como director, recordando que fue en este festival donde se estrenó con el largometraje Familia. “Han pasado quince años de mi puesta de largo como director”, dijo el realizador. Especialmente emotiva las declaraciones de León de Aranoa, quien tendría claro cómo diseñar un certamen de cine en el que celebrar sus 15 años en la dirección. “Sería un festival muy parecido a la Seminci, con su director, su equipo y también su público”. Con él llegaba la otra gran novedad de esta edición, y el director de películas como Los lunes al sol o Amador dará este año una clase extraordinaria en el Aula Mergelina de la Facultad de Derecho de Valladolid, durante la Semana Internacional de Cine de Valladolid.
Manuel Gutiérrez Aragón, director y guionista, presentó a Enrique González Macho, quien recogía la Espiga de Honor, entregado por el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva. Macho destacó: “Tienen ustedes un festival magnífico. Critíquenlo, pero también defiéndanlo”. 
La película Habemus papam, de Nanni Moretti, abrió la caja de delicias que veremos durante el festival, y su director despidió la gala inaugural para dar paso a su largometraje, indicando: “Me he inventado mi Vaticano, mi Papa y mi cónclave”, comentando que no quería una película “realista”, motivo por el que decidió realizar esa cómica historia en la que el Papa “es muy diferente al que visitó España en agosto”. Nos sorprendió aún más al declarar: “Si tienen ganas de reír, tienen el permiso del director”.
Una gala muy entretenida, que, a pesar de su larga duración, se hizo amena en toda su extensión, gracias al humorista que ha sabido subsanar con gracia los errores de un principiante, y ha dejado claro que para tener un gran presentador sólo tenían que buscar en la propia ciudad. Este tipo de festivales, a pesar de la sobriedad de las películas que proyectan, en su gran mayoría, se merece una inauguración como la que ha tenido, y gracias a la cual comenzamos a disfrutar del Cine (sí, con C mayúscula) con una sonrisa.

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