56 SEMINCI. Entrevista a Maribel Verdú

Maribel Verdú está en Valladolid para recibir la Espiga de Honor de la 56 Semana Internacional de Cine (Seminci), a la vez que presenta su última película, la Opera Prima de Paula Ortíz, De tu ventana a la mía.
Esta misma mañana hemos tenido un encuentro con ella, junto con otros medios de prensa, en el que ha compartido con nosotros anécdotas, recuerdos y planes de futuro.
Tras una breve espera consecuencia de la sesión de fotos de la actriz española, llegó a la sala en la que la esperabamos. Presentada por el propio director del Festival, Javier Angulo, quien destacó la energía de Verdú, llegó la hora de compartir con ella más de media hora de charla.
La actriz tuvo que responder a la típica pregunta sobre qué se siente al recibir un premio a toda su carrera a la mitad de la misma, y ella confiaba que así fuera, y que esté actualmente a la mitad de su carrera.

Sigue trabajando con alegría y entusiasmo, de la misma forma que recibe este premio, que hace especial ilusión por su familia, que está pendiente de la tele, y de toda la gente querida que la sigue. Como si de una novata se tratara, declaró que incluso hoy está nerviosa, por esperarse alguna sorpresa en la entrega del galardón, ya que no sabe quien se lo entregará, ni que pasará.
Sobre los planes, declara que la vida ha demostrado que no vale hacer planes a largo plazo, piensa en el día a día y no en el futuro. Con un premio como éste no es momento de mirar para atrás, no acostumbra a hacerlo, y la mochila la ha dejado con el pasado.
En lo que respecta a la profesión, Maribel cree que se la evalúa por lo que haces en el momento, no por tus trabajos pasados, simplemente se acuerdan de tu último fracaso o éxito.
No quiere recordar qué películas le han aportado más, pero sabe que debe mucho a películas de su pasado, ya hora que escribe con Nuria Vidal su biografía se da cuenta que está buscando en su pasado, lo que no acostumbra a hacer.
Para ella, en su carrera hay muchas cosas buenas, y destaca tres. Lo mejor es evitarte consultas al psicoanalista, metiéndote en personajes muy diferentes, cabezas distintas, hacer cosas que no haces en tu vida cotidiana, como cocinar. También destaca la cantidad de gente que aporta el cine a tu vida, y la tercera cosa que destacó fue la posibilidad de viajar por el mundo entero, con presentaciones y festivales.
En lo que respecta a las cosas malas, tan sólo encontró dos, que son madrugar y pasar frío, pues siempre pasa frío en los rodajes, cree que siempre ruedan en los sitios y horarios peores para el clima.
Maribel se mostró cercana y sencilla, divertida y amena, y en una palabra: espontánea. Ella afirma serlo y gustarle serlo, y cree que podría, o debería, ser más calculadora, pero no es algo que vaya con ella. Y es que le gusta ser espontánea pues le gusta el directo, comportarse abiertamente, y de ahí que disfrute con el teatro.
Algo que no hará jamás es buscarse a si misma en Google, y es que no le gusta leer críticas. Si de una película hay mil comentarios buenos y uno malo, no cesará de pensar en ese mal comentario. Al igual que las redes sociales, no ve con buenos ojos estar en Twitter comentando todo lo que hace, y tener tiene cuenta en Facebook, pero para un número limitado de amigos. Tiene 30 amigos y tan sólo recibe un par de “Me gusta” cuando comenta su estado actual.
Sobre los próximos proyectos habló de FIN, la cual acaba de terminar de rodarla y gracias a ella ha recuperado la confianza en la producción española.
Recientemente ha rodado de Blancanieves, su segundo papel de mala si tenemos en cuenta la Celestina. Le ha encantado hacer de mala, meterse con la niña protagonista, y llevar decenas de vestidos y pelucas a lo largo de los quince días de rodaje, además de estar rodada en blanco y negro, con lo que “eso favorece”.
Lo que no se plantea en el futuro es dirigir, y tampoco escribir, ni su propia biografía, tan sólo se conforma con acabar siendo pensadora, reflexionar sobre el mundo.
Sobre los directores con los que le gustaría trabajar, se declara fan de repetir con los que ha estado a gusto, aunque no rechazaría un papel en una película de Campanella o Rodrigo García.
Para concluir, declaró el gran cine que se puede ver en la SEMINCI, grandes películas en una selección arriesgada, pero de gran calidad.
Gracias Maribel por tu tiempo…

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