Se cierra el Festival de San Sebastián con unos premios polémicos

Según recogen varios periódicos nacionales, la primer palabra que el presidente del Jurado, Frances McDormand, aprendió del español, fue “Cojones”. Y, al parecer, se lo tomó en un sentido muy literal porque cuando ha llegado el momento de entregar los premios, lo ha hecho otorgando los premios con un criterio, quizás, más basado en la testosterona que en otros elementos racionales.Porque, contra todo pronóstico, ha sido Los pasos dobles, de Isaki Lacuesta, la que se ha alzado con la Concha de Oro, consiguiendo a la vez que el galardón volviera a manos españolas despúes de nueve años.

Es, sin duda, una decisión muy radical, por cuanto la película ganadora ha sido la más polémica de las presentadas en el Festival, con alguna rueda de prensa con declaraciones bastante fuertes, incluidas. Además, ha sido una película muy criticada, por su exceso de originalidad, que hace que el espectador tenga que hacer todo el trabajo de suponer de qué va la pelicula.


Además, el formato empleado de usar la obra de un artista actual, Miquel Barceló, para emular a otro anterior, ha sido muy criticado por entender que en realidad se exalta a este. El problema, en definitiva, con Los pasos dobles, es que es una película abierta a cualquier opinión sobre ella, tanto muy buena, como muy mala, y lo mismo que recibe la Concha de Oro, podría, a la vez, ser ignorada en todos los premios.

El resultado es que las más aclamadas Sangre de mi sangre, de Joao Canijo, tuvo que conformarse con el premio Fipreci de Crítica, el japonés Kore-eda, tan sólo consiguió el premio del guión, y ni Terence Davies ni Arturo Ripstein ni Urbizu consiguieron palmarés alguno.

Sin embargo, a pesar de la valiente decisión del premio principal, curiosamente, el premio Especial del Jurado, compuesto por las mismas personas, fue para Le Skylab, una comedia irregular, y además, bastante convencional. Extraño giro en los criterios a emplear por el Jurado.

Respecto a mejor director, actor y actriz, los dos primeros salieron de la película griega Un mundo injusto, de Filipos Tsitos y Antonis Kafetzopoulos. La actriz ganadora fue María Leon, por su excepcional trabajo en La voz dormida, que constituye, al parecer, lo mejor de la pelicula.

En definitiva, un palmarés que intenta ser original, pero que, francamente, se queda en irregular, o carente de criterio definido.

También te puede interesar

Deja un comentario