Montreal proyecta 50 filmes latinos en su edición 35

El Festival de Películas del Mundo de Montreal arranca su edición número 35, en la que apuesta por el cine independiente latino con la proyección de cincuenta películas, la mayoría de las cuales llegarán desde España, Argentina y México.



El certamen proyectará entre hoy y el próximo día 28 un total de 383 cintas de más de 70 países con las que reafirmará su voluntad de mantenerse alejado de las luces de Hollywood e impulsar en cambio a los actores y directores que aún no han podido traspasar las fronteras de sus países de origen.



“No somos un certamen de grandes estrellas de EE.UU. o reconocidas por Estados Unidos. Nuestra razón de ser es la diversidad, e intentamos llevarla a Quebec, a Canadá, donde el cine estadounidense acapara la mayor parte de las pantallas”, explicó a Efe la directora general del festival, Danièle Cauchard.

Cincuenta cintas representan al cine latino en esta edición, y dos de ellas competirán en la sección oficial de largometrajes: la española 5 metros cuadrados, de Max Lemcke, y la brasileña Corazones sucios, de Vicente Amorim.

Lemcke, triunfador de la última edición del Festival de Málaga, aspira repetir éxito con su aplaudida visión de la llamada “crisis del ladrillo” española, el estallido de la burbuja inmobiliaria que vació los bolsillos y dilapidó los sueños de millones de personas.

La película de Amorim viaja más atrás en la historia y retrata cómo la gran comunidad de inmigrantes japoneses en Brasil se negó a creer que su país de origen había perdido la Segunda Guerra Mundial.

El Festival de Montreal siempre ha hecho bandera de ser trampolín de los nuevos talentos del cine independiente, una voluntad que se materializa en su sección de óperas primas, en la que cinco de los 26 filmes que compiten son latinos.

Entre ellos destaca la venezolana Cenizas eternas, uno de los estrenos mundiales del certamen.

El filme, de Margarita Cadenas, narra el viaje de una madre y su hija a la selva amazónica en busca de los orígenes y la espiritualidad.

Por su parte, el español Óscar Rojo presentará al otro lado del Atlántico su debut, BrutalBox, un duro viaje al lado más oscuro de Internet que intenta explicar los motivos que llevan a algunas personas a buscar sexo y violencia en la red.

Entre los documentales latinos que podrán verse en el festival destaca América, de Sonia Fritz, que narra la historia de una mujer que abandona el Caribe y comienza una nueva vida en Nueva York para escapar de un marido que la maltrata.

El certamen de Montreal reafirma un año más su histórica voluntad de desmarcarse de las producciones de Hollywood y servir, en cambio, de trampolín para el cine independiente y social.

Todo lo contrario que el Festival Internacional de Cine de Toronto, considerado el laboratorio donde se gestan las campañas para las nominaciones de los Óscar.

Aunque la crítica y los medios se empeñan en enfrentarlos, Cauchard rechaza cualquier rivalidad entre los dos certámenes canadienses: “nuestro festival no tiene nada que ver con el de Toronto”, sentenció.

Así, con la batalla por la alfombra roja descartada, el Festival de Montreal arranca hoy su edición número 35, en la que defenderá su papel como plataforma del talento independiente y espejo de la realidad social a través del cine, que al fin y al cabo es, en palabras del cineasta franco-suizo Jean-Luc Godard, “la verdad 24 veces por segundo”.

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