‘Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia!’: Otra fiesta, misma diversión

Las críticas de David Pérez “Davicine”: Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia!

Hay películas de las que no esperas mucho y te sorprenden gratamente cuando las ves, como es el caso de Resacón en Las Vegas, la cual, por culpa del título que recibió en España, pensaba que iba a ser una película más de tonterías alrededor de un grupo de amigos fiesteros. Tras visionarla acabé complacido, pues consiguió algo que hacía tiempo pocas películas consiguian: Hacerme feliz durante un par de horas, sin pensar en los problemas que a todos nos afectan más allá de las cuatro paredes de la sala de cine.
Tras acudir con cierto temor al cine para ver la pertinente secuela, Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia!, consecuencia del éxito sin precedentes de su predecesora, de nuevo me llevé una grata sorpresa al ver que habían conseguido mantener la frescura de la original, esos toques de humor absurdo mezclados con situaciones que bien podrían sucedernos a cualquiera de nosotros de fiesta con los amigos, siempre y cuando nos vayamos de fiesta a paises como Tailandia, y tengamos ese tipo de amigos.

En sí, Resacón 2 no es un mero sucedaneo de la original, ni se plantea ser una secuela que viva a la sombra de la original, pues permite ser visionada sin la necesidad de conocer en exceso a sus personajes protagonistas, y es, en ese caso, en el que puede incluso hacer más gracia, por la novedad que suponga al espectador.
Hollywood sabe que, a falta de ideas, buena es la repetición, y en esta ocasión deciden llevar al grupo de amigos hacia una nueva despedida de soltero. Ahora bien, en una época en la que lo oriental está de moda, y la palabra noodle comienza a ser conocida por todos, no sólo por los aficionados a la comida oriental y, en general, a todo lo proveniente de Asia, donde me incluyo, se les ocurrió llevar a esta particular tropa al otro lado de los mares, a un pais desconocido para todos ellos, donde sus costumbres tengan poco que ver con las de los lugareños, y puedan entrar en conflicto sus maneras de diversión, quizás infantiles en muchos casos, pero nosotros, espectadores, también lo somos todavía en nuestro interior.
Una misma estructura narrativa nos presenta situaciones similares de los cuatro amigos, donde parece que se han redimido, no quieren acabar tan mal como en el primer Resacón, pero para eso está Zach Galifianakis, para que su personaje les lleve donde no esperaban llegar, pues estamos ante el auténtico Peter Pan, ante ese adulto que no quiere crecer, que quiere seguir siendo niño, aunque para serlo tenga que drogarse y drogar a su entorno…
Eso sí, no pueden faltar los artistas invitados, que ya nos hicieron disfrutar en la primera entrega, como Mike Tyson o Mr. Chow, quien no es que no se salga de su papel, sino que él en sí mismo es el propio personaje de la película, llegando a ofrecernos situaciones sexuales y escatológicas que nos harán plantearnos su sexualidad y si es sano lo que ahí vemos… y es que os recuerdo que estamos ahora en Tailandia, donde el sexo y las drogas son el principal reclamo para cierto tipo de turismo, y se convierte en objeto de descubrimiento por los protagonistas, como si de Cristobal Colón y sus compañeros de aventuras descubrieran un nuevo mundo, desconocido para ellos, pero atractivo por lo novedoso del mismo.
Para rematar la faena, si la primera entrega contaba con un tigre como animal invitado, en esta nueva entrega es un mono adicto al tabaco el que nos permitirá disfrutar de grandes momentos, que es, en sí, la base de esta película: Momentos de diversión que tan sólo buscan sacarnos una gran sonrisa.
Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia! es una película que no debe ser juzgada por su guión ni por su mensaje, pues es una película creada con el único fin de hacernos esconectar, disfrutar, reir, y plantearnos que, aunque lo que suceda en Tailandia se queda en Tailandia, siempre quedaran pruebas fotográficas que delataran nuestros pecados.

También te puede interesar

Un comentario sobre “‘Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia!’: Otra fiesta, misma diversión

Deja un comentario