‘Zombies party (Una Noche… de Muerte)’: Cariño… hay zombies en el jardín

Las críticas de David Gallego “Davizan”: Zombies Party

Vaya por delante que el cine de zombies es un gusto personal, por lo que comentar esta minusvalorada joya es un placer para el que escribe estas líneas. Su título original, Shaun of the Dead es un guiño a su protagonista, el arquetipo de perdedor de barriada suburbial londinense.

En una vida marcada por lo anodino y lo predecible, donde tu mejor amigo es un perdedor con talento innato para dar la vuelta a la tortilla de cualquier argumento que sugiera un atisbo de cambio, una novia que evidentemente no mereces y donde lo único que diferencia un día del siguiente es el orden en el que se sirven las pintas en el pub de toda la vida, algo tiene que ocurrir que lo ponga todo patas arriba y te de la oportunidad de cambiar y encauzarte. Y, ¿qué mejor que una invasión zombie en toda regla?

Si bien la casquería está presente como en toda película de no muertos que se precie (algo tienen que comer) lo que mantiene aquí el interés es la sucesión de gags de humor decadentemente inglés que bebe de las mismas fuentes que los propios protagonistas, como la impagable secuencia en que Shaun (Simon Pegg; Arma Fatal, Las Crónicas de Narnia: La Travesía del Viajero del Alba) y su amigo del alma Ed (Nick Frost; Arma Fatal, Radio Encubierta) se enfrentan a unos zombies en su jardín armados con una caja de vinilos que deben sacrificar. La película pasa del propio humor inglés a la serie B conforme sus despistados protagonistas caen en la cuenta de que no es un día más en su aburrida vida sino que el extraño comportamiento de la gente a su alrededor tiene una causa más oscura que el astío de vivir.

Completan el reparto Kate Ashfield (La Zona Oscura), Lucy Davis (Garfield 2), Dylan Moran (Notting Hill) y Nicola Cunningham.

Su carácter eminentemente “english” unido a una distribución relativamente independiente privó a esta película de una acogida más intensa por parte del público aficionado al género pero cualquier momento es bueno para enmendar el error y darle una oportunidad. Aunque el doblaje no es malo, teniendo en cuenta que muchos chistes y frases pertenecen al folclore lingüístico callejero inglés, sigue siendo más que recomendable versarse en la lengua de Shakespeare y disfrutarla en versión original.

Zombies Party es, en definitiva, una película que mantiene el interés y hace pasar un buen rato merced a secuencias como la descrita más arriba, que se combinan con momentos más planos donde una historia sin pretensiones pero bien hilada avanza hacia el inevitable desenlace, no exento de maldad humana.

Recomendable para los que quieran una película de zombies diferente y divertida y para quienes disfruten del britpop de los últimos 20 años como es el caso de quien escribe.

¡Hasta pronto!

La película ya ha sido editada en DVD y Blu-Ray, y la edición evaluada ha sido ésta. Recientemente se ha editado un pack de Edgar Wright con Zombies Party + Arma Fatal + Scott Pilgrim contra el mundo.

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