Especial Cannes 2: Lluvia de Estrellas

Ya ha comenzado el desembarco de estrellas y diretores en la ciudad de la costa azul, sede del festival de cine más importante de Europa.
Por aquí han de desfilar aparte de Woody Allen que presentó ayer Midnight in Paris junto a Owen Wilson y Rachel MacAdams. Angelina Jolie y Brad Pitt, Jhonny Depp y Penélope Cruz, Uma Thurman y Jude Law, y los que ya están presentes para presentar El gato con botas, Antonio Banderas y Salma Hayek.

Estuvieron juntos hace 16 años en la Croisette como promesas de Desperado, pero hoy Antonio Banderas y Salma Hayek sólo necesitaron su voz minina y su buen hacer latino para acaparan multitud de flashes en la presentación en Cannes de un avance de la cinta de animación Puss in Boots.
Flanqueados por un grupo de bailarines pseudoflamencos y encaramados a unas enormes botas que coronaban uno de los muelles de la bahía de Cannes, Banderas y Hayek ronronearon a dúo en la jornada inaugural del festival con esta presentación fuera de programación del ascenso a protagonista del célebre secundario de Shrek.
Banderas, con un trabajo vocal que le convirtió en el “robaescenas” de la saga del ogro verde, posó ante los medios vestido con pantalón y camisa vaquera, pero también maulló, bailó a ritmo de “I Know You Want Me”, de Pitbull, e incluso hizo algunos coros para promocionar este filme dirigido por Chris Miller.
Por su parte, Hayek, que confesó que tiene gato (aunque rodeado de diez perros), es el fichaje estrella del proyecto dando voz al personaje de Kitty Softpaws, y apareció embutida en un sexy vestido de cuero color naranja oxidado con boa de plumas a juego. Todo muy felino.
“Siempre soy la más baja en todas partes, ¡pero ahora soy la más alta!”, gritó Hayek, gatita de armas tomar, con los brazos en alto para celebrar una hazaña que se promete victoriosa en la taquilla, pues en los quince minutos mostrados en la ciudad francesa no faltan ni acción, ni humor, ni romance.
También se espera que este gato presumido y fanfarrón tenga al menos siete vidas.
Supervisando el evento, estaba el todopoderoso Jeffrey Katzenberg -la K de la poderosa productora Dreamworks SKG-, y esta promoción de Puss in Boots -que tiene previsto su estreno en Estados Unidos el 4 de noviembre- fue todo un ejercicio de exhibición doble: del poderío de Hollywood en Cannes y del poderío de lo latino en Hollywood.
“¿Habéis visto ya el arte de los bailarines españoles?”, ha bromeado Banderas, que minutos antes había reconocido sentirse “feliz por presentar en Cannes dos películas tan diferentes”, en referencia a esta superproducción de animación en 3D y la película de Pedro Almodóvar La piel que habito, con la que optan a la Palma de Oro y que se verá el día 19 de mayo.

Por su parte, Robert de Niro, presidente del jurado oficial en esta 64 edición, dijo que este año “se premiarán películas, no autores”, a pesar de que Almodóvar, Malick y Von Trier partan como favoritos.
El Festival de Cine de Cannes se ha asegurado en 2011 que las alfombras rojas brillarán todos los días sin excepción, ya que algunas de las estrellas más brillantes están en el jurado,pues Uma Thurman y Jude Law garantizan que el glamour estará a diario, y así se vio en la rueda de prensa de presentación del jurado.
Con tanto renombre en el tribunal (al que habría que sumar al realizador francés Olivier Assayas, al hongkonés Johnnie To y a la actriz argentina Marina Gusman) es fácil que sus miembros no se dejen impresionar por carreras fieles a Cannes pero ajenas al máximo premio, como la de Almódovar, Terrence Malick o Nuri Bilge Ceylan, o de ganadores anteriores, como Lars von Trier y Nanni Moretti.
“No sé qué busco ni lo que espero de la competición. Nos sentaremos, veremos las películas y entonces lo averiguaremos”, ha dicho De Niro, parco en palabras como es ya tradición.
Completan el tribunal “palmero” la crítica y escritora noruega Linn Ullmann (hija de Ingmar Bergman y Liv Ullmann), el cineasta chadiano Mahamat Saleh Haroun y la productora china Nansun Shi.
Cannes, según De Niro, es “un gran festival, especial y único”, pero dada su trascendencia y ambición de gravedad, no tardó en formularse la eterna pregunta: ¿habrá vocación política en el fallo del jurado?

Sean Penn avisó que se centraría en el mensaje, Isabelle Huppert prefirió valorar el valor artístico, pero el intérprete de Toro Salvaje ha insistido: “primero habrá que ver las películas y luego ver dónde nos llevan”.
Pero ahí es donde se dividieron los cauces la unanimidad, porque como bien ha dicho Assayas, aunque aplicado a las películas, “cada una lleva a un sitio distinto”.
Así, Ullmann, la única escritora del octeto (y quien recordó a su padre como ese hombre que, pese a vivir en Noruega, nunca le llevó a esquiar), ha contestado que “muchos tipos de arte son políticos sin serlo, porque una historia individual puede crear empatía y solidaridad en el espectador”.
Pero Mahamat Saleh Haroun neutralizó esta opinión al reconocer que, desde que participó en Cannes, “la película y el premio han revolucionado el Chad: ha impulsado la creación de salas y escuelas de cine, así como la financiación de películas. Es importante que las autoridades tomen conciencia de lo importante que es el cine en un país”.
Más etérea, poniéndose y quitándose las gafas de sol y vestida de blanco inmaculado, Uma Thurman -quien se reveló al mundo como Mia Wallace en la también Palma de Oro Pulp Fiction– ha expresado que ella ha llegado “en busca de inspiración”. “Estas experiencias ayudan a reafirmarnos en por que damos lo mejor de nosotros mismos a esta profesión”, ha añadido.

Robert de Niro avisó que para él esto eran como “unas vacaciones”. “Ver veinte películas en dos semanas no es algo que pueda hacer normalmente”, ha dicho. Y Ullmann, la que parecía más apasionada con la misión, ha concluido: “Lo que sí sé es que en dos semanas seré más sabia”.

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