‘The Tourist’: Dos grandes estrellas sin química

Las críticas de David P. “Davicine”: The Tourist

La idea de unir en una misma película París y Venecia, a la vez que se une a dos estrellas como Angelina Jolie y Johnny Depp, todo ello preparado bajo la exquisita visión del director alemán Florian Henckel von Donnersmarck, podría hacernos pensar que estamos ante una obra maestra, de las que ya no se hacen, pero no, estamos tan sólo ante The Tourist (El turista).
La película tiene los ingredientes básicos para ser un éxito o una joya, pero quizás no logra cuajar ni estar a la altura de la original francesa que revisiona, El secreto de Anthony Zimmer.
Teniendo en cuenta que los billetes de avión estan muy caros, y los problemas con los controladores aereos, puede ser una buena excusa ver esta película y el maravilloso recorrido fotográfico que nos hace de estas dos grandes ciudades, así como de sus estrellas, donde ha ido a parar la mayor parte del presupuesto invertido, pero que son las culpables de la falta de credibilidad de la película y del romance que entre ellos deberíamos notar y que no se palpa. Jolie y Depp se dejan llevar a la deriva por Venecia, en lo que podría ser una fusión de tramas a lo Señor y Señora Smith, o la más reciente Noche y día, donde más que un thriller de intriga han conseguido una autoparodia del género. 

Por tanto, podríamos decir que estamos ante una película realizada para el deleite de los fans de Jolie, y su gran belleza, pues la mayor parte del metraje gira en torno a ella, en planos imposibles para buscar la pose perfecta y con la cual pueda sacar su mejor plano. Ella es la responsable de mantener arriba la película, pues sin ella no estaría Depp, ya que es Jolie quien rescata, quien enamora, quien busca, quien encuentra… todo ello de forma elegante.
Em lo que respecta a la trama, dentro de lo que es una película típica tenemos algo de intriga, de esa que nos hace estar pensando en todos los detalles, para conseguir hilar los hechos, y adelantarnos a la situación. Tenemos a la clásica mujer hermosa que hace caer en un enredo a un desconocido al que se camela en un tren, alguien que aparentemente no necesita mucho para dejarse llevar, al ser un simple profesor de matemáticas pero un ávido lector de novelas de espionaje, de ahí que la película pueda oscilar bastante en los giros argumentales sin dudar los motivos por los que el profesor sigue adelante. Quizás, la película cambia demasiado hacia la mitad de la misma, entrando en lo que llamaríamos “previsibilidad”, es decir, se torna en una historia sujeta con hilos, pero demasiado transparente, donde ni las secuencias de acción y persecución logran hacernos saltar de la butaca, y el romance que surge entre ellos es bastante simple y sencillo, sin mostrar la más minima empatía entre ambos. Al menos, dentro de la trama, el director ha logrado jugar perfectamente con los tiempos y la narrativa, cuidando cada detalle, acompañado de una música contemporánea muy personal, que nos hace estar pendientes de lo que acontezca en pantalla, nos lo creamos o no.
Dentro del reparto, queda claro que el peso de la cinta recae, como hemos dicho, en los dos protagonistas absolutos, con Angelina Jolie dando vida a una elegante dama, con mucho estilo, y un lenguaje corporal muy acertado para una mujer adinerada y confiada en sí misma, pero que la simplicidad del guión no la permite ir más allá, pues debe ocultar siempre sus deseos e intenciones tras una fachada de mentira, que incluso llega a ocultar su interpretación. Por otro lado, Johnny Depp no logra encajar en su papel, pues parece más un personaje europeo que el americano estandar que quieren hacernos creer que da vida. Quizás, Depp nos tiene tan acostumbrados a personajes estrambóticos y pintorescos que se nos hace raro verle en un rol normal, de difícil lucimiento. Y entre ambos debería haber otro protagonista, la chispa que surge entre ellos, pero que desaparece como lo hace la intriga hacia la mitad de la cinta.
Lástima que arrancara como una propuesta de su director para hacer una gran producción, repleta de grandes estrellas y ciudades de ensueño, y se haya quedado en una mera película de intriga, entretenida, pero sin llegar al nivel que todos esperábamos de Florian Henckel von Donnersmarck.

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