Termina la
55 Semana Internacional de Cine de Valladolid y lo hace con un sorpresivo premio ex aequo a
Copie conforme de
Abbas Kiarostami y
Sin Retorno de
Miguel Cohan. Sorpresivo porque no entraba dentro de lo razonable ni de lo previsto que llegara a lo más alto una película con una historia solvente pero con factura de telefilme en el caso del segundo, porque el hecho de que
Kiarostami esté tan bien considerado por este festival no es sorpresa.
No es sorpresa que el director iraní se lleve una nueva espiga pero sí defrauda un poco el carácter casero y localista del certamen a la hora de premiar al realizador por un casi remake, por una película que entre comillas ya estaba hecha. Pero donde hay jurado no manda marinero, y con
La mosquitera como
Espiga de Plata no hay nada que objetar, aquí ya es cosa de gustos y valoraciones.
Merecido
Premio Especial del Jurado para
Na Putu, valorando la visión de
Jasmila Zbanic que va afianzando cada vez más su carrera, y aunque perfectamente otros títulos podrían haber recibido esta mención, me parece más que justo.
Anécdota pintoresca por nuestra parte en cuanto a las categorías de actores en el hecho de que mientras
David Pérez «Davicine» ha visto en la
Sección Oficial mayoritamiamente películas con hombres como protagonistas principales, él se ha encargado de la crítica de
La mosquitera, y acertó al decirme que
Emma Suárez era una candidata a ganar un galardón. Mientras, yo he disfrutado de buena parte de títulos en el que las mujeres tenían un peso clave y, sin embargo, me he ocupado de la crítica de
En familie, y ya avanzaba que
Jesper Christensen era más que serio candidato a alzarse con el premio.
No quiero entrar mucho a valorar el premio
Pilar Miró al mejor director novel a
Miguel Cohan por
Sin Retorno o el
Premio de la crítica a esa misma película (sólo diré que en mi opinión se ha sobrestimado esta cinta), pero sí el hecho de que
Denis Villenueve y
Valérie Beaugarnd-Cahmpagne se lleven el premio
Miguel Delibes al Mejor Guión (denominación que toma desde este año) por
Incendies, creo que la castigada de este certamen por no recibir oro ni plata. Lamentablemnte
Lubna Azabal tampoco ve recompensada su actuación con un premio. Los espectadores lo tienen claro y por ello entregan a esta producción danesa candidata a
Oscar por su país el
Premio de la Juventud de la
Sección Oficial y el
Premio del Público al Mejor Largometraje. Curioso.
La mejor fotogafía va a parar a
Nagao Nakashima por
The fourth Portrait, una película que habría merecido más. Oro para
Incendies y plata para esta producción taiwanesa no habría sido ninguna locura.
Hoy estoy guerrero, y me muestro desconforme con el premio a
Sma ban, stora ord, de
Lisa James Larson, como mejor cortometraje europeo. Creo que se premia su implicación o los valores que pretende transmitir más que la calidad del cortometraje o incluso lo que realmente llega a transmitir. Menos compromiso pero más entretenimiento vemos en
Pe Macara (y también una buena dosis de intención y trasfondo)
o en
Not leave a cloud behind. Ojo, que nadie se escandalice porque busca entretener con el buen cine.
Mi valoración final se resume en constatar un buen nivel de las películas en
Sección Oficial (que es la que he podido disfrutar). De los títulos de que han entrado por mis ojos sólo me ha decepcionado
Beyond the steppes. En general, mucho mucho drama, a veces excesivo en algunas tramas y ruego a
Javier Angulo para que piense en la refrescante experiencia de tener un título como
Cyrus entre los títulos a concurso y decida incluir alguna comedia más en este apartado. Este título estadounidense se va de vacío pero ha sido un verdadero, como se dice, balón de oxígeno para soportar tragedia tras tragedia a la que las butacas del
Teatro Calderón nos han abocado.
No puedo terminar este texto sin agradecer las facilidades que el departamento de prensa nos ha dado en todo momento. Para todos ellos muchas gracias.
Relacionado
Descubre más desde No es cine todo lo que reluce
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.