‘Híncame el diente’ intentará hacernos reír este viernes 1 de octubre

Tras parodiar con éxito el género de terror con la saga Scary Movie, las comedias románticas con Date Movie, las superproducciones de Hollywood con Epic Movie, las películas de catástrofes en Disaster Movie y la película 300 en Casi 300, Friedberg y Seltzer vuelven a hacerlo, y en esta ocasión, como no cabía esperar de otra forma, hincan sus dientes en el fenómeno cultural más popular de la actualidad: los vampiros y los hombres lobo, que ha resurgido gracias a la popularidad de la saga Crepúsculo. y que veremos bajo su peculiar sentido del humor desde este viernes, 1 de octubre, en Híncame el diente.
La historia de Híncame el diente transcurre en Sporks, Washington, donde algo muy extraño está ocurriendo. Situada, convenientemente, en los brumosos bosques del Noroeste de Estados Unidos, Sporks es una pequeña ciudad que va haciéndose cada día va más pequeña debido a su rápido descenso de población. Los habitantes del lugar, inquietos, desconocen la causa de que últimamente se sucedan horrendas mutilaciones; la más reciente, la del pescador Sculley, cuyo cadáver fue encontrado sin nada de sangre y con múltiples señales de mordiscos en su cuello. Asimismo, también se hallan completamente ajenos a todo lo demás…, es decir, por qué no le choca a nadie algo tan extraño como que una tienda de licores local anuncie: “Oferta de 6 Botellas de Sangre Helada – Grupos A y B Positivo”; que un mendigo sostenga un cartel donde se lee: “Trabajo a cambio de sangre”; que la pizzería de Vinny anuncie la comida como: “Caliente, Reciente y Libre de Ajo”; y que en la publicidad de la clínica dental de la ciudad aparezca el dibujo de una boca sonriente, que incluye un par de colmillos.

Aparece Becca Crane (Jenn Proske), una antisocial, atormentada y solitaria chica, con cara de amargada, llena de inseguridades y con una angustia interior tan profunda que no hay mortal que pueda entender. En otras palabras, Becca es la típica adolescente americana. Acaba de dejar su hogar de Phoenix para volver a vivir en Sporks con su sobreprotector padre, Frank (Diedrich Bader). Recibida con los brazos abiertos por los chicos de su nuevo instituto, Becca se siente, lógicamente, triste e incomprendida. Pronto conocerá a la misteriosa familia Sullen, cuyos miembros son increíblemente atractivos, extremadamente reservados y muy diferentes a cualquiera que Becca haya conocido anteriormente; y por un buen motivo: los Sullens son una familia de inmortales chupasangres que han aprendido a vivir como vegetarianos en el equivalente de un vampiro.
Becca está totalmente encantada con Edward Sullen (Matt Lanter), que es un chico atractivo, melancólico y atormentado, con su peculiar pelo en cresta (pero siempre peinado a la última moda). Becca está perdidamente enamorada, siente una profunda conexión con el pálido muchacho de la gran mata de pelo y perturbador look. Edward siente lo mismo, y piensa que Becca es su alma gemela. No obstante, Edward intenta mantenerse a distancia, temiendo que tal atracción le lleve a un incontrolable arrebato alimenticio por su parte; con lo cual, por cierto, Becca dice sentirse absolutamente tranquila.
Os dejamos con un vídoe para que veáis lo que os espera en los cines:

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