54 SEMINCI: Tercera jornada (II). ‘Lille Soldat’. Ninguna buena acción quedará sin su castigo

Las críticas de Carlos Cuesta en Seminci: Lille Soldat

La prensa acogió hoy con aplausos el pase de la danesa Lille Soldat, estupenda película en la que Annette K. Olesen nos cuenta una historia de fracasos personales, trata de blancas, relaciones fallidas e ingenuas buenas intenciones. La protagonista (Lotte, interpretada por Trine Dyrholm) regresa de una frustante experiencia en el ejército y comienza a trabajar como chófer de la novia de su padre (interpretada por Lorna Brown), una de las prostitutas con las que éste comercia.
Olesen ofrece a la Seminci una historia bien realizada, con una fotografía sin tacha, con un buen dominio del plano corto y de la duración de las escenas, de diálogos ágiles, bien diseñados, incluso con múltiples momentos de humor, al tiempo que la coherencia de los personajes y la dureza de la historia llega hasta sus últimas consecuencias.
La actuación de Trie Dyrholm es excelente, con un personaje complejo, vivo, duro pero frágil al mismo tiempo, que intenta retomar su vida sin que consiga hacer cuajar una relación personal firme. Finn Nielsen, quien interpreta el papel de su padre, nos ofrece una impecable interpretación al ofrecer una visión entrañable de un personaje que tiene también bastante de despreciable.
Por su parte, el personaje de Lorna Brown pone cara al difícil problema de la trata de blancas y la prostitución, la dura elección de tantas mujeres de vender su cuerpo para salir de la miseria y ofrecer sustento a su familia. El estatus adquirido por su personaje, Lily, hace impensable para ella regresar a un país que no le ofrece nada, mientras en el mundo occidental puede ganar cantidades de dinero inimaginables para ella en Nigeria.
Poco más que decir sin desvelar demasiado del argumento. Película muy recomendable de hora y cuarenta minutos de duración con un desarrollo firme que no se tuerce en ningún momento, entretenida y con toques cómicos que permiten pasar el trago de esta dura y realista historia que nos recuerda con ejemplos el sentido de aquella frase que decía que no sólo hay que hacer el bien, también hay que hacerlo bien.

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