54 SEMINCI: Pirmera jornada (IV). Laverty y la fidelidad a la premisa; Loach y la incertidumbre del guión

Después de ver Looking for Eric tuvimos el placer de conocer de la mano de Paul Laverty, Steve Evets y Stepanie Bishop algunas consideraciones acerca de la película. En la rueda de prensa las preguntas estuvieron marcadas por el hecho de que, en tiempos de crisis, Laverty haya orientado el guión del film dirigido por Ken Loach a una vertiente positiva, cuando quizá sería más necesaria una porción más de crítica generalizada al neocapitalismo. A mí, como de lo que el cine me importa más la vertiente narrativa en sí misma que la vertiente social, me cautivaron más otras respuestas en torno al guión, cómo lo tratan ambos artistas y cómo se lo hacen llegar al actor.

Desde luego, en las preguntas de los periodistas el propio Laverty marcó otro posible punto flojo de la producción, que paradójicamente tiene que ver con una de sus ventajas. Quien no conozca a Cantona, perderá parte de la mística carismática que se genera en torno a él en la película. Quien lo conozca disfrutará enormente con su presencia

En relación con la aparición del actor, Steve Evets (quien interpreta al protagonista Eric Bishop), no conocía a Cantona hasta la primera aparición del periodista. Como Loach no entrega entero el guión de una vez, sino que lo va aportando poco a poco, Evets no sabía que Cantona aparecería detrás de él en un episodio alucinógeno. “Casi me muero”, reconoció el actor. Casi seguro, hablar con el póster de tu ídolo, darte la vuelta y tenerla ahí detrás debe ser para morirse, más si tu ídolo es Cantona. “Desde luego, ahora es mi ídolo”, aseguró el autor, arrancando las risas de los presentes.

Ese aspecto, el no entregar el guión completo hasta el momento clave me recuerda Wong Kar Wai. Todos los elementos que se usan para aportar frescura a los diálogos, si se usa bien, deben ser bienvenidos. Laverty habló de esta cuestión y también de la multitud de niveles en la que transcurre la historia. En efecto, si ya hablamos del talante optimisma de la película (aunque ciertas partes se vuelvan realmente trágicas), el guionista advierte que otro final no es posible porque todo el guión gira en torna a una idea clave de compromiso, confianza, amistad y admiración, y el final debía servir a esa premisa.

Imagen: Davicine.

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