Bond… ¿James Bond?

Las críticas de Luiso: Quantum of Solace


Se nos presenta esta última entrega de la saga, Quantum of Solace, como la continuación argumental de la anterior película, Casino Royale, primera participación de Daniel Craig, que sin duda ha dado un nuevo aire al agente secreto más conocido del cine.

El hecho de que se haya planteado a Quantum of Solace como una segunda parte de Casino Royale es algo inédito en las 21 películas de Bond, y sin duda influye en el resultado final.
Y influye por el como había quedado la situación tras la primera película, su trama, más compleja de lo que a priori se presentaba, con traición al protagonista y al MI6 incluido por parte de la amada de Bond y que acaba muerta a manos de una misteriosa organización, deja dos conceptos abiertos a esta continuación, el frió odio de Bond, que le influye en toda la película, y la aparición de un nuevo enemigo, esa “organización” desconocida, que podríamos identificar con Expectra el famoso enemigo de Bond de las primeras sagas… si no fuera porque no tiene nada que ver.

Expectra, con sus famosos números, con su jefe con el gato en el regazo, con el Dr. No en sus filas… si, puede que algo fantasioso, o muy de comic de los años 60 y 70, pero muy carismático.

Los enemigos de este nuevo Bond no son nada de eso, solo gente poderosa, de las altas esferas, supongo que todo muy actual, muy realista, muy moderno… pero sin ningún carisma, como el personaje que da cara al malo de la película, un Mathieu Amalric bajo, feo, soso, sin ningún tipo de presencia ni capaz de amedrentar a nadie, ni si quiera a una modelo rusa haciéndose pasar por Boliviana… aunque la guapa de la peli, Olga Kurylenko no hace del todo mal su papel de hija vengadora de sus padres.

El hecho es que se nos presenta una gran película de acción, con elementos típicos de la saga, persecuciones, alguna a tal velocidad que apenas podrás fijar la imagen con los ojos y tal vez no te enteres de lo que esta pasando.

Tiroteos, traiciones por todas las bandos, incluso por parte de los buenos, tráfico de diferentes… mercancías, y un Daniel Craig en medio de toda esta vorágine, que con un frío rictus de odio va dejando cadáveres tanto de amigos como de enemigos detrás suyo en busca de una venganza que ni él mismo entiende, pero que le empuja en una larga huida hacia adelante.
No lo hace mal el rubio, solo tiene que fruncir algo el ceño para aparentar la mala leche que mueve a su personaje durante toda la cinta, asi que no tiene que hacer ningún alarde… la verdad es que en Casino Royale se gana más el sueldo en ese sentido.

Como ya he dicho gran película de acción, con trasfondo interesante y actual aunque algo complejo, que trata de desentrañar los misterios de la política internacional.

El mayor problema de todo… es que el protagonista no es Bond. Si, le llaman 007, tiene licencia para matar y trabaja para el MI6… pero todo lo que hacia a Bond, a desaparecido en pro de la modernidad y de “actualizar” al personaje.

Los Gadgets del coche, los accesorios típicos, la Walter PKK, los chistes irónicos, su machismo y encanto hacia las mujeres, Mony Penny… incluso la famosa frase, “mi nombre es Bond… James Bond”, todo eso ha desaparecido.
Y lo que no, como el Martini con Vodka, removido, no agitado, se ha “fashionado” por no poner otra palabra, en plan Vicky Beckham a una bebida algo chorra, si se me permite la expresión.

Puede que el cambio haya llevado el personaje de la guerra fría a la modernidad, llamadme antiguo, pero yo hecho de menos todo eso.
Asistimos en este último año, al intento con denuedo de “modernizar” y ” actualizar” a los héroes más conocidos, destripando sin piedad, y en pro de la taquilla, toda su magia, su carisma y porqué no decirlo, sus cliches, que no son un lastre, sino un acierto.
El resultado de alguno difícilmente puede ser peor ( como no, Indy movie, o como llaman algunos, Indiana Jones y el reino de la cadavera de cristal ) y con Quantum of Solace, sin llegar tan lejos, también han cometido un grave error

El único guiño a Bond (spoiler) es que un personaje femenino al que consigue cautivar ( la única vez ) muere cubierta enteramente de petróleo… si hubiera sido de oro estaríamos viendo Goldfinger.

La nota patria la pone un Guillén Cuervo que sale en un par de planos con diente de oro incluido, y que de no haber participado, tampoco se habría notado.
Judi Dench con cada vez mas arrugas y papada (debería retirarse ya, por cierto) sigue dándole caña a Bond, aunque también pasa bastante desapercibida.
El resto del reparto solo acompaña, quizás podríamos destacar a Giancarlo Giannini, al que ya vimos junto a Sir Anthony Hopkins en Hannibal.

El final, totalmente abierto, da la opción a que aparezca una trilogía de esta “subserie” dentro de Bond… esperaremos nuevas noticias, como no, en No es cine todo lo que reluce.

En fin… seguramente si vas a verla te gustará, pero avísame si ves a un tal Bond, James Bond.

Valoración 7/10

También te puede interesar

Un comentario sobre “Bond… ¿James Bond?

  • el 27 noviembre, 2008 a las 09:46
    Permalink

    La película no es del todo mala pero, como mencionas, se queda un poco detrás de Casino Royale, para mi gusto. Le sobran escenas a alta velocidad, muertos y hasta violencia. Lo que más extrañé en esta entrega fueron los “gadgets”, que siempre habían sido la marca distintiva de Bond y que ahora se resumen a pantallas estilo minority report y uno que otro telefono Sony (por supuesto)

    Respuesta

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.