Las críticas de Laura Zurita
en IX Festival Cine por Mujeres 2026:
Doce lunas
El Festival Cine por Mujeres Madrid es un certamen internacional de largometrajes que se celebra anualmente en Madrid desde 2018. La IX edición tiene lugar del 27 de octubre al 8 de noviembre de 2026.
Su principal objetivo es visibilizar el trabajo y el punto de vista de las mujeres en la creación y la industria cinematográfica. Si bien se dirige a todo tipo de público, presta especial atención a las futuras generaciones, para ofrecer referentes femeninos que impulsen los cambios hacia la equidad real.
El festival está promovido por mujeres y hombres que buscan enriquecer la cultura con una mirada diversa y plural, contribuyendo así a reducir la desigualdad de género en la industria cinematográfica. En él se reconoce la capacidad de las directoras para explorar una amplia gama de temas y estilos, sin restricciones basadas en prejuicios de género, donde las mujeres no están limitadas a roles estereotipados. En resumen, es un festival de cine hecho POR mujeres, no PARA mujeres, ni DE mujeres, ya que tal categoría cinematográfica no existe.
Doce lunas es un interesante debut mexicano, proyectado en la Academia de Cine en el marco de la sección Focus Mexico.

Elegante blanco y negro
Sofía es una arquitecta de unos cuarenta años que vive en Ciudad de México y parece tenerlo todo. Pierde el embarazo que había buscado durante meses de sobriedad, y eso inicia una espiral de adicción. Su carrera y su matrimonio se resquebrajan, y ni siquiera un paso por rehabilitación frena la caída. Al fondo del pozo, la única salida posible es ella misma.
Dirección y guion: Victoria Franco. Reparto: Ana de la Reguera (Sofía), Enrique Arreola (José), Zamia Fandiño, Javier Sepúlveda y Sebastián Silveti. Se estrenó en la competición internacional del Festival de Tribeca y obtuvo los premios a mejor dirección y mejor fotografía en el Festival de Guadalajara.
Actuación descarnada e implacable
Lo más interesante de Doce lunas es cómo narra la vida de Sofía. La película alterna escenas de su día a día con secuencias oníricas, fragmentos del inconsciente que enseñan lo que ella no puede decir: lo que sueña, lo que desea y lo que teme. Los planos son hermosos e impactantes, y el blanco y negro, elegante, nos separa un poco de la realidad y aumenta la intimidad del retrato.
El arranque está lleno de esperanza, con sueños de boda, hijos y familia, con personas felices en un estanque, claro símbolo de la fertilidad. La pérdida del embarazo rompe ese horizonte y los sueños se vuelven dolorosos, escenas de muerte y soledad, mientras Sofía vuelve a un consumo múltiple de sustancias. Después, un suceso inesperado la empuja a un viaje descendente hacia los terrenos más oscuros y peligrosos. Las drogas dejan de ser diversión y evasión para convertirse en enemigo.
Lo mejor es Ana de la Reguera como Sofía, que se deja la piel en una interpretación descarnada e implacable, junto a la depurada fotografía de Sergio Armstrong. En contra, la caída de Sofía se siente algo exagerada y demasiado rápida. Pasa de una crisis reconocible a un abismo extremo con poco margen de transición, y eso le resta credibilidad y la respuesta emocional que tendría un deterioro más gradual. Es una decisión discutible, porque aleja al espectador de un personaje que pierde su propia coherencia.
Doce lunas es un debut ambicioso y visualmente poderoso. Usa el blanco y negro y lo onírico para retratar el duelo, el declive y la adicción y muestra una gran interpretación de Ana de la Reguera. Su punto débil es la caída de la protagonista, exagerada y demasiado rápida.
¿Qué te ha parecido la película Doce lunas?
Descubre más desde No es cine todo lo que reluce
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



























