Las críticas de Laura Zurita
en IX Festival Cine por Mujeres 2026:
Madame (Le Triangle d’or)
El Festival Cine por Mujeres Madrid es un certamen internacional de largometrajes que se celebra anualmente en Madrid desde 2018. La IX edición tendrá lugar del 27 de octubre al 8 de noviembre de 2026.
Su principal objetivo es visibilizar el trabajo y el punto de vista de las mujeres en la creación y la industria cinematográfica. Si bien se dirige a todo tipo de público, presta especial atención a las futuras generaciones, para ofrecer referentes femeninos que impulsen los cambios hacia la equidad real.
El festival está promovido por mujeres y hombres que buscan enriquecer la cultura con una mirada diversa y plural, contribuyendo así a reducir la desigualdad de género en la industria cinematográfica. En él se reconoce la capacidad de las directoras para explorar una amplia gama de temas y estilos, sin restricciones basadas en prejuicios de género, donde las mujeres no están limitadas a roles estereotipados. En resumen, es un festival de cine hecho POR mujeres, no PARA mujeres, ni DE mujeres, ya que tal categoría cinematográfica no existe.
Madame (Le Triangle d’or) se vio en el Cine por Mujeres Madrid, que la eligió como película inaugural, el 27 de octubre de 2026. En la gala se entregó el Premio a la Trayectoria Profesional 2026 a Esther García, productora ejecutiva de El Deseo. Ese homenaje a una mujer con una carrera larga en un mundo de hombres da un marco muy apropiado a una película sobre mujeres y poder.
Inauguración del festival
Para ganarse la vida, Laura acepta un empleo al servicio de Souria, instalada en un hôtel particulier del Triángulo de Oro parisino por su amante, un rico príncipe saudí. Souria vive pendiente de sus visitas, mientras Laura se adapta a un mundo de lujo desmedido y vigilancia constante. Entre las dos mujeres se va tejiendo un vínculo frágil, y Laura intuye que sobre Souria pesa un peligro y que la jaula dorada puede cerrarse sobre ambas.
Dirección: Hélène Rosselet-Ruiz, en su debut en el largometraje. Firma el guion junto a Pauline Guéna. Reparto: Malou Khebizi (Laura), Soundos Mosbah (Souria), Kassem Al Khoja (Al-Saleh) y Ziad Bakri (Emre).
Laberinto y prisión
El arranque es lo más sutil de Madame (Le Triangle d’or). Vemos una serie de entrevistas de trabajo grabadas en las que solo hay mujeres. Las condiciones son draconianas: no hay libertad, pero se paga bien, y todo queda registrado. Conviene anotarlo, porque esos elementos reaparecen después en la vida de Souria, y es que hay paralelismo entre la criada y su señora. Ambas son prisioneras, y no sabemos si Souria es consciente de ello. Su relación con Monsieur, el príncipe, queda sugerida por la metáfora de la pantera. Habla de una vida sujeta a los caprichos de alguien a quien en realidad no le importas.
Las cámaras son el elemento más importante y más enloquecedor de la película. La directora cuenta que la videovigilancia entró pronto en la puesta en escena: quería que la mirada fuera la de la propia casa. El espectador se siente un intruso, observando la poca libertad que les queda a las dos mujeres. Esto convierte la casa en una combinación de laberinto y prisión.
La soledad de Souria se va revelando poco a poco. Su vida ideal no lo es ni mucho menos. Es un mundo extraño para la mayoría, donde el dinero fluye sin freno y el poder está muy mal repartido. Esa verdad tiene una base real. Rosselet-Ruiz trabajó ella misma como empleada doméstica para una rica saudí en la avenida Foch, y las situaciones se apoyan en testimonios recogidos durante la investigación. Madame (Le Triangle d’or) habla de derroche de comida y de materiales, y de explotación de los cuerpos, de forma a un tiempo discreta y demoledora.
El estilo es realista y crudo. No hay glamour, solo dinero, frío y poder. El final es corto y brusco, coherente con un mundo en el que los poderosos pueden hacer lo que quieran en un instante, y por eso el desenlace abierto nos dice que la historia no terminó para quienes la viven, solo se hace invisible.
En el mundo íntimo que describe la película, las mujeres son la clave del drama. Khebizi (Laura) tiene un carisma sereno y callado. Sobre Mosbah, la directora ha mencionado que tenía la autoridad, la que nace del desprecio de clase, para encarnar a Souria. Son dos formas opuestas de relacionarse con el cuerpo y el poder.
En resumen, Madame (Le Triangle d’or) es un debut realista y crudo: una mansión de lujo convertida en cárcel dorada, donde criada y señora son prisioneras de un hombre que no las ve. Las cámaras, constantes y enloquecedoras, vuelven al espectador cómplice de espionaje en un mundo sin glamour, impregnado de frío, dinero y poder.

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