Crítica de ‘Obsession’: Bienvenido al terror más gozoso del verano.

Las críticas de Laura Zurita:
Obsession

El anhelo romántico desesperado de un chico por su amor platónico de toda la vida desencadena un siniestro hechizo: Niki se vuelve irracionalmente obsesiva hasta convertirse en la sombra de Bear. Una fantasía aparentemente inofensiva que se convertirá en una perturbadora pesadilla. Potente metáfora sobre la cosificación de las relaciones románticas y de los límites a los que estamos dispuestos a llegar movidos por el deseo de ser correspondidos.

Obsession está escrita y dirigida por Curry Barker, con un presupuesto aproximado de 750.000 dólares. El reparto principal está compuesto por Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless y Andy Richter. La película se estrena en España el 25 de junio de 2026 de la mano de Universal Pictures International Spain.

ObsessionTen cuidado con lo que deseas

Obsession se basa en un mecanismo narrativo tan antiguo como los cuentos populares, que se renueva y reinventa constantemente, el del deseo cumplido que se convierte en pesadilla, cuyas raíces llegan hasta la tragedia clásica. Su base está presente en «El retrato de Dorian Gray» de Oscar Wilde, «La piel de zapa» de Honoré de Balzac y, si somos honestos, hasta en el genio de la lámpara de Aladino, que a menudo tiene mala uva. El mecanismo siempre es similar: alguien desea algo con demasiada intensidad, una fuerza lo hace realidad, y el cumplimiento literal del anhelo revela un defecto humano, sea codicia, cobardía o incapacidad para aceptar la pérdida, mostrando que alterar el orden natural tiene un coste inesperado.

La película se inscribe conscientemente en esa tradición. El propio director ha reconocido que la película nació de ver el episodio de Los Simpson que evoca un cuento muy conocido en el mundo anglosajón, «La pata de mono» de W.W. Jacobs, un relato conciso, seco y realmente espeluznante.

Bear (Michael Johnston) está enamorado de su compañera de trabajo Nikki (Inde Navarrette), pero no se atreve a dar el paso. Un día, en una tienda de artículos de magia, encuentra el Sauce de un solo deseo: un objeto que, al romperse, concede un deseo. Bear pide que Nikki lo ame más que a nada en el mundo. Lo que obtiene es una obsesión que toma su deseo literalmente, y la diferencia entre ambas cosas es el núcleo de la película. Porque la magia que usa Bear no es benigna y servicial, sino una entidad que utiliza los deseos en lugar de servirlos. Bear quería un atajo hacia el amor pero lo que consigue es una criatura obsesionada por él de una manera que lo aterra.

La película es hermosa, obsesiva, claustrofóbica e impresionante. Todo esto con un presupuesto reducido, y con una maestría que hace que el límite presupuestario no se note.

Obsession se suma a una línea de películas que demuestran que el talento no necesita dinero para funcionar: El proyecto de la bruja de Blair (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999), Hereditary (Ari Aster, 2018), Barbarian (Zach Cregger, 2022) o, este mismo año, Backrooms (Kane Parsons, 2026). Barker rueda casi todo en interiores, con pocos personajes, lo que no solo abarata la producción sino que construye una atmósfera de claustrofobia: los personajes están encerrados, sofocados, atrapados en su propia situación. A eso contribuye el formato de la imagen, angosto y asfixiante, que aprieta el cuadro sobre los personajes y no deja escapatoria visual.

Cámara obsesiva

En Obsession la cámara trabaja en primeros planos y estudia las reacciones de los personajes con una precisión casi clínica, sumergiéndonos en las situaciones desde dentro; nos hace vivir la incomodidad en lugar de observarla. Y la luz se usa como arma: cuando Nikki empieza a desestabilizarse, la película la sitúa en la penumbra. Su personaje ya es de por sí impredecible; la oscuridad añade una capa de extrañeza que aumenta el desconcierto del espectador exactamente en los momentos en que más lo necesita.

La película destaca por la fenomenal interpretación de Inde Navarrette, y ella lo sabe y lo da todo. Es una interpretación de una exigencia técnica y emocional extraordinaria: los cambios de registro, la manera de moverse, las voces, los gritos, la dulzura que se convierte en algo inhumano. Su trabajo me trajo a la mente las interpretaciones de Déjame salir (Jordan Peele, 2017), no por el argumento, sino por esa capacidad de mostrar un cuerpo habitado y luchando, lo que produce un resultado perturbador.

El tráiler de la película deja intuir que estamos frente a una obra violenta y sangrienta. No obstante, Obsession es otra cosa: es terror psicológico, concentrado, sin red. En la película no sabemos exactamente qué tenemos delante, de ahí su efecto sobre nosotros. En cierta forma, es una especie de comedia negra muy reconcentrada, aunque yo personalmente no me reí en ningún momento; pero en la sala hubo risas, de esas incómodas que nacen del desconcierto y no de la diversión.

Obsession es original, pero no revolucionaria. Eso sí, está muy bien hecha, con oficio y con ganas, y eso es contagioso. Bienvenido/a al terror más gozoso del verano.


¿Qué te ha parecido la película Obsession?

Obsession

7.6

Puntuación

7.6/10

Descubre más desde No es cine todo lo que reluce

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Síguenos

10,000FansMe gusta
2,450SeguidoresSeguir
650SeguidoresSeguir
22,500SeguidoresSeguir
5,550SuscriptoresSuscribirte
- Publicidad-

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Vídeo avance de los estrenos de cine del 26 de junio de 2026

Hoy, 26 de junio de 2026, llegan todos los estrenos de cine de la semana, y nos decantamos por Supergirl, de la mano de...