70 SSIFF. Horizontes Latinos. Crítica de ‘Dos estaciones’: La transformación socioeconómica

Las críticas de Daniel Farriol en el 70 Festival de San Sebastián:
Dos estaciones

Dos estaciones es un drama mexicano dirigido por Juan Pablo González (Caballerango) con guion del propio director junto a Ana Isabel Fernández de Alba e Ilana Coleman. La historia nos presenta a María García, la heredera de una fábrica tradicional de tequila en Los Altos de Jalisco. La mujer intenta mantener a flote su fábrica ante la competencia de las corporaciones extranjeras, una plaga que afecta a la cosecha y una amenaza de inundación. Decide contratar a Rafaela para que le ayude con la administración y contabilidad con la esperanza de sobrevivir a sus múltiples crisis y se entabla una relación especial entre ambas. Está protagonizada por Teresa Sánchez, Rafaela Fuentes Estrada, Tatin Vera, Manuel Garcia Rulfo y Rosita Fuentes. Se ha podido ver en el Festival de Sundance 2022 y en España dentro de la sección Horizontes Latinos de la 70 edición del Festival de San Sebastián.

Una ficción-documental

Dos estaciones del mexicano Juan Pablo González es una obra que transita por una línea indeterminada entre el documental y la ficción para retratar con el máximo de realismo posible a una pequeña comunidad situada en la región de los Altos de Jalisco que debe adaptarse a profundos cambios sociales. La liberación del mercado ha hecho que las grandes corporativas extranjeras estén adueñándose del espacio que hasta entonces estaba reservado para los negocios locales, pero por otra parte los nuevos tiempos también han traído cosas positivas como una regeneración en el pensamiento colectivo en referencia a la identidad de género. El director expone diversos temas interesantes sobre el tablero, dejando que fluyan por sí solos bajo un armazón argumental casi inexistente que utiliza el paisaje y al personaje central como verdaderos motores de su sosegada narrativa.

El filme formó parte del Festival de San Sebastián 2021 en la sección WIP LATAM que está dirigida a dar el impulso definitivo a producciones latinoamericanas en fase de postproducción. Dos estaciones sigue el día a día en la vida de María García, la heredera de una fábrica tradicional de tequila que debe confrontar la crisis económica junto a la amenaza que se cierne sobre sus cosechas en la figura de una plaga y de una inundación. La mujer tiene un porte externo serio y tranquilo, pero por dentro va creciendo la sensación de desconcierto ante la más que posible pérdida del negocio familiar.

Lleva una vida solitaria y hermética en su finca, se relaciona con cordialidad con sus empleados, pero la única actividad social que le vemos repetir durante la película es irse a cortar el pelo a la peluquería de una amiga transgénero a la que ayudó económicamente cuando esta inició el negocio. En la fiesta de cumpleaños del hijo de una de sus empleadas conocerá a la atractiva Rafaela, una joven a la que ofrecerá trabajo de administración en su fábrica, a cambio de techo y comida, para intentar juntas salir adelante de la crisis. La económica y la personal.

Cambios en la vida rural

Dos estaciones es un proyecto muy personal del director Juan Pablo González que nació en la zona donde se ubica la película y con el que busca plasmar el proceso de transformación socioeconómico que está sufriendo en los últimos años. Pese a lo exótico o lejano que puedan parecer el enclave y las plantaciones de agave, en muchos aspectos, los temas que se tratan pueden ser fácilmente extrapolables a cualquier otro rincón del mundo. Por ejemplo, la película nos habla de cómo las multinacionales se están apoderando de la producción a costa de desplazar la economía local, reduciendo costes que afectan a la calidad final de lo fabricado como se desprende de la referencia que se hace al sabor del tequila. María se enfrentará a esa invasión mercantil de una manera bastante drástica.

El otro tema latente durante la película es la identidad sexual. El personaje de Tatín denota el avance social positivo en ese aspecto al haber conseguido hallar en el pueblo un espacio propio y un negocio próspero. Sin embargo, María resulta un personaje más complejo. Pese a su corte de pelo masculinizado y la evidente atracción que siente por Rafaela, su sexualidad nunca emerge del todo e incluso ofrece alguna imagen contradictoria durante su comportamiento con ella. La actriz Teresa Sánchez realiza un trabajo sobrio pero espléndido como María, pueden extraerse más conclusiones sobre su conducta a través de la gestualidad de la actriz que del propio texto.

La búsqueda constante de la naturalidad llena la pantalla con estampas cotidianas captadas por una cámara preocupada por sus personajes, Juan Pablo González realiza largos seguimientos mientras caminan o les deja respirar en silencio mediante planos cortos. Eso no impide que haya momentos de belleza visual que captan la idiosincrasia de la vida rural salpicados por música, fuegos artificiales o ese baile capaz de hacerte olvidar todas tus preocupaciones. Dos estaciones es una película de tono documentalista que requiere paciencia por parte del espectador, pero que gana en el recuerdo.


¿Qué te ha parecido la película?

Dos estaciones

6.4

Puntuación

6.4/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
A %d blogueros les gusta esto: