Crítica de ‘El horizonte’: Ira y lascivia bajo un sol abrasador

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
El horizonte

Delphine Lehericey (Puppylove) dirige El horizonte (Le Milieu de l’Horizon), drama basado en la novela homónima de Roland Buti, que cuenta en su reparto con dos de las actrices francesas más internacionales del panorama actual, Laetitia Casta (El Palacio Ideal, Un hombre fiel) y Clémence Poésy (Tenet, Harry Potter y el caliz de fuego). Completan el reparto Patrick Descamps (Cambio de reinas), Thibaut Evrard (Transporter Legacy), Fred Hotier (Bang Gang; une histoire d’amour moderne) y el joven debutante Luc Bruchez. La película se estrena en cines de España el 31 de marzo de 2021 de la mano de Elamedia Estudios

Retrato de un verano familiar… y laboral

El horizonte nos lleva hasta el verano de 1976. Europa está atravesando una ola de calor implacable y una de las peores sequías de su historia. En la granja de sus padres, Gus, de 13 años, pasa sus vacaciones leyendo cómics, ayudando a su padre, que ha invertido todos sus ahorros en un gallinero a batería moderno, y corriendo libre con Mado, el niño salvaje de la aldea. Pero lentamente a su alrededor, su universo familiar y tranquilizador comienza a resquebrajarse bajo el calor….

Su madre, siempre en presencia tierna y amable, comienza a alejarse, pasando cada vez más tiempo con la hipnotizante Cécile, mientras que su padre se encuentra solo para luchar contra los estragos de la sequía. Testigo de la destrucción de su familia nuclear, la agricultura tradicional y el patriarcado, Gus tiene que crecer rápido y dejar atrás la inocencia de su infancia….

El horizonte es un drama sin sutilezas, repleto de emociones a flor de piel y nervios a punto de explotar. Delphine Lehericey crea un ambiente idóneo en el que los tonos dorados bañados por el sol contrastan con la oscuridad interior de una casa familiar donde los problemas no cesan. No hay espacio para las alegrías, este verano está claro que supone el de mayores cambios a nivel emocional y laboral en el hogar.

La liberación de la mujer en un mundo machista

El personaje central es Gus, interpretado por el debutante Luc Bruchez, un joven que vemos cómo va alcanzando la mayoría de edad, comienza a madurar, y también a descubrir los problemas de los adultos. Gus observa todo sin entenderlo muy bien, y sobre él recae el peso de mostrarnos las tradiciones familiares, sus primeros dilemas sentimentales así como sus ganas de abandonarlo todo, logrando Bruchez con su interpretación dar mucha fuerza y ​​bondad a su personaje.

Pero la película realmente cuenta la historia de la liberación de Nicole, interpretada por Laetitia Casta, un personaje que nos resulta carismático y genera cierta simpatía de inicio, mientras empieza a desarrollar su propia historia en busca de su independencia y lo que realmente la hace feliz, creando un personaje emocionalmente complejo sin tener excesivo tiempo en pantalla para desarrollarlo. Tanto ella, como su amiga Cécile y su hija, sirven para -sutilmente- poner de manifiesto la fuerza de la mujer en un ambiente evidentemente machista.

Sencillez y mucho que contar

Sorprende como, con un guion tan sencillo, Lehericey es capaz de sacar adelante una historia banal, que hemos visto en multitud de ocasiones, pero que destapa múltiples capas gracias a sus personajes bien recreados y a los sentimientos -manifestados e insinuados- a lo largo de todo su metraje. Sin más pretensiones que mostrarnos este verano atípico en la familia, nos habla de muchos temas, desde la madurez hasta la independencia, de la hostilidad al enamoramiento.

El vasto paisaje que se extiende hasta el horizonte y el calor resplandeciente que lo baña todo juegan un papel muy importante en esta historia, haciéndonos partícipes de las dificultades que entraña trabajar y relacionarse en unas condiciones tan complicadas y en una localización tan alejada de todo, y es que este calor abrasador que casi induce a la lascivia y la ira se ve reforzado gracias a la increíble fotografía de Christophe Beaucarne.

La ubicación de la cámara y cada encuadre nos permite captar la belleza del entorno rural mientras transcurre la historia, pudiendo casi palpar en nuestra piel el aumento de las temperaturas, casi como si el calor tuviera un papel protagonista.

El horizonte no es una película que quiera dar respuestas, y mientras seguimos la historia de Gus nos planteamos cuáles serían nuestras reacciones ante una situación similar, por lo que es recomendable tanto para adultos como para los más jóvenes. Entre la historia de la madurez y el descubrimiento de la sexualidad, las decepciones familiares y los romances prohibidos, estamos ante una historia sencilla aunque repleta de capas y con una increíble atención al detalle.


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El Horizonte

6.5

Puntuación

6.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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