Crítica de ‘Los secretos que ocultamos’: El nazi y la doncella

Las críticas de Daniel Farriol:
Los secretos que ocultamos
 
Los secretos que ocultamos es un thriller dramático estadounidense dirigido por el israelí Yuval Adler (The Operative, Belén), que también escribe el guion junto a Ryan Covington. La historia nos sitúa unos 15 años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuando una mujer de origen rumano descubre que su nuevo vecino fue un nazi relacionado con unos trágicos hechos del pasado que aún le atormentan por las noches. La mujer buscará respuestas y su propia venganza. Está protagonizada por Noomi Rapace (Prometheus, Passion), Joel Kinnaman (Para toda la humanidad, Hanna), Amy Seimetz (Cementerio de Animales, Upstream Color), Chris Messina (The Sinner 3, She Dies Tomorrow), Lucy Faust, Kadrolsha Ona Carole, Victoria Hill y David Maldonado. La película se ha estrenado en España directamente en Amazon Prime Video el día 10 de Marzo de 2021.
 

¿Puede ser tu vecino alguien que cometió crímenes de guerra?

Los secretos que ocultamos parte de una premisa argumental muy interesante que maneja elementos explorados desde distinta óptica en La Muerte y la Doncella (Roman Polanski, 1994) o Prisioneros (Denis Villeneuve, 2013). La idea es confrontar a una víctima con su torturador utilizando métodos tan expeditivos como moralmente cuestionables. En ese proceso se plantea un escenario incierto en el que verdad y mentira se solapan, sobrevolando la incertidumbre en el espectador sobre lo que realmente está sucediendo y quién es la verdadera víctima. Por desgracia, el israelí Yuval Adler no sabe qué hacer con el potencial de ese material de partida y el desarrollo dramático de la película prefiere buscar el camino más fácil para adentrarse en el territorio del thriller más previsible y superficial.
 
La historia está ambientada en Estados Unidos unas pocas décadas después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Maja es una mujer rumana de etnia gitana que pasó dos años en un campo de concentración nazi. Junto a su hermana fue agredida brutalmente por unos soldados alemanes, aunque no recuerda con exactitud todo lo qué sucedió aquella noche. Ahora ha formado una familia en los Estados Unidos y, poco a poco, ha conseguido pasar página la mayor parte del tiempo. El trauma solo se manifiesta a través de unas recurrentes pesadillas nocturnas. Sin embargo, toda esa nueva vida que tanto le ha costado construir, se derrumba de golpe al encontrarse en las calles del pueblo donde vive a quién cree reconocer como uno de los soldados nazis que le torturaron. ¿Qué probabilidades hay de que tu vecino sea un nazi que cometió crímenes de guerra? La mujer se obsesionará de tal manera con ese hombre del que decidirá vengarse.
 

Un entretenimiento que desperdicia su potencial

Los secretos que ocultamos no indaga en ningún momento en el aspecto histórico ni tampoco en el psicológico. Desperdicia de mala manera todo el conflicto moral que se hubiera podido plantear al espectador y prefiere centrar su fuerza en el impacto fácil. La única razón que impulsará la trama hasta el final será conocer si la mujer tiene razón o está equivocada. ¿Es el hombre un nazi que ha cambiado de identidad o es la mente traumada de la mujer que le confunde? En definitiva, descubrir la verdad. Pocas sorpresas habrá durante la resolución a esas cuestiones, tan solo encontraremos cierta sutilidad en el significativo plano final. En él comprenderemos que cualquier acción violenta implica unas consecuencias psicológicas.   
 
La mujer rumana está interpretada por una convincente Noomi Rapace, que pone a prueba su capacidad para imitar acentos con su habla. Tras secuestrar al hombre y llevárselo a casa, la historia se vuelve más ilógica e incluye algunas escenas carentes de credibilidad que solo buscan potenciar el suspense. Eso perjudica al drama psicológico que debería el eje de la historia. El personaje del marido, interpretado por un correcto Chris Messina, resulta bastante endeble. Pese a todas las dudas que mantiene sobre la cordura de su mujer, accede sin muchos cuestionamientos a participar de la tortura. Completan el reparto, Joel Kinnaman como el presunto nazi torturador-torturado y la estupenda Amy Seimetz como esposa del secuestrado. La extraña relación de amistad que surge entre ambas mujeres hubiera podido abrir una interesante subtrama que eludiera los tópicos, pero también cae en saco roto. Los secretos que ocultamos es una película que se ve con facilidad, resulta entretenida y no aburre. Sin embargo, el planteamiento inicial del argumento necesitaba de una mayor destreza para ahondar en la construcción psicológica de los personajes. 
 
 

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Los secretos que ocultamos

5.7

Puntuación

5.7/10

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