Crítica de ‘Alone’: El psicópata sobre ruedas

Las críticas de Daniel Farriol:
Alone
 
Alone es un thriller de terror estadounidense dirigido por John Hyams (Black Summer, Z Nation). Es un remake de la película sueca Försvunnen (2011) y cuenta con guion de Mattias Olsson que fue el co-director de la original. La historia se centra en una mujer que durante un viaje por carretera es asediada por un psicópata que se obsesiona con ella. Está protagonizada por Jules Willcox (Deadline, Dreamkatcher), Marc Menchaca (She’s Lost Control, Every Time I Die), Anthony Heald, Jonathan Rosenthal y Henrik JP Åkesson. La película no se ha estrenado en salas comerciales en España y nos ha llegado directamente a través de diversas plataformas VOD como Movistar+, Filmin o Rakuten TV desde el día 22 de Diciembre de 2020. 
 

Cuando tu maestro es tu propio padre

Bien se podría aplicar el refranero popular para esta película con aquel dicho “de casta le viene al galgo”. Y es que el director de Alone es John Hyams, hijo del estupendo director neoyorkino Peter Hyams, autor de películas míticas de ciencia-ficción y suspense como Capricornio Uno (1978), Atmósfera Cero (1981) o Testigo Accidental (1990). Su descendiente hasta ahora llevaba una carrera cinematográfica mucho más discreta con un par de secuelas de la saga Soldado Universal entre lo más reseñable. Más muestras de su talento había dado en sus trabajos para televisión dirigiendo varios capítulos de series de zombis como Z Nation y, especialmente, Black Summer. Con Alone, su mejor obra hasta la fecha, podemos asegurar que estamos ante un director con muchas cosas que decir.
 
Sí, Alone tiene un argumento de lo más tópico y manido. Una mujer que viaja sola en su coche es asediada por un psicópata que no deja de perseguirla. Y es que estamos ante un survival de manual donde la historia no ofrece demasiadas sorpresas ni tampoco tiene interés en profundizar en el aspecto psicológico de los personajes. Sorprende que siendo tan poco original sea un remake de Försvunnen (Gone), película sueca de la que el guionista Mattias Olsson fue co-director. Pero como en el anuncio del algodón, este guion no engaña y no se saca conejos de la chistera ni nada por el estilo. Se limita a plantear una simple persecución que divide por capítulos: La Carretera. El Río. La Lluvia. La Noche. El Claro.   
 

Un guion flojo con una puesta en escena admirable

Por eso tiene aún más mérito lo que hace el director John Hyams. Coge una historia que nos conocemos al dedillo y que podría servir como trama para cualquier telefilme de sobremesa, para transformarla en una de las mejores películas de género que hemos visto este año. La primera media hora es verdaderamente asfixiante y recuerda mucho a El Diablo sobre Ruedas (Steven Spielberg, 1971) o Carretera al Infierno (Robert Harmon, 1986). La planificación de las secuencias que suceden en la carretera es brillante, casi querrás que toda la película continúe en ese espacio. Después de eso, parece que la película vaya a derivar hacia el torture porn, pero acaba siendo un survival emocionantísimo con una puesta en escena tan absorbente como llena de hallazgos visuales.
 
El uso que hace el director del encuadre para generar tensión es magnífico. Tanto en la concepción de la acción en segundo término como en su inteligente utilización del transfoco para crear expectativas en el espectador e ir manejando la intensidad de la intriga a su antojo. En ese sentido es prodigiosa la secuencia que acontece en una área de servicio. La protagonista tiene una conversación banal por teléfono mientras la cámara se mueve con sutileza y nos va enfocando lo que sucede en el fondo del plano, llevando la tensión dramática en un in crescendo insoportable. Es un ejemplo de su pericia, pero hay más secuencias donde el director muestra su enorme capacidad para el género cuando la chica debe esconderse en un armario o en el bosque, por ejemplo.
 
Alone es una película pequeña, sencilla y sin grandes pretensiones, que se eleva por méritos propios por encima de propuestas mucho más ambiciosas y de presupuestos más holgados. Aquí solo se necesita una chica huyendo, magnífica Jules Willcox como atípica scream queen, y un psicópata persiguiéndole. Con esos mínimos elementos conseguirá mantenerte pegado al sillón en un entretenimiento palomitero absolutamente gratificante. Tiene un estilo deudor de los thrillers ochenteros que tan bien nos lo hicieron pasar mientras rebuscábamos por las estanterías de los videoclubs. Toda una sorpresa inesperada. ¡No te la pierdas!
 

¿Qué te ha parecido la película?

7.4

Puntuación

7.4/10

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