64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘The Farewell’: Humana, divertida, emotiva y con un trascendente planteamiento ético

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 64 SEMINCI: 
The Farewell
 
Tras la apariencia de una película más sobre reuniones familiares a las cuales el cine es tan aficionado, el segundo largometraje de Lulu Wang, The Farewell, parte de una historia autobiográfica para plantear cuestiones tan trascendentes como el desarraigo de los inmigrantes de segunda generación (con independencia de donde hayan nacido), los conflictos del choque entre culturas, las barreras (no necesariamente idiomáticas, pero también) a la comunicación entre miembros de una misma familia y, finalmente, cómo ese desarraigo, esas diferencias culturales y esas barreras comunicativas determinan diferentes formas de entender y afrontar la cuestión ética que ocupa el núcleo central de la película:  la decisión de informar o no a una persona enferma de su diagnóstico concreto y su pronóstico vital cuando estos son infaustos.
 
El asunto podría ser muy sencillo si todos, estando sanos, manifestásemos con claridad nuestro deseo de conocer o no la verdad en caso de padecer una enfermedad grave con pocas expectativas de vida, pero sabemos que eso no ocurre habitualmente; la mayoría de las personas no se plantea estar gravemente enfermo hasta que un día lo está. Desconozco la situación legislativa en China, pero en España desde 2002 existe una ley llamada de Autonomía del Paciente que establece que la información al paciente es una obligación del personal médico, que tal obligación es un acto clínico (no burocrático) y que el destinatario de dicha información debe ser siempre el paciente salvo un supuesto, llamado “de necesidad terapéutica”, en el que el médico puede omitir la información cuando estime, por razones objetivas, que el conocimiento de su situación puede perjudicar al paciente de forma grave.
 
Pero esas razones objetivas no incluyen la avanzada edad, la cultura o la opinión de los familiares del paciente como es el caso que Lulu Wang presenta en The Farewell cuando Billie (Awkwafina) asiste atónita a la decisión familiar de no informar a su abuela (Zhao Shuzhen), auténtica matriarca de la familia, de que padece un cáncer de pulmón y que todos los indicios apuntan a que no le quedan más de tres meses de vida. Para justificar una reunión familiar que permita a toda la familia (una mitad está en EEUU y la otra en Japón) viajar a China, no se les ocurre otra cosa que forzar la boda de uno de los nietos con su novia japonesa con la que apenas lleva tres meses de relación.
 
La cuestión ética es incuestionablemente controvertida y aunque Lulu Wang se posiciona, tiene el buen gusto de hacerlo a través de su personaje alter ego, Billi, y no mediante el guion o una dirección fílmica tendenciosa. En la película se presentan con una limpieza exquisita las diferentes opiniones de los miembros de la familia desde las posiciones culturales, generacionales y emocionales de cada personaje, sin hacer juicios de valor ni establecer quién tiene razón o quién está equivocado. Es posible (me atrevería a decir seguro) que cada espectador en algún momento de la película o meditándola un ratito después, se plantee qué haría con un familiar allegado en una situación similar o qué le gustaría que hicieran consigo mismo.
 
El guion escrito (como no podía ser de otra manera tratándose de una historia tan personal) por la propia Wang establece el tono vital de la película que, lejos de ser fúnebre o pesimista, consigue un elevado nivel emocional a base de situaciones desenfadadas o incluso divertidas, anécdotas resultantes de los choques culturales o generacionales, y una minuciosa construcción de los personajes, tanto de los protagonistas (Billi y su abuela), de los secundarios (la hermana, los hijos y las nueras de la enferma), como de los accesorios (esa novia japonesa que no se entera de nada resulta divertidísima).
 
Y si brillante y bien armado está el guion, lo mismo puede decirse de la dirección de una realizadora que demuestra una estudiadísima concepción de las secuencias y una inusitada capacidad para filmar cosas invisibles como el amor sin hacer trampas de puesta en escena. Para ello es ayudada de un excepcional reparto que derrocha humanidad en las miradas y en las inflexiones de la voz. Sobre todos ellos destaca la joven Awkwafina (por lo visto es escritora y música además de actriz) que a lo largo del film transita por multitud de estados de ánimo sin hacer ni un gesto de más.
 
La impecable fotografía de Anna Franquesa Solano y la emotiva banda sonora de Alex Weston terminan de completar el excepcional acabado artístico y formal de una película excelente.
 
The Farewell ha sido presentada a competición esta mañana en la Sección Oficial de la SEMINCI y, de momento, se postula como firme candidata a ser premiada en prácticamente todas las categorías. Especialmente favorita, visto lo visto hasta ahora en el certamen, aparece su protagonista femenina Awkwafina al premio a la mejor actriz.
 

9

Puntuación

9.0/10

2 comentarios en “64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘The Farewell’: Humana, divertida, emotiva y con un trascendente planteamiento ético

  • el 22 octubre, 2019 a las 18:21
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    Muy buena pinta. La verdad es que se trata del tipo de película que nunca defrauda. Apuntada queda.

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  • el 25 octubre, 2019 a las 17:19
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    Se mueve al borde del precipicio, pero acaba saliendo bien parada, en buena parte gracias a la naturalidad de su protagonista. Funcionará bien y si no se han cansado de premiar pelis chinas puede ganar la Espiga de oro, pero no es ni de lejos lo mejor del Festival, mejor Echo, mejor (y muy valiente) El joven Ahmed, mucho mejor la preciosa Adam…

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