64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Hombres de piel dura’: Cultivando el desapego

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 64 SEMINCI: 
Hombres de piel dura
 
En la película argentina Hombres de piel dura conviven, o tratan de convivir, dos líneas argumentales que transcurren paralelas con algunos momentos en los que ambas confluyen. Por un lado se nos cuenta la etapa de reafirmación sexual de Ariel (Wall Javier), un joven homosexual, hijo del terrateniente de la zona y aparentemente enamorado de Omar (Germán Tarantino), un sacerdote que le “inició” en el sexo a una edad más temprana; y por otro lado, a través de éste último personaje, pretende ejercer una especie de denuncia de los abusos pedófilos de algunos sacerdotes y la repugnante actitud de silenciamiento con que las autoridades eclesiásticas reaccionaban al enterarse.
 
Ambas líneas argumentales, especialmente ésta segunda, son de suficiente enjundia como para precisar un tratamiento riguroso tanto en la escritura del guion como en la realización del film en todas sus facetas técnicas y artísticas. Lamentablemente, el realizador José Celestino Campusano descuida todos estos aspectos y ofrece una película burda en su concepción y tosca en su puesta en imágenes. Como consecuencia, ni se empatiza con el oprimido ni se detesta al abusador al que Campusano parece querer justificar o humanizar.
 
Ariel vive en una chacra junto a su hermana y su padre, el terrateniente, un hombre arquetípicamente autoritario del tipo “porque lo digo yo” que no muestra el más mínimo afecto ni por sus hijos ni por su propia persona y es igual de bestia como padre que como patrón de la explotación agrícola. La ausencia de la figura materna se hace notar en un hogar en el que Ariel ha crecido sin rumbo y se ha convertido en un muchacho celoso, posesivo y controlador.
 
La película es deliberadamente desagradable, se nos presenta una atmósfera cruda donde todos los personajes son egoístas y exageradamente malvados, el único personaje en el que se deposita cierta carga de humanidad es el de la hermana de Ariel, y más por comparación con los demás que por bondad propia.
 
El posible papel de denuncia que la película podría ejercer queda diluido porque se presenta en un contexto en el que el sexo es continua moneda de cambio entre gente que se conduce continuamente por un deseo sucio. La homosexualidad es presentada como una actividad depravada, no hay ni una secuencia sexual que se desarrolle con un mínimo de sentimientos y continuamente se caen en tópicos manidos como que el padre lleve a su hijo Ariel a un puticlub a ver si “se le pasan” sus vicios.
 
El personaje de Omar también está escrito con trazo grueso, pasa de la lubricidad más asquerosa con un niño del colegio en el que imparte clases a un arrepentimiento cínico que le llevará a tratar de buscar consejo en sus superiores que, conocedores de sus conductas, miran para otro lado y todo lo que aciertan a decirle es “cultive el desapego”. Su búsqueda de consuelo espiritual tampoco será más efectiva y servirá a Campusano para presentar otro personaje arquetípico, un sacerdote anciano retirado de la sociedad por haber sido denunciado por abusos al que se quiere justificar por haber sufrido él mismo abusos en su infancia.
 
La realización de Campusano es torpe, escabrosa y con algunos planos sonrojantes, imagino rodados con un dron, que no encajan en absoluto con la concepción del resto de las secuencias.
 
Con todo lo dicho, parece difícil de imaginar que lo peor quede por decir, pero desgraciadamente es así. Lo peor de todo es un elenco de intérpretes de un amateurismo vergonzante. Me parece aceptable tratar de hacer una película con actores no profesionales pero creo que se deben cumplir unos mínimos, aquí, salvo excepciones, declaman y gesticulan como actores de representación de fin de curso en un instituto. A Wall Javier el papel le queda grandísimo y Germán Tarantino es el típico intérprete que camina envarado y no sabe qué hacer con las manos. Lamentable.

3

Puntuación

3.0/10

2 comentarios en “64 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Hombres de piel dura’: Cultivando el desapego

  • el 24 octubre, 2019 a las 12:01
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    Pues aunque no lo creáis, la crítica me ha despertado dos curiosidades: ¿Compró el director el dron en Amazon y cuanto le costó? ¿Cuando estuvo Quintín Tarantino de vacaciones en Argentina?

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    • el 24 octubre, 2019 a las 18:13
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      La primera curiosidad, si te das prisa, la puedes satisfacer personalmente porque el director está en Valladolid. La segunda la encuentro un poco más delicada…

      Respuesta

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