63 SEMINCI. Punto de Encuentro. Crítica de ‘The Return’: La necesidad humana de pertenencia

Las críticas de David Pérez “Davicine” en la 63 Seminci:
The Return

Malene Choi, nacida en Corea del Sur en 1973 aunque ha pasado la mayor parte de su vida en Dinamarca, decide contar en su primer largometraje, The Return, una historia muy personal sobre su país de nacimiento y todos esos niños que son adoptados y deciden conocer a sus padres biológicos, una película entre ficción y documental que cuestiona la necesidad humana de pertenencia y de las raíces.

En The Return, dos adoptados coreano-daneses vuelven por vez primera al país donde vinieron al mundo. Karoline y Thomas se encuentran cara a cara con el espíritu de su tierra natal y con las experiencias personales de otros adoptados que conocen en Seúl. Son arrojados a un viaje que desestabiliza sus sentimientos y que los obliga a confrontarse con su destino e identidad personales, y a cuestionarse sobre sí mismos.

La película comienza con Karoline, una mujer danesa de treinta y tantos años, que llega a una casa de huéspedes coreana. Los habitantes de la casa parecen compartir algo: todos son nacidos en Corea y fueron dados en adopción en países occidentales. Todos tienen diferentes personalidades pero pasan por una crisis y buscan respuestas en el país asiático. Karoline conoce a Thomas, otro adoptado danés-coreano que se hospeda en el mismo lugar, conectando y apoyándose entre sí en este momento intenso.

El personaje de Karoline, a quien da vida Karoline Sofie Lee, es conmovedor, interpretado con una gran naturalidad, y no necesitando en ningún momento explicarnos sus sentimientos al ser transmitidos a todos los espectadores con sus reacciones. Somos capaces de ponernos en su lugar y comprender sus ilusiones y decepciones. La relación de Karoline con Thomas (interpretado por Thomas Hwan) es cuento menos intrigante, pues, tal y como él mismo dice en la película, no siente lo mismo que sus compañeros, y tiene una ausencia casi total de matices. Esa ausencia de reacciones naturales podría tener que ver con el hecho de ser un actor con experiencia y encontrar dificultades para dejarse ver como alguien normal, no un actor, perdiendo su autenticidad.

Si no fuera por algunas escenas, podríamos llegar a pensar que The Return es un trabajo puramente no ficticio, tanto en la forma de estar rodado, así como montado e interpretado, todo da la sensación de ser un documental. La película discurre con un ritmo lento, iluminación natural y su intención de convencernos de que todos los personajes son interpretados por no profesionales. Qué partes de The Return son inventadas y cuáles son reales lo deja Choi abierto, caminando en la frontera entre realidad y ficción. De hecho, el actor danés Thomas Hwan fue adoptado en Corea del Sur en ese momento, y nos llegamos a preguntar si habla de su vida o de una ficticia. Además, la película también nos presenta niños adoptados reales, cuyas experiencias también se incluyen, aunque todo bajo un guion que sirve de base para ayudar a la improvisación.

Dadas las circunstancias que rodearon la adopción internacional de Corea desde el final de la Guerra de Corea hasta el período pre-democrático, está claro que realmente podrían tener razones para evitar revelar la verdad completa sobre cómo sucedió todo. La propia directora ha comentado que conoció a un investigador británico que describió el proceso de adopción en este período como “tráfico de personas”. Sintiéndose como si les hubieran robado su pasado, la búsqueda de Karoline y Thomas es un intento de llegar a comprender la pérdida de algo que tal vez no pueda devolverse, sino que tan solo puede aliviarse recuperando una conexión cortada.

Al igual que el estilo visual es atípico para una película de ficción, la música de Philip Nicolai Flindt nos lleva también hacia caminos dispares en las respuestas emocionales que nos sugieren ciertos ritmos electrónicos y casi inconexos, a destiempo con la imagen, como sucede en ocasiones con los diálogos, que no necesariamente vemos las conversaciones que tienen según se escuchan, dotando de mayor impacto visual a las escenas. Sin saber si agrada o disgusta la música, lo que está claro es que parece más bien algo propio de un videoclip musical que de una película, pero aún así no nos saca de la sensación que nos hacen vibrar con la película.

The Return es una película impresionante, con un interesante tema de fondo e impactante en la forma, con imágenes bellas y una gran facilidad para emocionar al espectador con la autenticidad que transmite. Puede que no muchos de los que veamos la película crezcamos como niños adoptivos en un país extranjero, pero ofrece reflexiones emocionantes y momentos emocionales, y hay pocas formas más acertadas de mostrar la necesidad de pertenencia, la inseguridad tras ser abandonado y la preocupación por tener raíces.

8.5

Puntuación

8.5/10

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David Pérez

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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