Crítica de ‘Ant-Man y la Avispa’: Demasiado cómoda y complaciente

Las críticas de Óscar M.: Ant-Man y la Avispa

Es muy probable que la secuela de Ant-Man confirme la idea de que Marvel y Disney se están acomodando demasiado en su universo cinematográfico. No porque la entrega que nos ocupa sea aburrida o monótona, pero sí porque transmite la sensación de que es una película menor, como de segundo nivel, donde sus actos implican menos consecuencias que otras entregas de las franquicias de Marvel.

Pantera Negra (me niego a llamarla por el nombre en inglés porque existe una perfecta traducción al castellano) tenía un tono más global y la acción era más espectacular que en esta secuela, ocurrió algo similar con Doctor Extraño. Ambas son películas individuales pero se disfrutan como aventura aislada aunque las repercusiones sean menores, y  se aprecia cierta complacencia en la nueva película de Paul Rudd.

La secuela de El hombre hormiga (horriblemente titulada Ant-Man y la Avispa, con una mezcla absurda de inglés y castellano, como ya pasó con Capitán América: Civil War) es una secuela entretenida y amena, pero es demasiado previsible, por no hablar de los constantes frenazos al argumento y a la acción para discurrir de temas irrelevantes para el instante en el que están insertados.

Los detalles cómicos que hicieron que la primera parte fuera más valorada aquí han desaparecido, los golpes cómicos están mal distribuidos y, aunque dejan una leve sonrisa, no alcanzan el nivel de Guardianes de la Galaxia como sería deseable, ni siquiera los guiños que encumbraron a la trilogía de Capitán América están presentes. Por lo menos no alcanza el nivel de aburrimiento de la anodina Guardianes de la Galaxia Vol. 2, que dejó la sensación de una película desaprovechada. 

El guión de Ant-Man y la Avispa es previsible y poco sorprendente (excepto algunos giros a mitad de duración), aunque no aburre y no se hace pesada, el espectador tiene la sensación constante de estar viendo algo anecdótico y escasamente relacionado con el arco argumental del resto de películas de Marvel (por mucho que insistan en recordar los acontecimientos de la tercera entrega de Capitán América).

El punto importante a destacar de la secuela es el gran problema racial que tiene: todos los enemigos del trío protagonista no son de raza blanca y eso, amigos, se llama racismo. Los villanos son asiáticos, afroamericanos y suramericanos, pero los buenos son tres blancos heterosexuales incomprendidos. Punto negativo.

El aspecto positivo lo encabezan unos increíbles efectos especiales, que dejan a los espectadores (literalmente) con la boca abierta ante miniaturizaciones y agrandamiento de objetos y personas. Las escenas de peleas, batallas y persecuciones son realmente asombrosas (aunque sepamos que estamos ante imágenes generadas por ordenador en todo momento) y la música de Christophe Beck continúa en la cabeza del espectador una vez que acaban los créditos gracias a un gran trabajo, una partitura divertida y que mejora las constantes escenas de acción. Estos detalles son los que consiguen llamar la atención, conquistar al espectador y que la película sea recordada con posterioridad.

Los protagonistas principales (Paul Rudd, Evangeline Lilly y Michael Douglas) están demasiado altivos y Walton Goggins da demasiada grima estéticamente como para que alguien lo tome en serio (a su personaje o a sus motivaciones). La presencia casi anecdótica de Michelle Pfeiffer es demasiado breve y la villana Fantasma (interpretada por Hannah John-Kamen), aunque es visualmente impactante, es demasiado arquetípica y su historia es algo torpe y atropellada. Se intuye que la presencia de ambas tendrá más relevancia en futuras historias de Los Vengadores.

Por suerte para los seguidores de las aventuras del hombre menguante, Ant-Man y La avispa amplía la tecnología conocida (previsiblemente los actos de los personajes van a tener consecuencias en otras películas) y las relaciones entre personajes, por lo que el grupo de seguidores de las películas de superhéroes conseguirán estar satisfechos este verano con esta secuela sin tener que exigir mucho.


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6.0/10

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