Crítica de ‘Nuestro último verano en Escocia’: Ternura con humor británico

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: 
Nuestro último verano en Escocia

No se debe juzgar una película por lo que adelanta su tráiler. De ser así, hubiese corrido despavorida en dirección contraria a los cines a ver Nuestro último verano en Escocia. Gracias a críticas leídas y recomendaciones personales, decidí darla una oportunidad, y qué bien me ha sabido la decisión. Nuestro último verano en Escocia, que ha tardado más de medio año en llegar a nuestra cartelera, es una estupenda comedia familiar con la que refrescar este verano anticipado.

Doug, Abi y sus tres hijos viajan a Escocia para celebrar el cumpleaños del padre de Doug, Gordie, enfermo de cáncer. Sin embargo, la pareja está en víspera de divorcio y, con el fin de no disgustar al anciano, toda la familia ha de fingir una feliz normalidad.

Lo que aparentemente se presenta como una comedia que centra su protagonismo en los problemas del matrimonio, es en realidad una historia sobre los tres niños y su relación con su rebelde abuelo Gordie. Los adultos no son más que un fondo enloquecido y egoísta que contrasta con la sencilla y sincera lógica infantil.

El guión de los veteranos de la televisión británica Andy Hamilton y Guy Jenkin, que también se hacen cargo de la dirección, es amable y divertido sin más expectativas que las de contar una simpática comedia familiar al estilo de su afamada serie Outnumbered. Más allá de eso, no estamos ante una desternillante comedia británica al estilo Cuatro bodas y una funeral, sino frente a unos diálogos que no te borran la sonrisa durante la hora y media que dura la cinta. El punto fuerte está en el enfrentamiento de la espontánea dialéctica infantil a la encorsetada mentalidad adulta. Las conversaciones de los tres niños con sus padres, tío y abuelo son de un ingenio que roza el absurdo y que desarma por completo el ego de los mayores por su falta absoluta de tacto o falsedad. Estas resultan tan naturales porque a los tres niños protagonistas se les dio únicamente unas pautas de guión a las que podían añadir sus propios pensamientos improvisados. El resultado es absolutamente genial.

Siendo así, el reparto adulto, aunque de primera, queda relegados a un segundo plano. David Tennant (Doctor Who, Harry Potter y el cáliz de fuego) y Rosamund Pike (Perdida, Orgullo y prejuício) están estupendos como Doug y Abi, pero las mejores escenas son siempre las que comparten con los niños. Encantador resulta Billy Connolly (Su majestad Mrs Brown, Siempre locos) como el abuelo Gordie. El actor y comediante escocés, que fue diagnosticado de cáncer y parkinson hace un año, ha inyectado el mismo humor negro que utiliza en sus monólogos a su personaje. Connolly no habló de su diagnóstico a nadie del equipo y, al igual que su personaje, bromeó sobre la enfermedad durante todo el rodaje. Él es el único actor que puede dar réplica a los tres niños protagonistas. Lottie, la mayor, es interpretada por la jovencísima Emilia Jones, que ya había actuado antes en producciones como Piratas del caribe. En mareas misteriosas y Siempre el mismo día, al igual que Bobby Smalldridge, que interpreta a Mickey, y que con solo siete años ya tiene buena experiencia en televisión y cine. La más pequeña Harrier Turnbull, de cinco años, debuta en la interpretación con esta película.  Los tres jóvenes actores son las estrellas de la historia con ese innato don para hacer reír que los niños tienen de forma natural.

El otro gran atractivo son las magníficas vistas de las Highlands escocesas, tan épicas en contraste a la amabilidad y sencillez de la historia y que combinan a la perfección con una banda sonora limitada a dos temas clásicos de The Waterboys, “Fisherman’s Blues” y “You in the Sky”, en versión instrumental.

La película peca de precipitarse en los últimos cinco minutos hacia un cierre de la historia lógico aunque excesivamente almibarado, pero eso no desmerece en absoluto la hora y media anterior de risas y magníficas interpretaciones.

2 comentarios en “Crítica de ‘Nuestro último verano en Escocia’: Ternura con humor británico

  • el 9 agosto, 2015 a las 22:03
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    Me gustó bastante la película, fui en plan ver a David Tennant rodeado de un montón de niños insufribles y al final David Tennant fue lo de menos. La química de los críos con BIlly Connolly es espectacular.

    Por cierto ¿hay alguna forma de acceder a golpe de clic a las críticas que ha hecho un colaborador en concreto?

    Respuesta
    • el 9 agosto, 2015 a las 22:12
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      Estamos preparando cambios de cara a septiembre y uno de ellos es ese, para enlazar por autor. Con blogger ahora no se puede y hay que usar el buscador poniendo critica y nombre del autor

      Un saludo!!

      Respuesta

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