Crítica de ‘Frank’: La búsqueda del origen de la creatividad

Las críticas de David P. “Davicine”: Frank

En muchas ocasiones se dice que un actor tiene muchas papeletas para ganar un Oscar cuando aparece muy caracterizado en una película, o cuando cambia drásticamente su peso de cara a meterse mucho más en su personaje, pero ¿qué sucede cuando un actor no deja ver su cara al introducirse dentro de una cabeza postiza, sin tener que gesticular para nada? Pues ese es el “aún más difícil” de Michael Fassbender en Frank, que se las ha tenido que apañar para transmitir con sus gestos corporales y su entonación todo lo que su personaje siente… y lo hace perfectamente.
El aclamado director irlandés Lenny Abrahamson es el encargado de llevar a cabo esta original comedia sobre Jon (Domhnall Gleeson), un joven aspirante a músico que se siente perdido al unirse a un grupo de música pop vanguardista liderado por el misterioso y enigmático Frank (Michael Fassbender), un genio de la música que se oculta bajo una enorme cabeza postiza, y su temible compañera musical Clara (Maggie Gyllenhaal).
Podríamos pensar que es una película fantasiosa, y que ésto no sucedería, pero son capaces de convencernos que algo así puede suceder, dejandome con la duda sobre si grupos como Daft Punk no irán así a todas horas. Por mucho que cueste creerlo, Jon Ronson (Los hombres que miraban fijamente a las cabras) y Peter Straughan (El topo, Los hombres que miraban fijamente a las cabras) han sido los encargados de escribir esta película basada en la autobiografía de Frank Sidebottom. Claramente no sucedió todo como nos lo muestran, y tan sólo se ha inspirado vagamente en la vida real de Sidebottom, personaje al que dio vida Chris Sievey, músico de culto y comediante, así como a la de otros músicos independientes, como Daniel Johnston y Captain Beefheart.
El reparto de la película cuenta con actores de primera fila como el actor alemán Michael Fassbender (Shame, X-men: primera generación), Maggie Gyllenhaal (Corazón rebelde, Secretary) y Domhnall Gleeson (Unbroken, Sensation). La película arranca con la voz en off de Jon (Gleeson), leyendo sus mensajes de Twitter, hashtags incluidos, que se convertirán en un personaje más de la película, narrando sucesos y la búsqueda desesperada de inspiración para las canciones de Jon, que no sale de la mundanidad de su viaje diario al trabajo, intentando correr hasta su teclado cuando tiene una idea para la letra de una canción, pero todo cambia cuando conoce a los Soronprfbs, un grupo para el que, casualidades de la vida o el destino, acaba siendo su teclista.
Frank explora el origen de la creatividad y lo que se puede hacer con ella, argumentando que no se puede crear buen arte sin dolor o alguna experiencia dramática, que aunque puede que no sea la verdad absoluta, ahí es donde entra el personaje de Fassbender para intentar convencernos. El actor alemán, que sentía una gran admiración por Abrahamson, aceptó este reto en el que tenía que interpretar una película cargando con una pintoresca cabeza, y aunque muchos piensen que para lo que hace cualquier actor menos conocido podría hacerlo, llega un momento en la película en la que no apreciamos que Fassbender lleva dicha cabeza, y viéndola -en versión original- parece que estemos ante una interpretación más del actor, sobresaliente en cualquier caso, transmitiendo los misterios que se ocultan tras esa cabeza, o más bien dentro de su cabeza.
No podemos olvidarnos de Gyllenhaal, en el convincente rol de la deliciosa y amargada Clara, pero que puede que quizás sea el único personaje que se da cuenta de que una rareza como Frank no puede sobrevivir mucho tiempo en el mundo moderno, de ahí el sufrimiento y el tormento que parece acompañarla durante toda la historia.
La banda sonora es peculiar como la película, pues el grupo de música motivo central de Frank tiene un estilo cuanto menos distinto y alejado de convencionalismos, pero que acompaña perfectamente a la extravagante peripecia que viven los protagonistas. Frank no entra en esa corriente habitual de lo que debería ser la música, donde siempre señalan que debe ser pegadiza y fácil de cantar, sino que la música avant-garde escrita para la película, tocada en su mayoría en directo por la banda, es impredecible.
Frank es una película extraña, repleta de rarezas y oculta tras una máscara inescrutable, pero que aboga por el talento de los que arriesgan. Hace un impecable trabajo de inmersión en el surrealismo y el pop a partes iguales, con un convincente Fassbender incluso tras una cabeza postiza.

También te puede interesar

Deja un comentario