Festival de Málaga 2014. Sección oficial. ‘Amor en su punto’

Las criticas de Fernando Quintero en el Festival de Málaga 2014: Amor en su punto 
Oliver Byrne (Richard Coyle), periodista gastronómico, esta en crisis. A pesar de que su columna multimedia sobre el buen comer y la búsqueda del alma gemela es un hit, su vida sentimental es un desastre, un largo listado de relaciones que parecen apetitosas al principio pero que nunca duran. Al conocer a Bibiana (Leonor Watling), comisaria de arte Española, Oliver siente una insólita e innegable atracción por ella a pesar de que no tienen nada en común. A ella la van las buenas causas, a él la buena comida. Ella es una kamikaze en el amor, lanzándose de cabeza a relaciones imposibles, mientras que a él le aterran los compromisos.
De sobra es conocido que no soy
fan de las comedias románticas españolas. De un punto de vista personal, pienso
que este tipo de género es mayoritariamente estadounidense y su expansión a
otros países ha conseguido una gran cantidad de adeptos que han intentado
imitar de manera burda e insatisfactoria este género, pero este no es el caso
de Amor en su punto, que no sólo consigue imitar esta género que ha conseguido cautivar al público en los último 20 años, sino que marca un referente en esta clase de comedia.
La película ha conseguido reunir
todos esos ingredientes que reúnen las comedias románticas. Chico conoce a
chica, no se gustan en un primer instante (al menos uno de ellos), salen, se
enamoran, viven una vida llena de amor, se pelean y uno de ellos hace todo lo
posible para recuperar a la que fue su pareja y el amor de su vida. Muchos títulos actuales hemos podido ver en
la industria del cine y en España recientemente Lo contrario al amor, pero como decía antes, nunca una comedia romántica española ha logrado llegar
a este nivel hasta este momento, por lo que pienso que su acogida a nivel nacional tendrá un éxito considerable.
Amor en su punto consigue que
entremos en las sala y se nos tatué una sonrisa desde el inicio de la
proyección, hasta su última escena, llevándonos esa sonrisa fuera del cine. El
conjunto de elementos ha provocado que la película haya levantado más de una
una carcajada en el Teatro Cervantes y una enorme ovación al acabar el film que es de las escasas películas cómicas que están compitiendo en la sección oficial del Festival de Málaga, algo que cabe destacar enormemente, teniendo en cuenta que pocos trabajos  de este género consiguen llevarse el premio que otorga la ciudad andaluza.
Uno de estos elementos  (y creo que primordial) es la conexión
producida entre Leonor Watling y Richard Coyle. Desde su primera escena  juntos, nos muestran una química envidiable
que se hace duradera durante toda la proyección. Individualmente cada actor ha
llevado a su personaje hasta puntos insospechados. Leonor Watling hace que su
personaje cobre vida, convirtiéndola en una mujer fuerte y decidida y que busca
el amor verdadero llegando a perdonar infidelidades incluso.  Esta búsqueda de la media naranja es el nexo
fundamental que une a Bibiana y Oliver, aunque se muestra en mayor medida en la
figura de este último, quien siendo un cocinero y crítico gastronómico de
renombre, no comparte una pieza de lo que se lleva a la boca con ninguna mujer
hasta que se encuentra finalmente con Bibiana. El rechazo de ella hacia su
ofrecimiento es lo que hace que el protagonista sienta incluso más atracción
por ella. Con un final sublime e inesperado, hace que el espectador desee lo
mejor ante esta pareja.
La temática elegida para el
acompañamiento de esta comedia romántica ha sido todo un acierto. La
gastronomía como telón de fondo y la mofa no malintencionada hacia el sector
vegetariano consigue que Amor en su
punto
se lleve más de un aplauso, aunque la trama en sí ha recordado en
momentos a otras películas del género, y sin irse muchos años atrás hay que recordar Fuera de carta, película protagonizada por Javier Cámara.
La banda sonora ha sido una gran
culpable de que no despeguemos los ojos de la pantalla, ya que cada canción
estaba elegida específicamente para acompañar a cada una de las escenas. Lo
único malo de esta banda sonora, ha sido la ausencia de algún tema de Marlango,
quien no ha podido componer nada para la película por la negativa de Watling a
compaginar sus dos oficios.
La proyección en versión original
subtitulada (V.O.S.) ha sido todo un acierto por parte de la organización del
festival, que ha elegido esta opción pese a haber una versión ya doblada y que
no cuenta con la voz de Leonor Watling, por lo que recomienda esta opción en el momento de su distribución por nuestro
país si se tuviera la oportunidad.

Amor en su punto es una película
que nos divierte de principio a fin y que consigue elevarnos esa mueca de sonrisa
incluso en momentos dramáticos mediante las caracterizaciones de sus
protagonistas. Muy recomendada para los amantes de las comedia romántica y
sobre todo para los fans de la actriz protagonista, quien ha recibido todas las alabanzas en el día de hoy por su estupendo trabajo.

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