Crítica de ‘Mucho ruido y pocas nueces’: La comedia isabelina en la cabeza de Whedon

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Mucho ruido y pocas nueces


Toda cosa corregida no es más que remendada. No lo digo yo,
que conste, la frase es de William Shakespeare y apuesto a que es algo que
hubiese repetido hasta la saciedad con respecto a algunas de las adaptaciones
que se han hecho de sus obras.
Disculpemos a los guionistas, por muy atemporal y universal
que pueda ser el dramaturgo inglés, hacer tragar al público actual un texto del
Renacimiento, no siempre es sencillo. Desde las exitosas (algunos dirán que
sacrílegas) adaptaciones como Romeo y Julieta de Baz Luhrman, a la versión
adolescente de La fierecilla domada que es 10 Razones para odiarte, pasando por
la maravillosa versión de Hamlet que hace Disney con El rey León, William
Shakespeare
se ha ganado un lugar entre los guionistas de Hollywood casi cuatrocientos
años después de su muerte. De los tres ejemplos anteriores, sólo la de Luhrman
respetaba el texto original, pero es cierto que el verso no es siempre fácil de
vender si no es en la cara de un entonces ídolo adolescente llamado Leonardo
Dicaprio
. Por eso resulta tan magnífica la versión que Joss Whedon hace de la
comedia Mucho ruido y pocas nueces. No corrige ni remienda, sencillamente toma
a Shakespeare y le viste con vaqueros y camiseta de algodón. ¿Quién dice que el
Renacimiento no pueda enmarcarse en pleno siglo XXI?

Involucrado en el rodaje de Los Vengadores, y con las
complicaciones que le supuso el estreno de La cabaña en el bosque, Joss Whedon
decidió llevar a cabo un proyecto que siempre había deseado, pero que no estaba
seguro de conseguir. Una adaptación moderna de la comedia shakesperiana “Mucho
ruido y pocas nueces”, ambientada en una actualidad irreal (no hay referencias a
fechas o lugares), pero que no violase el texto original. Para ello sólo
necesitó doce días, a sus mejores amigos y su espectacular mansión en Santa
Mónica. Lejos de las primeras impresiones que uno puede hacerse, el resultado
es respetuoso con el texto, y a su vez moderno y elegante.
La elección del blanco y negro en la imagen dota de
sensibilidad las escenas en las que el escenario se subordina por completo a
los rápidos e ingeniosos diálogos y las magníficas interpretaciones.
La historia gira en torno a una boda, la de la doncella Hero
y el noble Claudio recién llegado de la guerra y presentado en Mesina por el
rey. Entre los héroes de la contienda también destaca Benedicto, un joven de
lengua afilada y enemigo del amor y las mujeres. Pero en la casa se encuentra
también Beatrice, la prima de Hero, que no se queda atrás en ingenio y cinismo
hacia los hombres. Así, la obra, termina convirtiéndose en un festival de
ataques y réplicas llenas de inteligencia y humor.
Para los personajes de los enemigos enamorados, Whedon echó
mano de la cantera de actores que se ha ido haciendo a lo largo de su carrera
en televisión y cine. Benedicto está magníficamente interpretado por Alexis
Denisof
(Buffy, cazavampirosCómo conocí a vuestra madre), mientras que la
preciosa Amy Acker (La cabaña en el bosqueÁngel) se hace cargo del papel de
Beatrice. Entre los secundarios cabe destacar a Nathan Fillon (Castle, Firefly)
en el papel cómico de Dogberry, y a Clark Gregg (Los Vengadores, 500 días
juntos
) como Leonato. Pero por encima de todos, he de señalar la grata sorpresa
que da un casi desconocido Sean Maher (desde que se cancelara la serie Firefly,
su carrera se limita a personajes secundario en televisión) que con su voz de
barítono y su rostro pétreo le pone cara al inquietante Juan, “el Bastardo”.
A todo lo mencionado hay que sumarle la elegancia y buen
gusto de la atmósfera, cargada de alcohol y fiesta, que por respetar la obra
original, mantiene hasta las canciones escritas por Shakespeare que aquí se
interpretan en clave chill out.
En definitiva, uno de los títulos destacados del 2013 que
hacen que cerremos el año con un delicioso sabor de boca.

Un comentario en «Crítica de ‘Mucho ruido y pocas nueces’: La comedia isabelina en la cabeza de Whedon»

  • el 15 enero, 2014 a las 09:42
    Enlace permanente

    A mí la versión que hicieron con Keanu en el papel de Juan y Emma Thompson como Beatrice me parece (sobre todo ella) casi insuperable.

    @WhiteThesseion

    Respuesta

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