Ciclo Studio Ghibli: ‘La tumba de las luciérnagas’ (1988)

Las críticas de David P. “Davicine”: La tumba de las luciérnagas
 
La tumba de las luciérnagas (en japonés Hotaru no Haka) es la tercera película animada japonesa del Studio Ghibli, la primera dirigida por Isao Takahata con el estudio de animación, una auténtica joya animada considerada como una de las mejores películas antibelicistas de todos los tiempos.
 
La película nos traslada al verano de 1945. El imperio del sol naciente se tambalea bajo los constantes ataques aéreos aliados. Esta es la historia de Seita y su hermana pequeña Setsuko, dos niños que nacieron en el momento y en el lugar equivocados. Tras perder a su madre y su hogar en uno de los bombardeos y ante la imposibilidad de contactar con su padre, un oficial de la Marina Imperial Japonesa, los dos pequeños tratan de sobrevivir solos en un mundo que no dispone ni de los recursos más básicos para sustentarlos. Ocultos en un refugio antiaéreo abandonado, Seita comienza a robar comida para alimentar a su hermana enferma. Su trágica lucha por la supervivencia se convierte en una oda al espíritu humano y en un emotivo homenaje a los olvidados. 
 
La tumba de las luciérnagas está basada en la novela homónima de Akiyuki Nosaka, aunque se centra más en la destrucción de las familias durante una guerra, así como en la indiferencia ante el sufrimiento que genera en las personas, que en la guerra en sí, mostrando con acierto y sensibilidad las emociones que rodean a los niños, que en el fondo son lo importante de la película. Para aquellos que piensan que Bambi es una de las películas de animación más emocionales, esta película les llevará a un nivel superior, pues logra reducir a más de un espectador hasta las lágrimas. 
 
Es una experiencia emocional tan poderosa que obliga a un replanteamiento de la animación. Desde los primeros días, la mayoría de las películas de animación han sido “dibujos animados” para los niños y las familias. Algunas películas se lanzaron a tocar temas más serios, como El Rey León y El gigante de hierro, mientras que clásicos y otras películas recientes como Bambi o Toy Story han tenido momentos que buscaban nuestras lágrimas, pero no nuestro dolor. La tumba de las luciérnagas es una poderosa película dramática animada que va mucho más allá de la mera sensibilidad animada.
 
Se nos ofrece una magnífica visión de la cultura japonesa, donde las necesidades del individuo no son tan importantes como las necesidades de la familia y la nación. En su estreno en cines japoneses, La tumba de las luciérnagas estuvo acompañada por Mi vecino Totoro de Hayao Miyazaki, pues tanto Isao Takahata como Miyazaki, ambos fundadores del Studio Ghibli,  querían mostrar “la cara y la cruz de la temática que ambas trataban”. Mientras que Mi vecino Totoro está dirigido a un público infantil (aunque disfrutable plenamente por los adultos), La tumba de las luciérnagas está enfocada a un público adulto. 
 
Cuenta una historia sencilla de supervivencia, y uno de los mejores regalos de la película es su paciencia, con planos realizados para que reflexionemos sobre ellos, mostrando a los personajes en momentos privados, y donde la naturaleza tiene gran relevancia como es habitual en los títulos de Ghibli, todo ellos incrementado por unos magníficos efectos visuales que generan una especie de poesía. Hay momentos de acción, como cuando las bombas caen y la gente aterrorizada llena las calles, pero esta película reflexiona sobre sus consecuencias y no se recrea en la guerra.
 
Como era de esperar en una producción de Studio Ghibli , la magistral trama está acompañada de unos impecables efectos visuales, donde escenarios y personajes por igual son tan detallados como puedan serlo en una producción de 1988, y la animación es tan real que incluso animaciones más actuales no llegan ni acercarse de forma remota.
 
Los personajes son típicos de la animación japonesa moderna, con sus enormes ojos, cuerpos infantiles y características de gran plasticidad, como las bocas muy pequeñas cuando están cerradas, pero gigantes cuando se abren con el llanto de un niño. Estos detalles demuestran que la animación produce efectos emocionales pero no por intentar emular la realidad. Una vez más, son las pequeñas cosas las que importan, como los niños moviéndose torpemente, una pequeña mueca en la cara… no podemos dejar de admirar tanta atención al detalle.
 
Hay momentos individuales de gran belleza, como cuando una noche los niños cogen luciérnagas y los utilizan para iluminar la cueva. Al día siguiente, Seita encuentra a su hermana pequeña enterrando cuidadosamente los insectos muertos, de la misma forma que se imagina como su madre fue enterrada, u otra escena en la que se juega con el tiempo y el uso del silencio, el momento en el que se encuentran un cadáver en la playa.
 
Pero la verdadera fuerza de la película radica en el poderoso imaginario que evoca. Un tren en la puesta del sol simboliza el paso de la vida a la muerte, algo que de nuevo veremos en El viaje de Chihiro de Miyazaki, o una caja de dulces vaciándose representando la esperanza desapareciendo. 
 
Está claro que La tumba de las luciérnagas es una película animada japonesa con niños que tienen los ojos como platos, pero se incluye por méritos propios en la lista de las mejores películas de guerra hechas hasta el momento. Brillantemente animada y con una trama que garantiza tocar al más frío de los corazones, es una joya del séptimo arte que no puede faltar en ninguna videoteca.
 
***
 
En España han sido editadas hasta la fecha tres ediciones. La primera y más completa edición DVD, editada por Jonu aunque descatalogada al perder los derechos, cuenta con 3 discos, que incluyen tanto la película normal como la remasterizada, así como un tercer disco dedicado a extras. Tras pasar los derechos a Selecta Visión se han lanzado dos ediciones más, una de ellas es la edición en DVD, que está todavía a la venta en Fnac, por ejemplo, mientras que la otra edición es un Combo Blu-ray + DVD que no está disponible ya.
 
 
Os dejamos con los datos de la edición en DVD que sigue a la venta:
    -Contenido: 1 Disco. 
    -Duración: 90 min..
    -Audio: 5.1 DD Castellano y Japonés. 
    -Subtítulos: Castellano.
Contenido Extra:
    -Ficha Técnica
    -Ficha Artística
    -Otros títulos

 

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David Pérez

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

4 comentarios sobre “Ciclo Studio Ghibli: ‘La tumba de las luciérnagas’ (1988)

  • el 10 noviembre, 2013 a las 19:40
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    Buena review. Me gusta mucho esta peli, junto a La princesa Mononoke, del mismo director.

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  • el 10 noviembre, 2013 a las 19:51
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    Muchas gracias por tu comentario!!! Son reseñas desde el cariño, que es un estudio que adoro.

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  • el 10 noviembre, 2013 a las 22:00
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    Excelente entrada. Totalmente de acuerdo en todo. Una maravilla visual que no se queda solo en una magistral animación, si no con una historia emotiva a más no poder que le da una fuerza enorme en su conjunto.

    Sin duda,y por mucho,para mí la mejor película de todas las del estudio Ghibli…….todas son pequellas maravillas,pero ésta,se lleva la palma.

    Gran trabajo David 😉

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  • el 11 noviembre, 2013 a las 08:52
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    Muchas gracias Sergi!! Comentarios como los tuyos animan a seguir escribiendo en este fantástico ciclo.

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