Crítica de ‘Despedida de soltera’: Con amigas como estas…

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Despedida de soltera

Soy una chica de gustos opuestos; Me gustan tanto las comedias románticas, como las películas de humor zafio y escatológico. Por eso cuando el año pasado Paul Feig estrenó La boda de mi mejor amiga fui a verla encantada y salí del cine decepcionada. Al final no dejaba de ser una película cursi con un par de pedos, vamos, un Guerra de novias políticamente incorrecta. 

Mi esperanza regresó de la mano Despedida de soltera. Estrenada en el Festival de cine independiente de Sundance y producida por Gary Sanchez Productions (compañía dirigida por el actor Will Ferrel y el también actor y guionista de humor Adam Mkcay) la peli pintaba muy bien. ¿Era esta acaso la homóloga femenina de la genial cinta de Neal Israel Despedida de solteros, protagonizada por Tom Hanks? He de decir con amargura que no.
El film cuenta la historia de cuatro amigas íntimas de las cuales, la que menos podría merecer la candidatura a futura novia, se ha prometido a un guapísimo millonario. Entre la envidia y la felicidad, el gamberrismo pasado y la madurez que se les ha de suponer, las tres amigas de la novia quieren que la despedida de soltera sea un recuerdo de sus juergas pasadas, pero la prometida ha cambiado, y no está dispuesta a entrar en el juego. A partir de aquí las tres protagonistas van metiendo la pata cada vez más hasta el punto de amenazar el que ha de ser el día más feliz de su amiga. 

Leslye Headland se estrena en la pantalla grande como directora y guionista de una historia inteligente que ya estrenó con éxito en Broadway, de humor cáustico que te hace sonreír más que reír porque esconde tres tragedias en cada una de sus protagonistas:  Reagan, la dama de honor, interpretada por la impávida Kirsten Dunst (Entrevista con el Vampiro, Olvídate de mí) le come la envidia por no ser la primera en casarse. Lizzy Caplan, que parecía que tras ser devorada en Monstruoso no se le volvería a ver el pelo, está estupenda como Gena, que no ha superado su historia de amor con uno de los amigos del novio, interpretado por Adam Scott (Amigos con hijos, Lío embarazoso). Y por último Katie, una inmadura treintañera adicta a toda clase de drogas, a la que da vida Isla Fisher (Confesiones de una compradora compulsiva, Definitivamente, quizás), sin duda lo mejor de la película. 
En definitiva, una película para disfrutar de situaciones incómodas y diálogos ingeniosos. Pero las cosas como son; aun no ha habido despedida de soltero o soltera que haya podido superar aquella en la que se consumó el amor entre una bailarina exótica y un asno puesto de cocaína. 
Besos de cine…

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