‘Blancanieves y la Leyenda del Cazador’: Una más que recomendable reinterpretación del cuento

Las críticas de David P. “Davicine”: Blancanieves y la leyenda del cazador

En plena era de adaptaciones cinematográficas, reinicios de sagas, remakes de clásicos, secuelas y precuelas de películas de éxito (o no tanto éxito), Blancanieves y la Leyenda del Cazador podría ser englobada en la categoría de reinterpretaciones libres de cuentos clásicos, en este caso de Blancanieves, algo que se ha hecho ya con otros cuentos, e incluso con este mismo cuento.
En pocos meses hemos podido ver esta película, así como otra dirigida por Tarsem Singh, Blancanieves (Mirror, mirror), que dejan claro que no hay cabida para tantas reinterpretaciones de una misma historia en un mismo espacio de tiempo, aunque ambas revisan Blancanieves y los siete enanitos de los hermanos Grimm de formas muy distintas. Mientras que con la anteriormente estrenada se descubría la historia en una paleta de color caramelo y con bastante sentido del humor, Blancanieves y la leyenda del cazador se concibe y se organiza como una historia épica de acción en la línea de la trilogía de El Señor de los Anillos, con un toque de Juego de Tronos, una pizca de la animada La princesa Mononoke, sin olvidarnos de películas más clásicas como Willow y La princesa prometida.

Con tanta reminiscencia podríamos decir que la película carece de esencia propia, pero posee una excelente puesta en escena visual y un arranque prometedor, y es que su director, Rupert Sanders, debuta en el séptimo arte, tras mucho tiempo como director de anuncios, con una película con estética exuberante, detalles exquisitos, y un toque de cine de la vieja escuela prestando la misma atención a los personajes que a las secuencias de batalla a gran escala y a los complejos efectos especiales, los cuales, cuando aparecen, tienen una mayor relevancia e impacto, pues entendemos los motivos que hacen que esten ahí, y sabemos lo que está en juego en la historia.
Y hablando de historia, ahí es donde sorprende, pues tomando como base el cuento de Blancanieves, han sido capaces de conseguir una historia novedosa, sólida, entretenida, y adulta, en la que no faltan los detalles que nos recuerdan el cuento que reinterpreta, encajados a la perfección en una trama muy distinta a la original, pues en esta aventura épican Kristen Stewart da vida a la única mujer que supera en belleza a la malvada reina Ravenna (Charlize Theron) decidida a destruirla a toda costa. Pero la pérfida soberana ignora que un cazador (Chris Hemsworth) cuya misión era matarla, ha enseñado a la joven a defenderse. 
Hija de una bruja, Ravenna es experta en las artes oscuras. Aprendió magia negra cuando su madre la llevó, junto a su hermano Finn, a vivir en el bosque oscuro. Raptada por un amo despiadado cuando era niña, el único poder del que disponía la muchacha era una belleza sin igual. Ravenna recibió de su madre un hechizo que la protege de los estragos de la edad, pero solo funciona si consume la fuerza vital de doncellas. Después de hechizar y matar al rey Magnus, padre de Blancanieves, Ravenna consiguió alejar a la muerte cambiando el equilibrio de la vida con un mal que se apodera lentamente del reino. Pero su crueldad no acaba aquí. Para alcanzar la inmortalidad, debe comerse el corazón de Blancanieves… en el momento en que su hijastra se convierta en la más hermosa del reino
Encerrada en una celda de la torre durante siete años, Blancanieves creció viendo cómo la asesina de su padre gobernaba el reino con puño de hierro. Pero la joven belleza que aprendió a tirar al arco, el arte de la cetrería y a montar a caballo antes de su reclusión, escapa y sigue las enseñanzas de un inesperado aliado. Ha llegado la hora de defender a su pueblo y liberarlo de la opresión. 
Y en esta historia no podía faltar William, el joven duque embelesado por la fuerza e inocencia innata de Blancanieves, a quien da vida Sam Clafin. 
La película imagina gloriosamente todo un mundo nuevo, con una parte de fantasía y otra parte medieval, donde disfrutamos de una fotografía espectacular en exteriores, pues el director crea una atmosfera peculiar y gótica, gracias a la fotografía de Greig Fraser, haciendo un uso excelente de los paisajes rurales y las costas que se estrellan de Inglaterra y Gales, retocado obviamente para que disfrutamos de una fusión perfecta de mundo real y fantasía, capaz de colocarnos hadas del tamaño de una mano junto a criaturas del bosque, como Trolls. 
¿Y que sería de una película épica sin una destacable banda sonora? Pues eso han pensado los responsables, motivo por el que han encargado al gran James Newton Howard que realizara la música ambiental capaz de acompañar perfectamente el deleitante surtido de efectos especiales y vestuarios imposibles pero excelentes. Como siempre, el compositor logra una banda sonora tan rica y audaz como cabría esperar, aunque sin llegar a ser grandilocuente. 
Obviamente, los guionistas toman como base el cuento de Blancanieves y los siete enanitos, fijándose en el clásico animado de Disney de 1937, manteniendo las mismas premisas y elementos que han hecho de la película algo memorable, mientras que añaden detalles para llevar a la película hacia un lado más épico.  Además, al trió protagonista formado por Blancanieves, el cazador, y la malvada bruja, también tenemos a los enanos, ocho en total, a quienes les une la amistad con los protagonistas a lo largo del camino. Además, los animales del bosque se sienten atraídos por Blancanieves de la misma forma en que se pudo ver en la de Disney, y por supuesto la manzana envenenada hace su aparición, haciendo que entre en un sueño letal que sólo puede ser roto por el beso de su amor verdadero.
Curiosamente, y a diferencia de la película de Disney, la parte romántica apenas hace acto de presencia, como era de esperar, sobre todo con el planteamiento inicial de la separación de Blancanieves de su amigo de la infancia, William. 
En lo que respecta al reparto, puede que muchos fueramos escépticos al pensar que Kristen Stewart no pudiera ofrecer un registro a la altura de algunos de sus compañeros de profesión en esta película, pero debemos recordar que ya era una actriz consumada mucho antes de la saga Crepúsculo, y tenemos que callar tras ver cómo ha sido capaz de interpretar una versión completamente desarrollada de Blancanieves, muy alejada de su rol de Bella. La joven actriz encarna a la princesa como una chica voluntariosa, inteligente, a quien han robado su inocencia. Stewart es capaz de impresionar cuando intenta sobrevivir y vengar a sus padres, trasmitiendo todos los matices de un personaje que piensa mucho más de lo que habla. Menos elogios podemos decir sobre el cazador, interpretado por Chris Hemsworth, quien parece repetir el registro de Thor, como hombre rudo, sin muchas luces más allá de su habilidad para pelear, con cierto atractivo (mucho para algunas mujeres), seguro en sí mismo, aunque incapaz de manifestar cualquier química romántica entre él y Stewart, siendo uno de los principales puntos de la trama. En ese aspecto, más destacable es el trabajo de Sam Claflin, como la versión adulta del amigo de la infancia de Blancanieves, aunque si de secundarios hablamos, destacar el hermano de Rávena, Finn, interpretado por Sam Spruell, quien da vida a un hombre rencoroso, que consigue mayor credibilidad gracias al aspecto que luce, con un peculiar corte de pelo y un tono de piel que le dan un aspecto similar al de un albino. 
Curiosamente, el reparto principal contratado para dar vida a los enanos es de estatura normal, y nos encontramos a grandes actores británicos: Ian McShane como Beith, el líder del clan; Bob Hoskins como Muir, el sabio ciego; Ray Winstone como Gort, el borracho malhumorado; Nick Frost como Nion, mano derecha de Beith; Toby Jones como Coll, el más duro guerrero; Eddie Marsan como Duir, sombra de Coll; Johnny Harris como Quert, el hijo de Muir, y Brian Gleeson como Gus, el enano más joven. Todos ellos son digitalmente caracterizados como enanos, pero es tan convincente que uno nunca se daría cuenta si no está familiarizado con estos actores. 
Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de Charlize Theron, quien una vez más pone su sello inolvidable a una creación de personaje difícil de olvidar. Una reina de hielo con un corazón que oscila entre la frialdad y el dolor, miserable incluso cuando ella sugiere que la han dañado en su alma rota, marcada por una infancia que puso a la belleza exterior por encima de las cualidades que valen la pena que pudiera haber tenido en su interior. Theron está magnífica, en el rol de una bruja tan triste como mala, capaz de dar emoción y coherencia a la historia, pues hay pocos puntos conflictivos y distantes entre sí, como las escenas finales que carecen de la catarsis que deberían haber tenido.
Blancanieves y la Leyenda del Cazador es una gran reinterpretación libre de un cuento conocido por todos que ha sabido unir lo más épico de las historias medievales con la fantasía de las mejores películas clásicas, arropada con un gran reparto y un ritmo trepidante, sin dejar ningún cabo suelto, todo ello aderezado con una puesta en escena impactante.

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3 comentarios sobre “‘Blancanieves y la Leyenda del Cazador’: Una más que recomendable reinterpretación del cuento

  • el 3 junio, 2012 a las 9:11 pm
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    Fui a verla este fin de semana, y la verdad es que no me disgustó en absoluto. Muy de acuerdo con toda la crítica, salvo sobre la interpretación de Hemsworth, que a mí sí me resultó bastante convincente en su papel, incluso marcándose una buena interpretación él solo en la escena del famoso beso.

    Bastante entretenida y con un mundo creado, con esos paisajes y esa fotografía tan peculiar, que al menos merece la pena verla una vez.

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  • el 4 junio, 2012 a las 9:29 am
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    Yo también fui este fin de semana a ver la película. A mí Kristen Stewart me parece una insulsa y no me cuadra como Blancanieves, y no me parece que haya interpretado como decis en la crítica. Y en cuanto Hemsworth coincido con el comentario de Javier, no me parece que lo haga tan mal como decís. En cuanto a la película en sí está bien, mucha tensión desde el primer momento y muy bien llevada, pero creo que falla el final, no la saben acabar bien, le falta algo, la última escena es sosa como ella sola (en todos los sentidos)

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  • el 5 junio, 2012 a las 11:26 am
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    Pero qué malos sois conmigo!!! No he dicho que lo haga mal, simplemente digo que hace el registro de siempre, similar al de 'Thor', de hombre rudo, sin pocas luces (su personaje). no han permitido explorar mucho más allá su personaje, que podría haber dado más de sí, incluso con algún fashback puntual. Sabemos lo que le pasó en el pasado, pero no consiguen trasmitirlo bien.

    Y Stewart, dado que era un gran detractor, no me ha defraudado para nada, aunque mi idea de Blancanieves siempre es de una chica más angelical, más "Blanca", y más atractiva… pero en su papel no desentona.

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