‘La sombra de la traición’ promete más de lo que ofrece

Las críticas de David Pérez “Davicine”: La sombra de la traición


Richard Gere pone el modo automático en esta película centrada en los restos de la Guerra Fría que muestra quizás demasiado pronto las bazas principales de una posible interesante apuesta por ser un thriller espinoso que no llega a plasmar demasiada intensidad.
Este thriller marca su debut en la dirección al guionista Michael Brandt, quien escribió el guión con su compañero de escritura habitual Derek Haas, tras haber realizado juntos la nueva versión de El tren de las 3:10  y la secuela de A todo gas, pero quizás decepciona el paso que da Brandt para situarse detrás de la cámara en una historia típica de elementos encubiertos de la CIA y el FBI, pero intentando cubrirla con un barniz moderno de la paranoia de la seguridad nacional. 

Hace más de una década esta película habría sido recibida con los brazos abiertos, pero ahora puede parecer un tanto obsoleta, sobre todo tras revisar las referencias de Brandt, ubicadas en el cine de acción de los ochenta y los thrillers de los noventa, donde con poco más que buenos actores y algo de acción se conseguía una película digna de ser visionada en el cine.
Gere, para quien no parecen pasar los años, da vida a Paul Sheperdson, un agente de la CIA retirado que se ve obligado a regresar tras la llamada de su antiguo supervisor (interpretado por Martin Sheen) y colaborar con Ben Geary (Topher Grace), un agente del FBI joven y con ganas de comerse el mundo al salir por primera vez de su despacho gracias a la investigación del criminal que les reune. Ambos deberan atrapar a un asesino soviético al que se daba por muerto hace mucho tiempo, Cassius, pero que ahora todo apunta que es la persona oculta tras el asesinato de un senador de Estados Unidos. El novato escribió su tesis de Harvard en los asesinatos realizados por Cassius, y sus teorias entraran en conflicto con la experiencia de Shepherdson, reacio ante la investigación reiniciada.
Quizas podria prometer La sombra de la traición si no fuera por el mero motivo de desvelarse la identidad de Cassius en el trailer de la película, por lo que nadie acudirá al cine  y se encontrará con la grata sorpresa y el giro inesperado que toma la trama, pues en media hora ya se conoce uno de los secretos de la pelicula.
La sombra de la traición, más complicada que psicológicamente compleja, mantiene un segundo secreto oculto en la manga que sí que ofrecerá un alivio al espectador que pensaba no encontraria sorpresa en este film.
Gere pone el esfuerzo que el papel merece, es decir, muy poco, pues ya mas de una vez nos ha presentado personajes que rozan la inmoralidad y viven en un engaño, con resultados muy superiores. Y esta vez, además, no ayuda la falta de química entre los protagonistas masculinos, pues Grace carece de la seriedad  necesaria para asumir el papel de detective jefe en funciones o para conectar correctamente con el giro del acto final. 
La sombra de la traición puede verse de mejor forma si se ve la pelicula sin recordar lo acontecido previamente, pues juega al despiste con el espectador, preparandose para las secuencias finales, donde podriamos descubrir una gran pelicula, sorprendente, pero que cojea en su totalidad. Si se pretende valorar la pelicula completa, de principio a fin, puede quedar previsible y demasiado escasa para el reparto y lo que prometía, pero debemos tener en cuenta que cumple con lo que podemos esperar de un thriller de la guerra fría actual, pues entretiene e intriga a partes iguales. Seguramente sus guionistas querían estar al frente del renacer del género del thriller de espionaje después de la noticia sobre los espías encubiertos rusos descubiertos en los EE.UU. y Gran Bretaña, pero finalmente se ha quedado en un intento de resucitar un guión que llevaba años en un cajón, con la pobre esperanza de empezar una tendencia.

También te puede interesar

Deja un comentario