‘Drive’: Magistral adaptación que brilla por méritos propios

Las críticas de David Pérez “Davicine”: Drive


Dentro del género del cine de coches y carreras estamos demasiado acostumbrados a ver películas que se centran más en los deportivos, el tunning y las chicas ligeras de ropa que en el guión en sí. Prueba de ello es la saga A todo Gas, que en todas sus entregas buscan lo que diríamos “ser más rápida, más potente, y con más mujeres espectaculares”.
Muchos acudiran a ver Drive confiando en ver algo de ese tipo, y saldrán desilusionados, pero si acuden al cine deseando ver una gran película, con un gran guión, con secuencias reales de persecuciones, y unos grandes actores (lentos y pausados, pero grandes), Drive es su película.

Cerrando el año 2011 hemos tenido el placer de ver cómo esta producción ha llegado a los cines, tras un año con bastantes macroproducciones, pero que pocas han logrado trasmitir demasiado y calar en nuestras retinas… y Drive es como un regalo de Navidad, un regalo cinematográfico que aporta originalidad (aunque sea una adaptación de un libro) a un género que hace mucho no tenía ninguna novedad.
Si para mi Old Boy fue un soplo de aire fresco en el género de la “venganza”, Drive es un soplo de aire fresco al género del thriller y la conducción, que curiosamente comparte con la película koreana el tener grandes dosis de sangre, unas escenas desgarradoras, y una tensión que se palpa en la mayor parte de las secuencias… pero todo ello dentro de una película pausada, muy bien organizada y planteada.
Nicolas Winding Refn ha conseguido con esta película unanimidad de público y crítica, alzándose con el premio al mejor director en Cannes en la edición del 2011, trabajando con gran detalle el guión de Hossein Amini, basado a su vez en la novela de James Sallis.
La película es una historia de violencia sin piedad, mostrada de forma muy directa, y en diversas capas unidas de manera espectacular, que amplía el universo de violencia iniciado con Pulp Fiction y lo lleva hacia una nueva etapa legítima repleta de profundidad.
El reparto, muy importante en esta película pues el peso de la misma recae sobre los protagonistas, consigue estar a la altura del guión y la dirección. Tras unos años repletos de películas de éxito y muy variadas, Crazy, Stupid Love y Blue Valentine, Ryan Gosling alcanza una madurez impresionante y destaca sobre muchos de los actores de su generación.
Un hombre sin nombre, al que todos llaman Driver (conductor), interpretado por Gosling con un aire cool a la par que tranquilo, y cuidadoso en todo lo que hace, siendo a la vez un mecánico y un especialista de cine, pero que la película prefiere centrarse en su faceta de conductor de ladrones y criminales a quienes debe conducir sanos y salvos (de la policía) tras sus delitos. Un conductor que usa guantes de cuero y una chaqueta de raso blanco de carreras con un escorpión de oro en la parte trasera, y conoce las calles de Los Angeles tan bien como maneja su automóvil. Podrá estar involucradosen huídas ilegales, pero sus creencias le obligan a no llevar jamás armas ni manipular los objetos robados, pues él es recto, y permanece en el asiento del conductor y no sale hasta que esté seguro.
El resto del peso de la cinta recae sobre su vecina, Irene (Carey Mulligan) y su hijo de siete años de edad, Benicio (Kaden Leos), quienes le llevan a ayudar al padre del niño, Standard (Oscar Isaac), en el robo de una casa de empeño, y ahí es donde arrancan sus problemas, involucrándose personalmente en el crimen… y de forma desinteresada. Mulligan consigue ponerse en la piel de su personaje, cansado de vivir con las cosas tal y como son, manteniéndose “oculta” en la segunda mitad de la película, pero siendo un personaje muy relevante para entender al conductor. Uno se imagina que bien podría haber un futuro entre ella y el conductor, pero la película no se centra en eso, de hecho, si él consigue a la chica o no, no viene al caso, lo que importa es su valor y lo que le hace merecedor de ella, probándose a sí mismo que su propia vida no ha sido en vano. Sería difícil acusarlo de ser indiferente, a pesar de manifestar en ocasiones excesiva pasividad.
Con mayor o menor de tiempo de pantalla, Bryan Cranston como amigo del conductor y empresario; Ron Perlman como el corrupto Nino; y Christina Hendricks como la enigmático y cocainómana Blanche, son algunos de los personajes que calaran en la historia, como lo hace Albert Brooks, en el papel de un hombre de negocios corrupto con vínculos con el hampa, que quizás destaque sobre el resto de secundarios.
Drive siempre sorprende sin dar un mal paso, una prueba más de cómo de sincronizados estan todos los involucrados, destacando el guión, hilado desde la concepción hasta la entrega final.
En lo que respecta al apartado técnico, no destaca con grandes efectos especiales, pero es esencial, con una fotografía impecable, que emana energía e inspiración, tanto en las escenas con cámara en movimiento como en reposo, aderezado de un uso insustituible de la música, fenomenal, dura, inspirada en los años 80 con ritmos de sintetizador que ayudan a mostrar la forma de ser del conductor. Es una película que no sería la misma sin su banda sonora, o, para el caso, cualquiera de sus innumerables virtudes, que todas ellas en conjunto suman un todo casi perfecto.
Es curioso como una de las cosas que debe hacer el conductor es no sudar ante el peligro ni pisar el acelerador, cosa que tampoco lo hace el director a la hora de montar algunas de las escenas de acción más elegantes y tensas, a la vez que sin pretensiones. Un comienzo espectacular, con unos créditos en rosa fosforito a juego con la vida nocturna de Los Ángeles, nos arrastra hacia la espiral de violencia del protagonista, evitando en todo momento que tengamos expectativas para sorprendernos, pero que logra. Cualquier amante del séptimo arte encontrará en esta película todo lo que busca para disfrutar de una gran producción, sin necesidad de un gran presupuesto.

4 comentarios sobre “‘Drive’: Magistral adaptación que brilla por méritos propios

  • el 4 enero, 2012 a las 12:36 pm
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    La estetica podra estar cuidada y la historia tambien. Pero no nos equivoquemos es un clon de Transporter a camara lenta. Soporifera durante gran cantidad de la misma por dicha lentitud.

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  • el 4 enero, 2012 a las 3:34 pm
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    ¿Se puede estar más de acuerdo?. No.

    Anónimo, que los tres primeros minutos se parezcan a los de Transporter, no la hacen un clon de ésta.

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  • el 13 enero, 2012 a las 2:54 am
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    Esta pelicula no tiene nada de clon de transporter,lo primero no es una pelicula de accion por lo cual veo logico que te haya podido producir sopor Anonimo.Si pensabas encontrarte con una pelicula tipo A todo gas o Transporter,te equivocaste de pleno.Esto es cine negro,esta pelicula bebe mas de Bullit o incluso tiene ligeros matices de Leon El Profesional,que de Transporter.

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