‘Lo contrario al amor’: Entretenida comedia española con toques italianos

Las críticas de David Pérez “Davicine”: Lo contrario al amor

Lo contrario al amor parte de una historia sencilla, en la que dos jovenes se conocen y se enamoran, intentando evitar los problemas vividos para que no vuelvan a repetirse inevitablemente. De esta forma comienzan a surgir los celos, los problemas de dependencia, y todo aquello que está relacionado con el amor, así como los contrarios a él.

Estamos ante una película con un claro toque italiano, no sólo por su inicio, animado con una bella canción romántica italiana, sino también por tener claras referencias a las grandes comedias romanticas clásicas italianas, repletas de ligerezas alrededor del termino ‘amore’. Acostumbrados a ver en los cines películas romanticas con toque de comedia de origen estadounidense, donde la reina por excelencia es Jenniffer Aniston, la película supone una pequeña brisa de aire fresco sobre el género, pues lo aderea con toques de autoayuda y bastante sexualidad, aunque no tan explícita como gustaria a los fans de los protagonistas.

Quizás pueda parecer monotono el esquema de chica conoce chico, e incluso pueda sonar repetitivo el esquema chica conoce a chicos, ya visto con la propia Adriana Ugarte en Castillos de Cartón, pero, sin pretender aportar mucho más, nos ofrece un buen repertorio de situaciones entretenidas, momentos para reflexionar y, ante todo, un reparto que sorprende no solo por el atracivo físico, sino también por su saber hacer en pantalla.
La pareja protagonista,  Hugo Silva y Adriana Ugarte, consiguen una gran empatía, no sólo entre ellos, sino tambien con el espectador, además del aliciente de ver a Ugarte en el rol de mosquita muerta que demuestra ser algo más y nos ofrece una buena dosis de morbo, generando una química en pantalla que hacía tiempo no se veía en este género. 
Quizás pudieramos esperar algo más de Silva, por eso de ser el cabeza de cartel, y, aunque no desentona, y seguro encanta a las fans, no logra sobresalir, algo que sí que logra Ugarte, capaz de transmitir con sutileza los cambios anímicos de una masajista que se pasa la vida en busca del equilibrio vital para sí misma. 
Pero no sólo ellos tienen el peso del protagonismo, pues también tenemos secundarios de lujo como Rubén Sanz, Luis Callejo, Kiti Manver y Guadalupe Lancho, todos ellos elegidos con acierto, encarnando sus personajes como si se interpretasen a sí mismos, con gran naturalidad. Pero de entre todos ellos debemos destacar a la hermana de la protagonista, interpretada por Guadalupe Lancho, una engreída exfamosa que roza lo patético en busca de una via para regresar al estrellato. 
La buena dirección de actores, y unos diálogos realistas, facilitan que entremos en las escenas y sintamos como reales todas las situaciones mostradas. El guionista y director Vicente Villanueva adereza el guión con toques de humor que parodian la situación televisiva actual, además de permitirse el lujo de mostrarnos los dilemas sexuales de unos bomberos, que suelen tener la imagen de grandes heterosexuales que arrasan entre las mujeres. Todo ello permite que podamos decir que estamos ante una versión española de alguna comedia romántica venida de Estados Unidos, como os hemos dicho, con toques italianos, aunque quizás desee estar más cercana al cine de Woody Allen, debido a las escenas demasiado alargadas que no sirven para mantener el ritmo de la historia. 
En definitiva, una comedia correcta y entretenida, que se deja ver y nos sacará más de una carcajada, haciendo las delicias de los fans de Hugo Silva y Adriana Ugarte, que puede pecar de intentar seguir a rajatabla los esquemas del manido género de la comedia romántica, pero que sabe aportar un granito de arena gracias a sus personajes reales.

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