‘La piel que habito’: Almodovar reinterpreta el cine negro

Las críticas de David P. “Davicine”: La piel que habito

La piel que habito podría decirse que es la reinvención de Amodovar en un nuevo género, es la forma de plantear una película desde el punto de vista de otro director, pero siendo capaz de plasmar su sello de identidad en los momentos clave.
Almodovar plantea esta película desde una nueva perspectiva, nos ofrece un deleite visual, que podría encajar en el perfil de otros grandes directores de cine negro, pero dejanto intuir su filosofía de entender el cine, y de enseñarlo. Quizás estemos ante la madurez en el cine del manchego, o quizás es simplemente un espejismo en el que no ha saturado la pantalla con personajes típicos de sus películas, y nos hace disfrutar con su peculiar toque, el cual, en su justa medida, agrada a muchos.

Puede que cuando se intenta contentar a una mayoría, una minoría sale perdiendo, y seguramente parte del público habitual del director saldrá disgustado del cine tras visualizar esta película que podría definirse como la más “contenida” de Almodovar, lo cual no es malo, pues es lo que permite hacer especial a La piel que habito. Ese toque contenido, ese toque serio, ha provocado más de un disgusto a Pedro, como sucedió con La mala educación, pero aquí funciona de maravilla.
Y si algo hace especial a esta película es la sorpresa, motivo por el que tan sólo repasaré parte del reparto sin comentar demasiado, al igual que la trama, que es mejor ir descifrando poco a poco, gracias a un intrincado guión basado en la novela Tarántula de Thierry Jonquet.
Desde el primer momento descubrimos que estamos ante algo distinto, algo especial, con escenas sobrecogedoras obtenidas de la cotidianidad, gracias a la impecable banda sonora compuesta por Alberto Iglesias, y manifestada en todo su esplendor a través de violines, asi como el uso de ciertos recursos muy manidos como los flashbacks, pero que tanto bien hacen y aportan a la buena comprensión de la película , aunque en ocasiones no hace falta explicar todo al espectador.
¿Y qué sería de una película sobria y elegante sin un buen reparto? Almodovar no ha querido arriesgarse, y pensó desde un primer momento en Antonio Banderas para el papel de un cirujano obsesionado con crear la piel humana perfecta, la piel que no se pueda quemar, cortar, o dañar con facilidad. Un personaje histriónico que permite al actor ofrecer todo aquello que debe “contener” en Hollywood, asustando al espectador, con rostro impavido, pero que manifiesta su tormentoso pasado.
Elena Anaya ofrece su parte más atractiva, su rol de mujer bella, pero no por ello debemos quedarnos en lo superficial, pues es capaz de convencernos de los sentimientos encontrados de una persona retenida, encerrada, que oculta más de un secreto, y no nos los desvela hasta el final, “conteniéndose” perfectamente en todo momento para no explicar más de lo que debe.
Y si los repartos de Almodovar se caracterizan por algo más es por conseguir tener secundarios que brillan con luz propia, destacando Marisa Paredes como la sumisa ama de llaves del psicópata doctor, al igual que Roberto Álamo, disfrazado de tigre, y con un papel corto pero intenso. De hecho no podemos olvidarnos de citar a Jan Cornet, Barbara Lennie y Susi Sánchez, todos ellos impecables… destacando sus nombres pues Blanca Suárez no ha sabido estar a la altura de sus compañeros de reparto, no en sí por una mala interpretación, sino más bien por un personaje complejo y poco definido que no da tiempo a entender.
La piel que habito es una película de obsesiones, de contenciones, histriónica en algunos momentos y tensa en otros, calculada perfectamente para sorprender y no dejar indiferente, repleta de situaciones inesperadas, con toques de humor inoportuno e incomodo. Una película distinta para todos aquellos que están acostumbrados al cine “made in Almodovar“, y que despertará ciertos resentimientos a quienes esperen no encontrar ninguno de los toques típicos del director, tan vistos en otros largometrajes.
Manifiesto publicamente no ser un gran seguidor de la obra de Almodovar, pero gracias a esta película, recuperación del mejor cine negro que parecía perdido, sale a la luz mi vena más almodovariana…
Almodovar encuentra el cine noir plasmando su sello personal… y me convence.

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Un comentario sobre “‘La piel que habito’: Almodovar reinterpreta el cine negro

  • el 7 septiembre, 2011 a las 5:40 pm
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    Almodovar se ha empapado de ver thrillers coreanos, y con los ingredientes habituales de este tipo de cine (toques surrealistas , humor negro, sadismo, la vengaza como base principal de la historia, el uso marcado en escenas de musica clasica o electronica) ha hecho su propia version de este tipo de cine.
    Lo que no acabo de adivinar es si lo ha hecho como homenaje o directamente vendiendolo como si fuera parte de su estilo.

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