Especial Cannes 6: Almodóvar huele a palma

Tras la resaca producida por la expulsión de Lars Von Trier (le salió el tiro por la culata) se presentó Pedro Almodóvar y La piel que habito, que han habitado además la alfombra roja del Festival, por la que paseó con su corte formada por Antonio Banderas y Marisa Paredes, como vieja guardia, y Elena Anaya, Blanca Suárez y Jan Cornet como nuevas adquisiciones.


Había dicho que Cannes siempre era un buen motivo para ponerse a dieta, algo que hoy confirmó haber conseguido, pero aun así Pedro Almodóvar, con traje, camisa y pajarita negros, brilló con sonrisa de satisfacción tras las buenas críticas internacionales a su película, con la que lanza su cuarto asalto a la Palma de Oro.


Antonio Banderas también radiante en su vuelta a la primera fila como actor, firmó autógrafos, se hizo fotos y saludó a la torera vestido con traje negro y pajarita blanca y gafas de sol.

Mientras, Elena Anaya, que se ha estrenado como musa protagonista del maestro manchego tras el personaje secundario en Hable con ella, eligió un palabra de honor negro con arriesgado escote dividido al estilo vamp, completado con un espléndido collar y el pelo recogido.

De momento, ya ha conseguido un premio, recibió ayer en Cannes el Premio de la Juventud, galardón que ha recogido su hermano Agustín Almodóvar, productor y guionista de la cinta.

Un día antes del reparto de los premios del jurado oficial, ya se puede decir que no se va de vacío de la Croisette, pues ha sido elegida como la mejor película entre todas las cintas de la selección oficial -competición y Una cierta mirada- por siete jóvenes cinéfilos de entre 18 y 25 años.

Agustín Almodóvar ha querido dedicar este reconocimiento “a lo que la juventud representa. Por supuesto ellos son el futuro del cine y de la sociedad”, sin olvidarse de una juventud, la española que “está pidiendo regeneración democrática” en un “maravilloso momento”, ha explicado momentos después de recibir el galardón.


“Hemos ganado “Le Prix de la Jeneuse 2011″. Mola”, resume en su Twitter, en el que también asegura que, de cara a mañana, no esperan nada. “La competencia es durísima y estamos muy satisfechos con el trabajo hecho hasta hoy con los medios. Próxima etapa el público”, escribe.

El premio de la juventud se entrega desde hace 30 en el Festival de Cannes y está organizado por la Secretaría de Estado de Juventud en colaboración con el certamen.

En otro orden de cosas, tras una intensa competición, el Festival de Cannes cierra en tono ligero y familiar con Les Bien-aimés, donde Catherine Denevue y Chiara Mastroianni recrean en la ficción sus roles de madre e hija en una cinta que, dirigida por Christophe Honoré, pinta en musical las confusiones del amor.


“Creo en la vida pero no en la felicidad como estado constante”, ha dicho en rueda de prensa la diva del cine francés y sobre ese fluir de pasiones y tormentos que es la vida se canta en la nueva película del director de Chanson D’amour.

Esta vez, Honoré, el mismo que trató como una intriga versallesca las tramas de un instituto adolescente del siglo XXI en “La belle personne”, desdobla los tiempos y comienza su historia en los convulsos años sesenta para acabar con el 11S.

“Pensé en cómo se conocieron mis padres durante los años sesenta, una época dorada para el amor, y quise compararla con las dificultades que encuentra alguien de mi generación en su vida amorosa y sexual a través de estas dos heroínas”, ha reconocido el realizador, nacido en 1970.

Para no pensar tanto, decidió que habría que cantar. “Es muy insultante para un actor cantar, pero esta vez la voz es perfectamente natural, es casi un alivio”, ha dicho la hija que Deneuve tuvo con otro mito, Marcello Matroianni, y que es actriz fetiche de Honoré, obsesionado con las infinitas combinatorias que generan sólo dos elementos como el sentimiento y el deseo.

Pierre Garrel, Ludovigne Saigner, Paul Schneider y el realizador checo Milos Forman completan el reparto de esta cinta que combina con tanta agudeza como liviandad el despiste sentimental que genera el cada vez más amplio abanico de opciones con el ideal romántico del amor para toda la vida.

“Es muy positivo tener quince tipos de mostaza en el supermercado, pero es verdad que a veces te puede llegar a agobiar”, ha asegurado Schneider. “Y la fidelidad es muy relativa”, ha añadido Deneuve. “Hay muchas parejas que cometen infidelidades que, en cambio, están siendo muy fieles a sí mismos”, ha añadido.

Con Deneuve en la sala, ha sido inevitable que se hablara de mucho más que del filme, y ella misma ha relatado su relación con el Festival de Cannes, no como “una historia de amor, sino como una historia de cine”.

“Cuando era joven era todo mucho más fácil porque no sabía nada de la vida. Todo parece más accesible, tanto la felicidad como el placer”, ha dicho.

Y, cómo no, tuvo palabras para Lars von Trier, con quien trabajó en “Darker in the Dark”. “Sus declaraciones han sido muy impactantes, pero me ha impactado todavía más el uso descontextualizado que de ellas se han hecho en los medios de comunicación”, ha aseverado.

Fuente: RPP

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