Sangre y Cenizas (XVII): ‘Blade Trinity’

Bochornoso cierre para la trilogía de Blade, en la que Wesley Snipes interpreta de nuevo el personaje, mitad hombre, mitad vampiro, creado para Marvel. Ya el comienzo de esta película dirigida por David S. Goyer (La semilla del mal) no tiene otro recurso que una insustancial voz en off y una inoportuno plano de sangre espesa para introducir la historia. Es cierto que le sigue otra bastante potente en la que un grupo de vampiros libera un terror ancestral oculto por siglos, por eso mismo el penoso inicio se lo podían haber ahorrado.
Ese desastre es tan solo es un avance de unos títulos de crédito sin gusto que pecan de una modernidad macarra con exceso infografía; de un Blade que mira a todo el mundo por encima del hombre y abusa de los consejitos trascendentes; adelanto también y de un grupo de vampiros soberbios, altibos, con escasas luces a los que se les quiere dotar de personalidad con un recurso facilón y manido como son las entradas triunfales ralentizadas, adornadas con música cañera y caminar propio de un pase de modelos.
Son los mismos personajes que nos agobiarán con diálogos obvios sobre usar a los humanos como peones y la dominación de la especie mientras nos revelan sus planes, que no son otros que valerse de la ayuda del gran vampiro liberado de una excavación arqueológica, el mismísimo Drácula.

Por supuesto, con estos mimbres uno no podría esperar que éste fuera un Drácula de cierta entidad, y claro, terminan por llamarle Drake, supongo que, en parte, porque es más moderno y, además, porque en el fondo han tenido un ataque de vergüenza pudor y no han querido usar su nombre en vano. Pese que la auténtica forma de este mítico vampiro es espectacular y terrorífica, ni la explotan bien ni crean el recorrido necesario para que nos interese una vez que surge.
Drake (Dominic PurcellPrison Break), será un personaje rodeado de ridículas referencias al conde transilvano, que camina a la luz del día, arrebatando parte de su misterio, y que sale tan poco en cámara que confirma la presunción de que su invocación tan solo es una excusa para volver a sacar a Blade a pasar.
En este camino, dos momentos clave. El primero, en el que los vampiros tienden una emboscada al protagonista al engañarle para que acabe con la vida para que crea que es un vampiro y conseguir que la presión policial caiga sobre él. Buena idea, mal desenlace. Esta situación desembocará en otra de los pivotes de la película. Detenido por las fuerzas del orden, y entregado por personaje corruptos a sus enemigos, Blade será rescatado por un equipo de cazadores de vampiros que se valen de la más alta tecnología para acabar con ellos. Jessica Biel (Next) y Ryan Reynolds (Buried) encabezan esta partida de caza que tiene una importante conexión con el pasado de Whistler (Kris Kristofferson), el compañero de Blade. Enlaces con el pasado metidos con calzador, con muchas má prisa que coherencia.
Tan solo dos cosas positivas que destacar, toda vez que las coreografías de pelea en las que toma parte Wesley Snipes han perdido calidad respecto de las anteriores entregas: La forma real de Drake, a la que ya hemos hecho referencia, y otra escena que no revelaré y en la que por fin vemos la auténtica crueldad de un vampiro, con un recurso que incluso hace callar al insufrible personaje de Ryan Reynolds.
El vampiro según… Blade Trinity (Spoiler).
*Origen. La mordedura de uno de estos seres infecta a los humanos y los transforma en uno de ellos. Algunos nacieron ya vampiros. Es el caso de Drake, que nació, según la propia narración “perfecto”.
*Motivación. Supervivencia, sed de sangre y saciar sus instintos de maldad. Para Drake, una existencia sin guerra ni grandeza no tiene sentido, de ahí que él mismo se exhiliara, harto de lo bajo que habían caído hombres y vampiros.
*Poder. Tienen una fuerza y rapidez sobrenaturales y capacidad de regeneración. Drake tiene el poder de tomar el aspecto de cualquier ser humano cuyo rostro conozca.
*Entorno. Un entorno urbano e industrializado. Los enemigos de Blade viven en una auténtica fortaleza.
*Influencia. Tienen lacayos infiltrados en todos los estamentos, entre ellos la Policía.
*Debilidades. La luz ultravioleta es mortal para ellos, al igual que el ajo, que les repele si se les suministra en bajas cantidades, y la plata, que les provoca heridas letales. En Blade Trinity, la partida de cazadores desarrolla un virus que combinado con la sangre de Drake es capaz de fulminar a cualquier vampiro, excepto a Blade, aunque cuando lo aplican ellos no lo saben.

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