‘Los próximos tres días’: Desesperanza y adrenalina para una película emocionante

Las críticas de Carlos Cuesta: Los próximos tres días

Hay películas en las que la tensión se eleva tanto que uno acaba deseando que termine para poder respirar, y ése es uno de los pocos pecados de Los próximos tres días. Una película entre la acción y el drama que quizá tense demasiado la cuerda en algunos puntos y que puede que se extienda demasiado en el metraje. El resto, positivo en una entretenida y emocionante película sobre lo que una persona está dispuesta a hacer por las personas a las que ama y acerca de la indefensión de la gente corriente ante un sistema imperfecto.
En esta historia basada en la película francesa Pour Elle, tan reciente como de 2008, Russell Crowe interpreta a John Brennan, un profesor casado y padre de un hijo que ve cómo su vida feliz y normal se tambalea cuando su mujer sea acusada por el asesinato de su jefa. Cuando sea condenada a veinte años de prisión e intente suicidarse, él mantendrá su fe ciega en la inocencia de su mujer y buscará la forma de lograr con éxito una fuga para intentar recuperar sus vidas.
Liam Nesson desempeña un papel casi testimonial, breve pero crucial y bastante creíble como ex convicto que se ha fugado siete veces de la cárcel, experiencia que ha reflejado en un best seller. Desesperado, Brennan acudirá a él para lograr las claves de una fuga sin fisuras, pero también obtendrá de él algunas crudas verdades: una acción así es un camino peligroso, extenuante y contrarreloj, una quijotada agónica y minuciosa donde los amigos duran lo que dura el dinero.
En esta producción dirigida por Paul Haggis (Crash)  planteada para el lucimiento artístico de Russell Crowe, un actor de su talla no puede menos que lucirse y nos ofrece un papel con cierta intensidad dramática que se ve enfrentado a dificultades más propias de delincuentes que dejan una marca visible en su aspecto y su carácter que el filme también logra reflejar.
Se trata de una película con un metraje que reparte inteligentemente el tiempo de preparación de la fuga (francamente emocionante) y el resto de acontecimientos; en ella hay tiempo para los dilemas morales, los tropiezas y la angustia creciente de una vida que se desmorona, y el planteamiento de rutina que le va alejando del mundo real.
Trepidante, directa y agónica por momentos, el descenso de Brennan a un mundo hostil que jamás había previsto, convierte a Los próximos tres días en una propuesta válida para los que gustan del cine de acción y para los que les tienta el thriller. En ella Elizabeth Banks (Modern Family) desempeña un buen papel al que se le permite algunos momentos álgidos para lograr el sentimentalismo que el personaje de Crowe requiere, mientras Brian Dennehy (FX efectos mortales) interpreta al padre del profesor, quien nos da alguna clave para entender al protagonista y cumple con un papel secundario callado y circunspecto no exento de personalidad y carácter.
Una película muy recomendable, sin excesiva moraleja, entretenida, trepidante, con un plan siempre en la cuerda floja, con el grado de realismo necesario dentro de los límites y licencias de una película de acción, que mantiene la intriga hasta el último momento y al espectador agarrado a la butaca si éste tiene sangre en las venas.

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