‘The Green Hornet 3D’: Un chiste para olvidar

Las críticas de Manuel M. : The Green Hornet

The Green Hornet ha venido precedida de un aluvión de malas críticas desde su estreno, lo que la ha convertido casi en un fracaso ya antes de llegar a España. Y, una vez vista la película, hay que decir que, en efecto, es mala. Maticemos un poco esta afirmación. Tecnicamente está bien hecha. Rodada en 3D, no añadido en postproducción, con un plantel de actores entre los que destaca Christoph Waltz, con Cameron Díaz como estrella femenina y con algun secundario de lujo como Edward James Olmos, a lo que se suma una banda sonora interesante.

Sin embargo, esos detalles, que deberían ayudar a completar una película bien hecha, son en realidad lo único que la salvan de la quema. Sencillamente la película no puede tomarse en serio. Tiene un tono de comedia o de parodia más propio de otro género de películas. Parece, literalmente como si el director y/o los actores no se la tomaran en serio.

El personaje de Seth Rogen, que interpreta a Britt Reid, el protagonista que se convertirá en The Green Hornet, es un disipado heredero de bastante pocas luces, que busca inicialmente distanciarse de su severo padre, y que terminará creando una figura: The Green Hornet, a la que alimentará empleando el periódico que hereda de su padre. El personaje es sencillamente tonto. Podría usar el mismo guión para una película de comedia absurda y no se notaría la diferencia. Y cuando el protagonista de la misma tiene un papel de tonto, ya la película da un giro de 180º. No es una película de héroes. Es una comedia sobre “superheroes” que dan risa.

Le acompaña Jay Chou, en el papel de Kato, el chofer/socio ejecutivo/secuaz, que es, en definitiva, el que sostiene en pie la figura de Green Hornet, porque es el que construye el supercoche que les caracteriza, y el que en las peleas siempre acaba con los enemigos. Pero en la película no quedan muy claras las motivaciones que le impulsan a convertirse en “ayudante de superheroe”. Parece que lo mismo le da prepara el café de la mañana que salir a patrullar las calles de noche. Como curiosidad decir que le ha tocado un papel difícil porque en la serie de los años 60 su papel lo interpretaba el formidable Bruce Lee (atentos al pequeño homenaje que le hacen en la película) y ya se sabe que las comparaciones son odiosas.

Como estrella femenina, y compartiendo protagonismo en cartelera tenemos a Cameron Díaz, como Lenore Case, la nueva secretaria de Britt Reid en el periódico, y objeto de deseo de los dos protagonistas, que intentarán conquistarla. La verdad es que, sinceramente, no debería considerarse la actriz principal de la película: Su papel es realmente secundario y se reduce a unas breves intervenciones más o menos importantes para el desarrollo de la trama, pero que no terminan de decirnos nada del personaje, y que desde luego la convierten en algo realmente accesorio.

Como “malo” de la película tenemos a Christoph Waltz, interpretando a Chudnofsky, un ganster ruso que se ha adueñado de casi todo Los Angeles. Es el personaje más divertido de la película: Es el villano que intenta matar a Green Hornet por todos los medios, pero que, a la vez, tiene complejos con su nombre y con su forma de vestir, lo que le convierte en el personaje más trabajado del film.

Podría hablar del guión pero sería como hablar de un chiste. Breve, sin contenido, y basado en la capacidad de sorprender al espectador en el momento del golpe de efecto, pero sin consecuencia alguna. Parece que la misma película es un gigantesco chiste, que no se toma en serio a sí misma. Obviamente, no hay muchas sorpresas en el guión, y todo tiene un desarrollo argumental absolutamente previsible. El espectador se pregunta más de una vez en qué pensaban los guionistas, si es que lo hacían, al escribir ciertos diálogos. Es, decididamente, el punto flaco de la película, pero es tan grave, que la estropea invirtiendo la tónica general de las películas de Hollywood: Si lo normal es que en todas las películas metan “momentos de alivio cómico”, aquí tenemos muchos “momentos de alivio cómico”, sazonado con un par de planos en los que realmente avanza la película. El director, Michel Gondry, no parece que tuviera las ideas muy claras sobre la película, y, desde luego, ninguna idea seria. Además, la película ha visto la luz con algún fallo de montaje que salta a la vista y que no debería haber sido posible.

Respecto a los efectos 3D, se nota bastante que, efectivamente, la película se ha grabado directamente con la nueva técnica, y nos permite disfrutar de algunos efectos muy buenos…aunque los mejores sean en los títulos de crédito finales. Sin embargo, en general, hay que decir que en el aspecto visual la película cumple con cierta dignidad. Eso no impide que la película pase directamente al olvido, porque, sinceramente, no se la recomiendo a nadie, especialmente porque, al ser en 3D, el precio de la entrada se dispara, y hay cosas mejores que hacer que pasar dos horas viendo esta película.

Creo que esta película nunca debería haberse estrenado en salas y hubiera sido mejor que saltara directamente al DVD. Y si eso no describe lo que se puede esperar de la misma, no sé qué es lo que podrá.

Que aproveche

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3 comentarios sobre “‘The Green Hornet 3D’: Un chiste para olvidar

  • el 20 enero, 2011 a las 11:26 am
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    Creía que las malas críticas eran para Green Lantern (la cual ya no pensaba ver), pero veo que también las hay para esta Green Hornet. De hecho antes las confundía, y creía que eran la misma película.

    A ver si en algún momento les da ya de parar de hacer este tipo de cine de superhéroes, que ya están más vistas que el tebeo (nunca mejor dicho).

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  • el 20 enero, 2011 a las 1:48 pm
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    Yo tras ver la película la única curiosidad que tengo es la de oír la voz original de Kato para ver si se han pasado en el doblaje intentando darle un acento oriental.

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  • el 22 enero, 2011 a las 12:00 am
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    El doblaje de Kato te rompe la película por completo, en algunos momentos sentí vergüenza ajena. Un despropósito esta película, ver como sus personajes son parodias, solo les faltaba mirar a la cámara y decir ¡eh dejad de comer palomitas que estamos rodando una peli!

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