Crítica de ‘Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I’

Las críticas de David P. Davicine: 
Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I
Después de mucho tiempo siguiendo las aventuras de Harry Potter, el final de la saga se avecina con Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I, penúltima entrega de la misma y primera parte de la última novela dividida en dos, para poder profundizar mucho más y realizar un final merecido a tan lucrativa novela y su pertinente adaptación cinematográfica.
Los responsables de las adaptaciones no sólo han realizado dos entregas de esta novela con el fin de poder esmerarse y ofrecer a los fans la calidad que esperan de su esperada saga, sino que también funciona como una manera de estar más tiempo estirando las aventuras del mago, y hacer pasar por caja dos veces a los espectadores por una misma adaptación… aunque eso no implica que hayan rodado una película y partido por la la mitad, pues esta primera parte dura cerca de dos horas y media, lo que nos hace pensar en la cantidad de escenas que habrían tenido que suprimir para estrenar Las reliquias de la muerte como una única película.

En esta entrega Harry Potter es ya un hombre, y en todos los aspectos. No sólo vemos al actor más adulto, y por tanto al mago que interpreta mucho más crecido, sino que también notamos en él la madurez implícita en una persona experimentada, así como una manera de pensar que recurre a la lógica más que a los impulsos. Es de agradecer que tras tantos años estudiando, algo que hemos visto en cada entrega, ahora podamos disfrutar del personaje más alejado de la visión infantil de las primeras entregas, y veamos una película más adulta, con más acción y más siniestra… tal y como J.K. Rowling había ideado enla evolución de sus personajes a través de sus páginas. Ahora vemos mucho mejor las personalidades y lo que mueve a los heroes y villanos de esta película de corte épico, donde Potter y sus amigos deben protegerse de los seres más siniestros y malvados pero sin olvidarse de quien es él, el elegido, y que, como tal, deberá afrontar duras decisiones que pueden poner en peligro y alejar a sus amigos.
David Yates, al frente de la dirección, ha sabido traspasar perfectamente la evolución citada y vista en las páginas de las novelas, y crear una gran película “made in Hollywood”, repleta de acción, aventuras, romance, drama, y un toque de humor, lo que hará que fans de la saga, y no tan fans, vean una película a la altura de las expectativas creadas, aunque en cuanto a la trama sepamos, desde un primer momento, que se trata de un mero preámbulo, que no llevará a ningún lado, pues como en toda buena novela y película que se precie, las conclusiones van al final, y en esta ocasión estarán en la segunda parte de la película. Quizás merece mención especial que tanto los productores como Yates han logrado enmendar las deficiencias de la novela que adapta, algo que defraudó, en parte, a los seguidores del mago creado por Rowling, y podemos ver al mago más maduro, evitando que las largas escenas repletas de diálogos que cabían esperar, hayan sido aderezadas con efectos visuales espectaculares que no dan tregua al espectador, salvando del tedio al espectador con ráfagas de adrenalina y humor.
Si los personajes han madurado, es consecuencia del reparto que está tras ellos, pues han crecido en todos los sentidos, pero sin perder credibilidad ni la personalidad que han aportado a los mismos. Los tres jovenes protagonistas siguen en su ínea y no permiten poner en duda su gran trabajo, pero debemos destacar los roles de malvados, tras los cuales se encuentrasn grandes actores, como Alan Rickman, Helena Bonham Carter y Ralph Fiennes, entre otros, ayudando a mantener el tono de la película, pero donde, entre ellos, destaca claramente Fiennes, quien realiza una interpretación, en el papel del malvado Voldemort, que hará que tengamos su personaje en nuestra mente durante un tiempo.
La verdad es que, si otra cosa hay que descatar, es la ausencia del 3D, pues la intención original de los productores era estrenarla en este formato, tras un largo y costoso proceso de postproducción, pero finalmente no ha sido así, y lo agradecemos, ya que, aunque la visualización de la película en 3D podría haber aportado cierta espectacularidad, sobre todo en las escenas de lucha y vuelo, han conseguido realizar un gran trabajo bidimensional gracias a la espectacular fotografía de la película, repleta de mágicos decorados y los colores grises y pardos que durante todo el metraje nos acompañan, aderezado, todo ello, por la siempre espectacular música de John Williams, que nos introduce, aún más si cabe, en la fantasía de este mundo que rodea al mago más famoso de todos los tiempos.
Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I es una de las mejoras entregas de la saga que se han realizado, la cual dejará satisfechos a los fans de la misma, gracias a una propuesta muy interesante que ha sido traspasada a la pantalla grande con dosis de buen cine, introduciéndonos por la puerta grande en la madurez de la saga, en una historia de supervivencia propia y perseverancia que acerca a esta saga al final que se merece.

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2 comentarios sobre “Crítica de ‘Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I’

  • el 21 noviembre, 2010 a las 11:03 pm
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    Los temas clásicos son de John Williams pero quien firma la pedazo BSO es el gran Alexandre Desplat.

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  • el 22 noviembre, 2010 a las 7:27 am
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    yo tambien la he visto y esta muy bien adaptada al libro. Tal vez, haya sido mejor en dos partes, por todos los detalles de la historia en si.

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