Sangre y cenizas (XII): ‘Drácula 2000’

Regresamos a la caza de vampiros, y lo hacemos para desentrañar los múltiples rostros del vampiro más conocido de la historia, Drácula, que en el año 2000 (2001 para España) regresaba, reinventado de la mano de Patrick Lussier, como un amo de la seducción encarnado por Gerard Butler.

Drácula 2000 se adentra en un relato contemporáneo en el que el mítico inmortal es cazado y retenido por el cazador Van Helsing (Cristopher Plummer) en las profundidades de su mansión. La codicia de unos ladrones que se introducen en su cámara acorazada y roban el ataúd en el que el monstruo está confinado provocará que la caza se retome.

Por otra parte, Mary-Heller Van Helsing (Justine Waddell), hija del cazavampiros, verá como las visiones oníricas que la persiguen desde niña, en las que se ve poseída físicamente y espiritualmente por un misterioso y aterrador hombre, se incrementan hasta hacerle perder la razón. El transcurso de la persecución del vampiro nos desvelará el porqué de sus sueños, el origen del vampiro y un oscuro secreto del propio Van Helsing.

La película arranca de forma interesante, y el diseño del ataúd, la forma en que se le retiene y el tétrico aspecto que presenta Drácula en su interior hacen esperar algo mejor de lo que al final nos encontramos, con vampirillos recién creados saltando hiperpropulsados y soltando los típicos bufidos de gato asustado mientras enseñan los dientes.

La efectividad visual de algunas escenas en las que aparece Gerard Butler, poco de lo bueno de la película es su presencia, aunque insuficiente, no consiguen levantar una historia en la que los vampiros recién creados toman una importancia sobredimensionada y donde adquieren de inmediato poderes que empiezan a controlar nada más ser creados. Todos ellos son personajes planos y en ocasiones ridículos, con alguna que otra frase inoportuna imperdonable, mientras las “novias” de Drácula no llegan al glamour o la presencia de nada que se haya visto antes y merezca la pena, por muy atractivas que sean, que lo son. La actriz Jennifer Esposito quizá sea la más reconocible de todas ellas.


De lo bueno de esta película, algunas escenas oníricas en las que se mezclan ubicaciones, como aquella en la que el umbral de la puerta de al habitación de Mary-Heller parece un portal abierto hasta el lugar donde Drácula se encuentra en ese momento. También el armamento de Van Helsing, poco realista, pero muy divertido y espectacular, como también es interesante la cripta donde mantienen encerrado a Drácula.

Lo peor, el momento en que una pelea decisiva se convierte en una especie de combate de superhéroes en vez de en un combate a muerte con un vampiro por la salvación de la propia alma, que uno se espera más elegante, cuanto menos, sin contar con que la perspectiva religiosa, que será trascendental para el entendimiento de la película, no está bien integrada.

En definitiva, escaso aprovechamiento de un personaje que se adapta al mundo actual apoyado en una banda sonora muy recomendable gestada en el auge del Niu Metal, pero que no está a la altura del mito y que habría ganado mucho si hubiera empleado más el aspecto terrorífico que el protagonista (que al final no deja de ser el mismo antagonista) presenta al principio de la película nada más despertar. Por más que Drácula sea un seductor, no deja de ser un monstruo antinatural, y el que lo olvida, cae derrotado. El productor Wes Craven debería saberlo.

El vampiro según… Drácula 2000 (Spoiler).

*Origen. En serio, Spoiler, porque Drácula es nada más y nada menos que Judas, condenado en el momento de ahorcarse al amanecer, con la inmortalidad. Su mordedura transforma en vampiro a los humanos.
*Motivación. Saciar su sed de sangre y vengarse de Dios y del hombre que le encerró durante años y años.
*Poder. Su presencia perturbadora y manipuladora, su enorme fuerza, la posibilidad de transformarse en animales y de crear ilusiones.
*Entorno. Salvo la cripta y la jungla en la que se estrella el avión en el que es transportado, el resto discurre en ambiente urbano.
*Influencia. Se nos presenta como un Don Juan conquistador que ha pasado por las épocas con elegancia y que se vale de su carisma para manipular a las mujeres y a los hombres para alimentarse y seguir vivo.
*Debilidades. La plata es mortal para los vampiros más débiles. Le repele todo lo cristiano. La forma de acabar con Drácula es ahorcarlo mientras la luz del sol termina con él.

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Un comentario sobre “Sangre y cenizas (XII): ‘Drácula 2000’

  • el 15 marzo, 2014 a las 8:01 am
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    Un buen reparto, un guión que pudo haberse salvado de no haber sido por una mala producción y una dirección nefasta, un Gerald Butler irreconocible.

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