‘The road (La carretera)’: Fiel para lo bueno y para lo malo

Las críticas de David P. “Davicine”: The Road (La carretera) 

The Road (La carretera) es la adaptación de la novela del mismo nombre de Cormac McCarthy, que nos llega en un momento del panorama cinematográfico repleto de películas postapocalipticas, donde el mundo tiende a ser desolado cada vez de formas más impactantes y donde la mayoría de las ocasiones los peligros que acechan a los supervivientes son zombies y desastres naturales. Pero gracias a la novela el guión de esta película se centra más en la supervivencia de un padre y un hijo a lo largo de un viaje por encontrar un paisaje menos desolado, teniendo que enfrentarse a sus semejantes,  hombre y mujeres que han sobrevivido pero necesitan encontrar alimento y cobijo, y para ello no dudarán en matar y recurrir al canibalismo. De esta forma, padre e hijo son los portadores de la “luz”, como ellos mismo dicen, posiblemente las pocas personas buenas que quedan sobre la tierra que preferirían morir de hambre a matar a otro hombre por su propia supervivencia. Así arranca esta película, con la base de la novela, y quizás el problema de la misma nazca de ahí también, pues quieren ser demasiado fieles a una novela desgarradora, pero que debería haber sido trasladada a la pantalla grande de otra forma, y no tan pausada como en las páginas de la misma, donde el lector  marca el ritmo de la historia, no dejándolo en manos de otra persona, en este caso de John Hillcoat, director de la película.
Acostumbrados como estamos a las películas de  Roland Emmerich o Michael Bay, donde siempre el planeta sufre todo tipo de penurias impresionantes visualmente, deseábamos tener una película que fuera más allá de Soy Leyenda, donde realmente nos mostraran como sería la supervivencia en un planeta desolado, para lo que, al igual que en la novela, no necesitan mostrarnos como hemos llegado a esa situación. Y es en este punto donde cumple a la perfección, pues los personajes protagonistas, interpretados por Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhee, padre e hijo, respectivamente, nos muestran como cualquiera de nosotros, sin maldad interior acumulada, deberíamos afrontar esta lucha por salir adelante, pero no sólo para sobrevivir, sino para lograr llevar de nuevo una vida. Mortensen, camaleónico como siempre, logra meterse en la piel de una persona desnutrida, carente de ilusión, salvo por los recuerdos de su difunta esposa y la esperanza de dar a su hijo un futuro, hijo que no encuentra el camino para comprender lo que está sucediendo ni el mal que le rodea, siendo un espíritu inocente en un mundo depravado. No obstante, y a pesar de ser una película de dos claros protagonistas cuenta con secundarios de lujo, como Guy Pearce o Dennis Hopper, en el papel de un ciego transeúnte de edad avanzada que lucha por sobrevivir en un mundo en el que sólo los más fuertes sobreviven, irreconocible en el papel.
Pero que sería de esta huida a un mundo mejor si no viéramos las desgracias y el estado decadente de nuestro planeta en la actualidad,  para lo que han contado con la ayuda del director de fotografía español Javier Aguirresarobe, que logra, sin necesidad de efectos especiales ni un gran presupuesto de trabajo infográfico, meternos de lleno en paisajes desolados, representados en tonos grises, con la naturaleza agonizando por la falta de agua y de luz, sin animales sobre la faz de la tierra, donde los únicos caminos que quedan son carreteras desiertas, desamparadas, que ocultan peligros a cada curva, absorbiéndonos en esta atmosfera lúgubre y decadente. El entorno es un personaje más de la película que adquiere gran relevancia en ciertas escenas.
Y en cuanto al ritmo de la película, a las escenas y forma de adaptar la novela, debemos decir que echamos de menos algo más de ritmo, pues partiendo de una novela corta en la que simplemente nos muestran un viaje de un padre y un hijo deberían haber aderezado la historia con escenas que dieran más dinamismo a la misma, que no espectacularidad, pero sí evitar que el espectador se sienta aburrido esperando a que a los protagonistas les suceda algo más en su largo caminar. Al menos han sido fieles y han aprovechado al máximo ciertas escenas de la novela en la que la tensión y la adrenalina nos suben, al descubrir los almacenes de carne humana viva o las cacerías humanas para llevarse algo a la boca, escenas perfectamente trasladadas a la gran pantalla, sin llegar a ser desagradables pero que sí nos hacen sentir repulsión ante la situación a la que se ha llegado.  Lástima que también traspasen los recuerdos del padre al cine, siendo momentos largos y pausados que cortan el ritmo del viaje a través del mundo desolado y quizás hagan que nos salgamos de la carretera  por la que viajamos.
En líneas generales, una gran adaptación, fiel a la novela, y ahí es donde está lo bueno y lo malo de la película, salvada por las grandes interpretaciones y la perfecta ambientación que nos hacen sentir la historia de una forma muy creíble, con momentos dramáticos que no dejarán indiferente a nadie, pero que deberían haber aprovechado más la tensión para darle más ritmo y obviar un poco más toda la parte filosófica y pausada de la historia, que ya iba con la narración y no necesitaba manifestarse tan claramente.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

4 comentarios sobre “‘The road (La carretera)’: Fiel para lo bueno y para lo malo

  • el 21 febrero, 2010 a las 14:43
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    "Fiel" es un termino que yo no podría designar a una adaptación cinematográfica como esta, tanto la introducción, como la conclusión y el nivel de detalle descriptivo pierden considerablemente fuerza en la película. Ahora mismo pienso que The Road fue un fallido intento, el libro es uno de mis preferidos y me hubiese encantado -por los antecedentes- que directores como los Coen, hubiesen adaptado esta obra literaria.

    ¿No se te hace el personaje del niño algo femenino?

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  • el 21 febrero, 2010 a las 16:52
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    joselop44, ciertamente merece la pena verla, pero no muy tarde, para no caer en la butaca.

    José, lo cierto es que el niño parecía más bien la versión infantil de Charlize Theron, muy parecido físicamente y de comportamiento femenino. Y a pesar de gustarme mucho más la novela, si que no han dado ningún tipo de giro argumental ni extras para darle mayor espectacularidad a la película, de ahí que me parezca fiel, sobre todo para lo que acostumbran a hacer últimamente.

    Carlos, gracias por el enlace, ya te "leí" en su día, jejeje

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