‘Dream’, de Kim Ki-Duk: Belleza visual y violencia directa, a partes iguales

Las críticas de David P. “Davicine”: Dream
Kim Ki-Duk vuelve a deleitarnos con una película en la que las relaciones entre los protagonistas son la base de toda la trama, pero esta vez nos sorprende al mostrar dicha relación  a través de los sueños de ambos. En Dream se nos presenta a Jin, un jóven que se despierta tras soñar con un accidente de tráfico y, guiado por el sueño, llega hasta el lugar de los hechos donde descubre que realmente se ha producido de la misma manera que en su pesadilla. Tras seguir a la policía que investiga el caso conoce a la sospechosa, Ran, negándose a admitir el atropello y la posterior fuga, pues declara haber dormido toda la noche. Así arranca esta película en la que Jin sueña y ella, sonámbula, representa de forma inconsciente sus sueños. 
Una impactante historia de amor imposible, repleta de elementos dolorosos que provocarán más de una polémica entre los espectadores, al parecer que estamos viendo una película de Takashi Miike por su violencia más que una obra de Kim Ki-Duk, que acostumbra a deleitarnos con su poesía visual. Personajes locos, repletos de violencia, que buscan solventar sus problemas y  cuyo única manera de realizarlo es a través del amor, amor que se niegan y que es su salvación. 
A través de una  buena puesta en escena, es una película que agradará a muchos y disgustará al resto, muy diferente a la línea de películas  habituales del director, aunque no en su dirección, pero que quizás sea ese rechazo el que buscaba  para mostrar, de una vez por todas, que en sus películas hay que lograr el amor de la forma que sea. No llega al nivel emocional ni visual de Hierro 3, pero estamos seguros que sus incondicionales estarán obligados a verla, y quienes no acostumbren a asentirse identificados con el cine de este director descubriran una nueva faceta que quizás les agrade, y es que estamos ante una película en la que la automutilación está a la orden del día, mostrando el sufrimiento interior que el protagonista tiene y deja salir, pero siendo el único camino para que el mundo de los sueños, el mundo onírico, se deje manifestar en la cruda realidad que ambos viven
Con Dream el director parece haber cerrado un ciclo de amores extremos, amores imposibles y, en ocaciones pecaminosos, que llegan a mezclarse con los sueños y deseos de las personas pero que pueden acabar siendo la peor pesadilla. Todo ello mostrado con las pautas que el director suele reflejar en pantalla y en todas sus películas pero que aquí llega al extremo, con escenas calcadas de otras producciones del pasado, aunque  sabe mezclarlas con los ingredientes de esta nueva historia. Y es que es muy difícil mostrar una bella historia rodeada de violencia y sufrimiento, llegando al punto de ser una película clasificada como de cine bizarro sentimental, si es que esto puede existir.
Lástima que algunas escenas  sean incompresibles por el espectador, quizás ridículas ante algunas reacciones de los protagonistas, pero en Dream Kim Ki-Duk ha querido dejar claro que la única salvación que tiene el amor en una era rodeada de maldad son los sueños,  sueños que cada uno de nosotros tenemos y donde logramos nuestro amor imposible, amor que en la realidad está lejos de ser real, pero en nuestro sueños alcanza un nivel de realismo que nos llena plenamente y  nos arropa con su calor. Muy recomendada para los que quieran ver una nueva faceta del director, siempre que estén acostumbrados al cine de Miike.

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David Pérez

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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