Los diablos del pacífico

Las críticas de Manuel M: Los diablos del Pacífico

Discreta película de los años 50, que combina detalles interesantes, con otros bastante menos logrados. El primer problema que nos encontramos, es la infame traducción del título original Between heaven and hell, que se traduce literalmente sin problemas como “Entre el cielo y el infierno”. Sin embargo se ha optado por otro título que, no casa con lo que el espectador se va a encontrar en la película. El segundo, que la película tiene bastantes escenas de flashback que rompen la acción y hace que el espectador se pueda perder un poco para seguir el hilo argumental.

El guión es bastante sencillo: El sargento Gifford (Robert Wagner), rico y despiadado propietario del sur, es llamado a filas en la Segunda Guerra Mundial, y destinado a una isla del Pacífico. Allí es destinado a una compañía de castigo por golpear a un oficial, y se vé involucrado en pequeñas escaramuzas contra los japoneses, en las que casi pierde la vida.

Es un trabajo bien realizado, con actores muy conocidos para la época: Robert Wagner, Terry Moore, Broderick Crawford, Buddy Ebsen, Robert Keith y Brad Dexter, siendo el primero el protagonista absoluto, apareciendo en todas las escenas.

Lo más interesante a destacar es la originalidad en ciertos planteamientos, comunes a día de hoy, pero que en esa época eran casi impensables: El protagonista, el sargento Gifford, se ha insubordinado y ha golpeado a un superior. Su capitán en el nuevo destino roza la locura y tiene un comportamiento despótico que no ha aparece en ninguna película bélica de la época. Además, Gifford tiene temblores en la mano, y llora y tiembla de miedo durante y después del combate. Estos son detalles que ahora aparecen en el cine con normalidad, pero en la época eran casi provocadores: Nadie había puesto de relieve la cruda realidad de los hombres enfrentados a situaciones de combate, con todo el miedo y tensión que suponían, ni la posibilidad de que un soldado se insubordinara o que uno de los oficiales del ejército de los USA viviera fuera de la realidad. Además, existe una crítica social de fondo, con el tema de la explotación a los trabajadores del algodón en la zona sur de los USA. Todo ello aporta un plus de novedad que compensa la ejecución, completamente ortodoxa, de la película, así como la concesión de un final feliz que deja al espectador tranquilo.

En definitiva, una correcta película de guerra, con su punto original, pero sin llegar a ser imprescindible.

Que aproveche.

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