Análisis DVD: ‘Los mundos de Coraline 3D’

Aprovechando que se acerca el estreno de Avatar, la esperada película de James Cameron, donde la tecnología 3D alcanzará las mayores cotas de calidad (o eso dicen), queremos reseñar uno de los estrenos del mes pasado que ha venido acompañado de una gran campaña publicitaria y que cuenta con dos ediciones en el mercado del DVD, una en 2D y otra en 3D.
Hablamos de Los mundos de Coraline, la película con la que Henry Selick ha demostrado toda su capacidad, logrando otra gran película como la que hiciera con Tim Burton en 1993, Pesadilla antes de Navidad, y que, por fin, le vuelve a poner en el lugar preferente del cine de animación con la técnica del stop-motion.

En la película se nos presenta a Coraline, una niña de 11 años que acaba de trasladarse con sus padres a una nueva ciudad. En su nueva casa todo le resulta aburrido, pero un día descubre una puerta secreta que la traslada a otra versión de su vida, donde sus padres ya no son tan aburridos y parecen más cariñosos, y en general, la gente es más fascinante. Pero poco durará esa alegría, pues todo tiene una cara oculta, y descubrirá que sus “otros” padres no son lo que parecen.
Por primera vez vamos a analizar una película en DVD que se puede disfrutar en tres dimensiones gracias a los cuatro pares de gafas que incluye la edición, y que son una variante de las clásicas gafas azules y rojas que teníamos todos hace ya muchos años. Ahora se ha conseguido mejorar bastante la tecnología, pero seguimos sin igualar el 3D en los hogares con el 3D que nos ofrecen en el cine, aunque el resultado final es satisfactorio. Esto es debido, en gran medida, a la dificultad de disponer en los reproductores caseros de las características necesarias para lograr una experiencia similar.
Una película de este tipo tiene el inconveniente de no poder rodarse con una cámara estereoscópica debido al tamaño de las figuras empleadas para realizar la película, y que nos hubiera proporcionado una mayor sensación de tridimensionalidad, así que optaron por una grabación con una sola cámara que grabara primero la secuencia para un ojo, y luego para el otro, obteniendo un resultado final similar al deseado. Lástima que se emplee más como algo anecdótico que como un recurso para toda la película, quedando en algunos momentos marcados muchos los contornos, cansando la vista en exceso y no apreciándose demasiada profundidad en un gran número de escenas.
Lo que si debemos reseñar es que el director, ante la imposibilidad de ofrecer dos mundos distintos sin el 3D, optó por realizar el mundo real con tonos más apagados, casi en blanco y negro, y con pequeños toques de color, mientras que el mundo paralelo es un mundo vivo y lleno de color, lo que nos ofrece un contraste precioso y marcando correctamente las transiciones entre ellos.
Como en toda película de animación se debe tener una banda sonora rica que alimente la historia, para que la narración del “cuento” sea lo más apropiada posible. La composición de Bruno Colais es perfecta y confiere a la película de una banda sonora propia y con un toque personal donde destacamos la escena en las que el circo de ratones hace su debut y nos ofrecen un espectáculo audiovisual digno de los mejores videoclips.
El Dolby digital 5.1 dota de una profundidad aún mayor a la película, que vista en una sala oscura para disfrutar mejor del 3D, y con un equipo de sonido potente, notamos como la película se apoya en todo momento en el subwoofer y los sonidos ambientales llenan nuestra sala, sin repercutir en una perdida de la claridad de las voces protagonistas.
Si sois partidarios de ver las películas con los comentarios añadidos entre los extras, os encontraréis con el director Henry Selick y el compositor Bruno Coulais, que en audio 2.0 nos ayudan a comprender los matices de creación de la película, así como aclararnos algunas de las escenas eliminadas.
Del resto de los extras reseñar Así se hizo Coraline, que, como es habitual, viene en inglés con subtítulos en castellano, y nos presentan como se ha realizado la película, desde el diseño hasta la animación, pasando por la creación de muñecos y el sonido. Muy aconsejable para todos aquellos aficionados a realizar sus pinitos con la técnica de stop-motion, con multitud de detalles a revisar.
Por lo que nos encontramos con una muy digna edición en DVD de una obra de Neil Gaiman adaptada por el genio Henry Selick que nos recuerda como, a pesar del avance en la tecnología, muchas técnicas tradicionales, como el stop-motion, siguen ofreciéndonos mundos imaginativos y aventuras actuales, pues todo depende de la creatividad y no de los recursos. Sólo echamos en falta algo más de profundidad en la edición 3D, pero que hace recomendable su adquisición.
Edición empleada para el análisis: Los mundos de Coraline. Edición Coleccionista con figura. Más información en nuestro artículo sobre las ediciones o en Fnac.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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