Crítica de ‘Hope’: Historia que crece mientras la ves

Las críticas de Laura Zurita:
Hope

En una remota localidad surcoreana próxima a la frontera con Corea del Norte, el jefe de policía Bum-seok y la agente Sung-ae reciben el encargo de investigar la presencia de una misteriosa criatura que ha sembrado el caos en la zona. Mientras un grupo de cazadores, entre ellos Sung-ki, se adentra en las montañas para localizarla, los habitantes del pueblo intentan protegerse de una amenaza cuya naturaleza desconocen. Lo que comienza como una persecución de dimensiones locales acabará revelando una realidad mucho más compleja, hasta desembocar en un conflicto de proporciones cósmicas.

Hope está escrita y dirigida por Na Hong-jin. En el reparto encontramos a Hwang Jung-min, Zo In-sung y Jung Ho-yeon, junto a Michael Fassbender, Alicia Vikander, Taylor Russell y Cameron Britton, entre otros. La película se estrena en España el 30 de octubre de 2026, distribuida por Bteam Pictures en colaboración con MUBI.

Mezcla de géneros

Hope mezcla géneros diferentes como acción, persecuciones, ciencia ficción, terror, humor negro y drama rural. Su mayor virtud es la capacidad para sorprender al espectador; su principal riesgo, la dificultad para mantener la coherencia en una historia que parece tener un objetivo fuera de la película. Esta crítica va a describirla más que juzgarla, y dejará al lector decidir, tras verla, qué le parece, porque, de tan sorprendente, es difícil definirla.

La película comienza con un policía rural que parece haber llevado una existencia bastante tranquila hasta este momento. Lo vemos conversando de un hecho extraño con unos jóvenes que aseguran estar cazando y que, sin embargo, disponen de unos rifles demasiado sofisticados para una actividad que debería ser rutinaria. La escena introduce una de las particularidades del entorno: estamos en una zona fronteriza donde el temor a los infiltrados, los espías y una posible amenaza procedente de Corea del Norte forma parte del imaginario cotidiano. La presencia de armas y la desconfianza hacia lo desconocido son una extensión de las preocupaciones que condicionan su existencia.

Sobre este escenario irrumpe una criatura cuya naturaleza se va revelando progresivamente. Durante buena parte de la primera hora, Hope funciona como una película de persecuciones en la que una presencia monstruosa, poderosa, inteligente y aparentemente cruel desata el caos. El interés nace de la incertidumbre, de la dificultad para comprender aquello a lo que se enfrentan los personajes y de la desproporción entre sus medios y la fuerza de su adversario.

Hope sabe aprovechar esta situación para construir secuencias de acción en las que el peligro no procede únicamente de la violencia física. También importa la confusión, la incertidumbre acerca de lo que sucede y la tendencia de los personajes a actuar a partir de información incompleta. La película está bien rodada, de tal manera que podemos ver lo que sucede, aun sin comprenderlo. Hope se mueve entre el suspense y el espectáculo, mientras mantiene al espectador pendiente de la identidad de la criatura y de sus verdaderas intenciones.

Sin embargo, cuando parece que ya hemos comprendido las reglas de la historia, la película cambia. La amenaza no se limita a una única criatura y el conflicto adquiere un alcance mucho mayor del que anticipaba su planteamiento inicial. Lo que parecía una lucha desesperada por sobrevivir en una pequeña localidad se transforma en una narración de ciencia ficción que obliga a reconsiderar lo visto hasta ese momento.

Este giro constituye tanto el principal atractivo de Hope como una de sus mayores dificultades. La obra busca amplíar el relato hasta convertirlo en una confrontación de perspectivas, intereses y formas de entender una realidad que supera la experiencia de los protagonistas.

El problema es que esa ampliación modifica lo que hemos visto. La tensión de la primera parte cede terreno ante una narración más desmesurada, en la que conviven la violencia, el desconcierto y lo incomprensible. La mezcla quiere resultar estimulante, porque el espectador debe adaptarse a unas reglas que cambian cuando todavía está asimilando las anteriores, pero la acumulación de acontecimientos y el larguísimo metraje pueden resultar agotadoras.

Humor negro

Hope no es solemnemente terrorífica, más bien alterna momentos de peligro con situaciones de humor negro y comportamientos que pueden resultar grotescos. El montaje es rápido y preciso, para no quitar peso dramático a lo que está sucediendo, dentro de una narración que anuncia previsibilidad.

Hope hace que una amenaza extraordinaria tenga consecuencias concretas sobre un pueblito que nunca se imaginaba nada parecido. Los personajes no disponen de los conocimientos ni de los recursos necesarios para interpretar lo que sucede, pero deben tomar decisiones y asumir sus consecuencias.

En el apartado visual, la película apuesta por el espectáculo y por la construcción de criaturas que escapan a las dimensiones de lo cotidiano. Los efectos visuales y la animación resultan fundamentales para dar cuerpo a una amenaza cuya representación exige un trabajo técnico considerable. No obstante, la ambición de las imágenes no siempre encuentra una ejecución igualmente convincente, la ilusión se resiente y el espectador, de ojo ya muy entrenado, se distrae.

Hope quiere tener tiempo para desarrollar su universo, pero sus aproximadamente 157 minutos plantean una cuestión de ritmo. La primera parte concentra buena parte de su energía en la persecución y el descubrimiento, mientras que la expansión posterior necesita administrar numerosos elementos nuevos. La duración puede convertirse en un obstáculo ante una pelicula que acumula situaciones sin gestionarlas.

Para terminar, llegamos a un final que no termina nada sino que plantea un problema que hay que resolver. Y es que la película está concebida como parte de una unidad mayor, y tener continuaciones, lo que deja un extraño sabor de boca. Después de 160 minutos, solo hemos visto la preparación de una historia.

El reparto lucha con fiereza por convencernos de la realidad que Hope propone. Hwang Jung-min encarna al jefe de policía Bum-seok, mientras que Zo In-sung interpreta a Sung-ki y Hoyeon da vida a la agente Sung-ae. Los tres representan distintas respuestas humanas ante una situación que desborda cualquier explicación inmediata. La incorporación de Michael Fassbender, Alicia Vikander y Taylor Russell tienen una resonancia internacional para una producción que parte de un escenario específicamente surcoreano para desembocar en un conflicto de alcance mucho mayor.

Hope parte de una persecución rural para construir un relato de ciencia ficción cada vez más ambicioso, en el que el terror, la acción y el humor negro conviven con una amenaza de proporciones cósmicas. Su capacidad para sorprender y su voluntad de apartarse de las fórmulas habituales constituyen sus principales virtudes, pero su desmesura debilita la cohesión del conjunto. Una propuesta imaginativa, irregular y desmesurada que encuentra en su propia ambición tanto su mayor atractivo como su principal limitación.


¿Qué te ha parecido la película Hope?

Hope

6

Puntuación

6.0/10

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