Las críticas de David P. «Davicine»:
Marsupilami
Para salvar su trabajo en el zoológico, David acepta transportar un misterioso paquete en un crucero, junto con su ex (Tess), su hijo (Leo) y su colega Stéphane. Pero cuando Stéphane libera accidentalmente a un adorable bebé Marsupilami, el viaje se convierte en un caos total, repleto de persecuciones salvajes y malentendidos. En medio de la loca aventura, David y su familia redescubren la fuerza de los lazos familiares.
Marsupilami, dirigida por Philippe Lacheau, ha triunfado en la taquilla francesa, convirtiéndose una de las películas más vistas del año con casi seis millones de espectadores. Está protagonizada por el propio Philippe Lacheau, Jamel Debbouze (Amélie), Tarek Boudali y Elódie Fontan, y cuenta con la participación del célebre Jean Reno. La película se estrena en los cines españoles el 12 de agosto de 2026 de la mano de YouPlanet, aunque tuvo su première en el Atlántida Film Festival.

Diversión y aventuras para toda la familia
Con su combinación de comedia de aventuras, ritmo imparable y humor para todas las edades, Marsupilami se consolida como una de las propuestas familiares más potentes de este verano en los cines más allá de los superhéroes y las odiseas épicas.
El fenómeno de esta película confirma el enorme tirón del personaje creado por Franquin y el pulso popular del cine de Lacheau, que vuelve a conectar con el gran público a través de una aventura tan disparatada como espectacular. Era lógico que consiguiese una gran hazaña en la taquilla francesa, pero también es un personaje muy querido en España que llamará la atención incluso a quienes no conocen la obra original gracias a su energía salvaje y su humor sin complejos.

Película plagada de referencias y homenajes
Quienes conozcan la trayectoria en cómics y series animadas de esta criatura imaginaria inventada en 1952 por el brillante Franquin, seguro que tienen en mente la película de 2012 En busca de Marsupilami, que contaba con Alain Chabat en la dirección y reparto, y con el actor y cómico Jamel Debbouze como protagonista. Curiosamente, esta nueva versión de 2026 no es una secuela ni un remake, aunque tienen el mismo hilo conductor que las une, pues Debbouze retoma el papel de Pablito Camaron.
Lo que salta a la vista en la obra de Lacheau es que no se ha recuperado de la película que marcó su infancia, pues no son pocas las referencias a E. T., el extraterrestre y los homenajes a clásicos de Steven Spielberg. De E.T. tenemos esos padres divorciados y amargados con un niño que busca un amigo aunque sea imaginario, sin faltar la escena en bicicletas en la que no solo se repite la misma acción sino que incluso tenemos una evocación a la partitura de John Williams. Viendo la cantidad de referencias que tenemos a Gremlins, Titanic, Parque Jurásico… es fácil ver claramente cual es el público objetivo de la película.

¿Un humor adulto para los más pequeños?
Aunque obviamente está dirigida a los más pequeños, quieren que sea disfrutada por sus padres y quienes compartan esa generación, y no se corta a la hora de poner algunos chistes subidos de tono pensados para ese segmento de edad.
Quizás es ahí donde radica uno de los puntos que más choca de la película, cómo oscila bruscamente entre chistes para niños y para adultos, pues evidentemente hay referencias que no todos entenderán, no siendo siempre ese equilibrio el más adecuado. Además, no todos los chistes funcionan en esta avalancha de humor, pero esa no es la única parte dedicada a los adultos, pues aderezan la película con escenas de acción a cámara lenta y con punto de vista desde Marsupilami que aportan un toque más adulto y dinámico a la producción.

Gran química para un reparto que se conoce bien
Más allá de los problemas a la hora de equilibrar el humor, esta adaptación es divertida y en gran parte no solo es por el guion, sino también por lo bien que funciona el reparto. Es evidente que los actores están bien preparados y llevan muchos años trabajando juntos en otras películas. Es palpable que la química entre ellos va más allá de lo que vemos y las escenas detrás de las cámaras seguro son divertidas.
La energía que irradia el reparto se transmite más allá de la pantalla, y eso ayuda al ritmo de la película, la dinámica entre ellos y a hacer mucho más ameno el visionado de la misma. No son pocas las películas que han hecho todos ellos juntos, y casi siempre arrasan en Francia pero no siempre funcionan bien fuera de sus fronteras, pudiendo estar ante una de las excepciones.
En resumen, Marsupilami es una buena comedia familiar que no solo aprovecha el tirón del cómic de culto que adapta, sino que tiene identidad propia para entretener gracias a su increíble ritmo y un humor para todas las generaciones.
¿Qué te ha parecido la película Marsupilami?
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