sábado, febrero 24, 2024

Crítica de ’Los que se quedan’: Alexander Payne y la pervivencia del cine humanista

Las críticas de José F. Pérez Pertejo:
Los que se quedan

El cine de Alexander Payne trata fundamentalmente de personas, seres humanos siempre en una situación de estancamiento emocional o de encrucijada vital que les permite agarrarse a un clavo ardiendo con tal de encontrar algo que cambie sus vidas. La vagabunda drogadicta embarazada de Ruth, una chica sorprendente, la niñata arribista de Election, el jubilado desubicado de A propósito de Schmidt, el divorciado deprimido y el actor fracasado de Entre copas, el atribulado padre de Los descendientes, el anciano demenciado y su escéptico hijo en Nebraska o el hombre corriente y buena persona de Una vida a lo grande. Y a través de esas personas, Payne erige siempre una tesis sobre el origen y la naturaleza de los vínculos entre los seres humanos mediante una astuta indagación sobre cómo se fraguan y se desvanecen los afectos y los desafectos. Ya saben, esa fina línea que separa el amor del odio. O viceversa.

En Los que se quedan vuelve, de nuevo, a componer un film apoyado fundamentalmente en personas y a aferrarse a los principios humanistas sobre los que ha fraguado una filmografía que apenas ha conocido los fiascos (quizá podría considerarse así su anterior film, la infravalorada Una vida a lo grande). Vuelve, también, a valerse de la ironía y de un finísimo sentido del humor como sus principales armas en el tratamiento de las situaciones y las relaciones entre los personajes.

Payne maneja como pocos directores la introducción de elementos cómicos en contextos dramáticos en la mejor tradición de maestros del cine como Billy Wilder o Woody Allen. Pueden parecer palabras mayores, pero no se me ocurre nadie en su generación en quien sobrevivan los fundamentos del clasicismo cinematográfico sin haberse quedado estancados en fórmulas narrativas anticuadas o planteamientos trasnochados de puesta en escena.

El guion, obra de David Hemingson, nos sitúa en 1970 en un selecto aunque un tanto decadente internado de Nueva Inglaterra. Paul Hunham (Paul Giamatti) es un profesor de historia de esos que disfrutan poniendo en evidencia a sus alumnos a los que menosprecia con un sarcasmo poco sutil. Con la llegada de la Navidad, un puñado de alumnos no podrá viajar a sus casas para pasar las fiestas con sus familias y deberán quedarse en el colegio, lo cual condicionará que un profesor deba quedarse también sin vacaciones y permanecer en el internado para vigilarles o cuidarles (táchese lo que no proceda). Y como algo tienen que comer, se quedará también una de las cocineras, Mary Lamb (Da’Vine Joy Randolph), una mujer de mediana edad que acaba de perder a su hijo en Vietnam y está en plena digestión del duelo.

Por una serie de circunstancias, será Hunham el profesor que deba quedarse en el colegio y el puñado de alumnos pronto se verá reducido a uno solo, Angus Tully (Dominic Sessa), un joven protestón y listillo al que su madre ha dejado tirado a última hora al decidir pasar las navidades con su nuevo novio.

Los que se quedan 2

A partir del momento en el que el desarrollo de los acontecimientos deja el relato en tres personajes fundamentales, Los que se quedan se convierte en una obra de cámara para tres intérpretes sin que por ello Hemingson desde la escritura y Payne desde la dirección renuncien a salir de las paredes del Colegio Barton e incorporar otros personajes que participen (o determinen) la catarsis de nuestros tres protagonistas a través de momentos inolvidables como la fiesta de Nochebuena en casa de la secretaria del director (magnífica Carrie Preston) o un viaje a la cercana Boston que tiene menos de iniciático que de esclarecedor sobre las mochilas emocionales de Angus, Hunham y Mary.

Ambos creadores, Hemingson y Payne, consiguen destilar ese aroma de película que suspende la duración hasta el punto de hacernos inconscientes de nuestra condición de meros espectadores y olvidar el paso del tiempo. Algo tan difícil y poco frecuente en estos tiempos de sobreabundancia de películas con metrajes estirados innecesariamente hasta provocar hastío. Uno podría quedarse en la sala de cine durante varias horas más, no tanto para saber qué ocurre con las vidas de los personajes después de los créditos como para pasar más tiempo con ellos, para hacer nuestra su apertura emocional en carne viva, su viaje al descubrimiento propio y del otro y, finalmente, para intentar también desprendernos, aunque solo sea un rato, de pesadas cargas del pasado.

Cuando uno habla de una película hipnótica suele referirse a la potencia visual de sus imágenes o a una puesta en escena deslumbrante por su aparatosidad o su brillantez. No es el caso aunque estemos ante una película estéticamente cuidada y con una dirección de fotografía ciertamente hermosa. Los que se quedan es un film hipnótico desde la profundidad de un relato edificado sobre el viaje de las emociones de partida a las de llegada de tres personajes muy bien escritos y excepcionalmente interpretados.

Si brillante (y prometedor) es el trabajo del joven Dominic Sessa que evita todos los clichés de los personajes adolescentes conflictivos y conmovedora la composición de Da’Vine Joy Randolph como una mujer que se resiste a vivir el resto de su vida en permanente duelo, lo de Paul Giamatti es sencillamente de otra galaxia (y probablemente el mejor papel de su ya brillante carrera) con una interpretación abrumadora desde la sencillez y la honestidad como actor. Su profesor Paul Hunham pasará a la nómina de personajes humanistas que perduran para siempre en las memorias cinéfilas. Hacer una lista de ejemplos me llevaría varios párrafos más pero seguro que no es necesario, ustedes serán capaz de pensar en los suyos propios.

Los que se quedan

9

Puntuación

9.0/10

1 COMENTARIO

  1. Muy buena reseña! Concuerdo totalmente, me conmovió muchísimo la película, y además es tan placentera de ver gracias a las actuaciones, los paisajes y el ritmo pausado y preciso que maneja.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Síguenos

9,670FansMe gusta
2,070SeguidoresSeguir
500SeguidoresSeguir
23,108SeguidoresSeguir
5,210SuscriptoresSuscribirte
- Publicidad-

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

Crítica de ‘Guardianes del museo‘: Una película de gatos con mucho arte en su interior

Las críticas de Ignacio Mittenhoff: Guardianes del museo En el museo Hermitage hay un escuadrón de felinos que protegen las obras de los roedores desde hace...