Crítica de ’Holy Spider – Araña sagrada’: Saeed o la cólera de Alá

Las críticas de Laura Zurita:
Holy Spider – Araña sagrada

Irán, 2001. Una periodista de Teherán se sumerge en los barrios con peor reputación de la ciudad santa de Mashhad para investigar una serie de feminicidios. Pronto se dará cuenta de que las autoridades locales no tienen ninguna prisa por resolver el asunto. Los crímenes son obra de un solo hombre, que asegura purificar la ciudad de sus pecados y que ataca a prostitutas por la noche.

Holy Spider – Araña sagrada está dirigida por Ali Abbasi e interpretada por Zar Amir-Ebrahimi, Mehdi Bajestani, Arash Ashtiani, Forouzan Jamshidnejad, Mesbah Taleb, Alice Rahimi, Sara Fazilat, Sina Parvaneh, Nima Akbarpour y Firouz Agheli. La película se estrena en España el 13 de enero de 2023 de la mano de Karma Films y BTeam Pictures.

Un cine iraní diferente

El cine iraní se asocia a menudo con obras intimistas y tranquilas, dramas familiares llenos de sentimientos, pero con poca acción, en películas por otra parte estupendas como Nader y Simin, una separación, El viajante, o El perdón, por citar solamente algunas de mis favoritas. El año pasado descubrimos otra vertiente del cine iraní en un drama policial con una dirección dinámica y potente, La ley de Teherán. Debido en buena medida al buen sabor que me dejó esta última película, esperaba con ilusión Holy Spider – Araña sagrada, que ha sido recibida con entusiasmo por la crítica, Y, desde luego, la película no me ha defraudado.

Holy Spider – Araña sagrada se basa en un caso real sobre un asesino en serie en Irán, Saeed Hanaei. Este hombre, después de matar a 16 prostitutas entre 2000 y 2001, confesó que estaba haciendo un trabajo necesario para librar al mundo de la inmoralidad de estas mujeres  Al no obtener permiso para rodar en Irán, la película fue filmada en Jordania, que sustituye a Mashhad, una ciudad iraní de peregrinación islámica para adorar el santuario de imán Reza, donde ocurrieron los hechos. Mashhad se considera una ciudad sagrada, una razón de más para mantenerla limpia de corrupción, esto es, del pecado de la lujuria (es curioso que el de asesinato se considere menos grave).

La vida de las prostitutas en las calles de Mashhad no es fácil. Trabajan en barrios peligrosos y están expuestas al abuso, las vejaciones y el desprecio. Las mujeres parecen cansadas, estresadas e indefensas, y no es extraño que recurran a las drogas para sobrevivir. Tampoco parece que la policía ponga amucho empeño en protegerlas, viven al margen de la sociedad, como objetos de usar y tirar.  El director se toma el tiempo de mostrar que cada una de ellas es una persona con vida y circunstancias propias, con nombre e historia, en tanto que en los periódicos son sólo un número, una abstracción de mujer pecadora.

Llama la atención el hecho de que casi todos los personajes rezan en un momento u otro. Una prostituta reza con recogimiento antes de irse a trabajar, nuestro asesino reza continuamente, y la religión impregna cada rincón de los despachos públicos.

Mirada descarnada

Holy Spider – Araña sagrada tiene dos tramas paralelas: la investigación de los hechos llevada a cabo por la periodista, y el estudio de la vida y el modus operandi del asesino. El espectador lo ve en acción desde muy temprano en la película, y el suspense es si se lo atrapa y castiga o no. De hecho, es escalofriante la tranquilidad con la que el asesino opera, su manera calmada, casi desapasionado con el que prepara y ejecuta sus crímenes, y su certeza de estar del lado de la virtud. Es un asesino en serie bien integrado en la sociedad, y muy a gusto en su papel de justiciero que solamente ataca a los impuros, o, en este caso, impuras. Los justicieros son figuras oscuras, terribles, por lo peligrosos que son y por la épica que se despierta a su alrededor.

El director afronta la problemática de forma directa, sin circunloquios ni metáforas, y muestra lados oscuros y sórdidos de Irán. Los barrios bajos son sucios y peligrosos. La muerte no tiene ni brillo ni épica, es triste. te, fea y desagradable, tanto que cuesta no apartar los ojos de la pantalla. El director ha comentado que esa mirada descarnada, que contrasta con el modo oblicuo de criticar el sistema de otros compatriotas, es una reacción contra la censura, con la que no quiere negociar.

Una protagonista llena de verdad

Holy Spider – Araña sagrada es muy relevante en esta época, por los disturbios que se originaron tras la muerte de Mahsa Amini, que fue arrestada por no llevar correctamente su pañuelo (esta idea se recoge en la película, por cierto). Se presta mucha atención a que el pañuelo se lleve bien puesto. De hecho, las prostitutas lo llevan sucintamente, para mostrar su condición, y las mujeres cuando se quieren presentar como virtuosas se cubren casi todo el óvalo del rostro.

De paso, se señala lo difícil que es para una mujer soltera trabajar y hasta vivir. Rahimi (Zar Amir-Ebrahimi), la periodista que empujará la investigación, a pesar de ser fuerte y capaz, de tener un trabajo y cuidar de sí misma, está sometida a las normas y los prejuicios. Personas como ella van abriendo brecha y empujando el cambio, pero el precio que pagan es muy alto. La interpretación de Amir-Ebrahimi (que también es coguionista) es muy meritoria, combinando la fuerza interior con una especie de fatalismo cansado, fruto de la frustración de todos los días.  Ella, más que ninguna otra persona, comparte la mirada del espectador, indignada y horrorizada ante los hechos.

Holy Spider – Araña sagrada es una película sombría y dura, un testimonio de la situación política y social en Irán, con una protagonista que irradia honestidad y verdad.


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Holy Spider - Araña sagrada

8

Puntuación

8.0/10

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